06/09/2016
Albarracín inaugura la restauración de su Catedral
1.- INAUGURACION DE LA RESTAURACIÓN DE LA CATEDRAL.
La catedral de Albarracín es un monumento que se construyó en el siglo XVI, sobre una edificación medieval anterior, que en origen debió ser la mezquita mayor de la primitiva medina islámica. Por otro lado, esta catedral se reformó en el siglo XVIII, como se ha constatado en el complejo proceso de restauración.
Salvo algunas intervenciones anteriores promovidas por el Ministerio de Cultura, la Fundación se hace cargo de todo el prolongado proceso de restauración en el año 2010. En este periodo se ha completado la restauración exterior y se ha abordado una integral rehabilitación interior con importantes sorpresas:
En primer lugar han aparecido destacadas huellas medievales de naturaleza arquitectónica y pictórica, en las denominadas capillas de Santa Ana y del Bautismo.
También se han rescatado dos capillas íntegras del siglo XVI, con impresionantes pinturas murales. Son huellas por tanto del momento en el que se construyó la actual catedral.
La envolvente interior corresponde con la importante reforma del siglo XVIII, que es la que preside el cuerpo principal del monumento, con decoraciones especialmente coloristas y luminosas, tanto en las bóvedas como en los zócalos inferiores en general.
En conjunto, se le ha dotado de nuevas instalaciones (calefacción, sonido e iluminación), presentando una nueva fisonomía útil, y con un gran enriquecimiento de su valor histórico patrimonial, dado los hallazgos restaurados. Es en este ámbito donde debemos destacar la renovada iluminación interior del monumento, por la potenciación de la presentación final del patrimonio restaurado que ello conlleva, agradeciendo la meritoria colaboración de la Fundación Endesa.
2.- CONMEMORACIÓN DE LOS 20 AÑOS DE FUNDACIÓN.
El programa fundacional de Albarracín es un novedoso proyecto de gestión de patrimonio, que ha logrado ser ejemplar, cuando menos en España, y sobre todo en Aragón. Se basa en el necesario trabajo de intervención integral del patrimonio, atendiendo la restauración arquitectónica y de bienes muebles, su proyección cultural, así como la atención posterior de los bienes previamente restaurados, configurando un conjunto de infraestructuras culturales de gran calidad, sobre lasque pivota el proyecto.
En la actualidad, la fundación gestiona 13 infraestructuras culturales y tiene contratados a 30 trabajadores. Si bien ha intervenido en los más importantes patrimonios públicos de Albarracín (hasta en 30 monumentos) se han restaurado algo más de 1300 bienes muebles, pasando por su programa formativo más de 1300 restauradores de todo el país.
En su programa cultural llega a atender hasta unas 5000 personas y organiza o colabora con unas 90 acciones anuales diferentes (ver pág. Web).
Hoy Albarracín es una ciudad distinta, muy reconocida en el ámbito del “buen hacer” gracias sobre todo, a este proyecto fundacional. La catedral, dependiente también de la misma fundación, es la última de las restauraciones integrales ejecutadas, y sirve como ejemplo de este “buen hacer” sumatorio.