18/10/2016
‘Nature’ destaca la trascendencia del Observatorio de Javalambre
La prestigiosa revista científica Nature ha destacado la importancia que el Observatorio Astrofísico de Javalambre (OAJ) va a tener para comprender en un futuro lo que es la energía oscura, uno de los mayores retos de la ciencia en el siglo XXI
La prestigiosa revista científica Nature ha destacado la importancia que el Observatorio Astrofísico de Javalambre (OAJ) va a tener para comprender en un futuro lo que es la energía oscura, uno de los mayores retos de la ciencia en el siglo XXI. La publicación norteamericana, referente en la investigación científica, se refiere al OAJ y al proyecto que va a desarrollar, el cartografiado del Universo conocido como J-PAS, como una de las aportaciones más importantes que se van a hacer en los próximos años para descrifrar este misterio de la física tal como la conocemos.
El Observatorio de Javalambre y el proyecto Javalambre Physics of the Accelerating Universe Astrophysical Survey (J-PAS), aparece citado en un artículo de Stephen Battersby publicado en el último número de Nature del mes de septiembre, donde el proyecto se compara con otros de gran calado para estudiar el mismo fenómeno como los que tienen previsto poner en marcha la NASA norteamericana y la Agencia Espacial Europea (ESA en sus siglas en inglés).
El artículo donde aparece el J-PAS a desarrollar en el Observatorio de Javalambre se titula Staring into darkness, una expresión que hace referencia a mirar atentamente en la oscuridad, ya que el término de energía oscura, lo mismo que materia oscura, se debe a que ambas no emiten luz pero se conocen sus efectos, por lo que no se sabe qué son aunque se trabaja ya con muchas hipótesis.
La publicación de Nature repasa el estado de la cuestión y se refiere a los proyectos que hay en marcha y que se van a desarrollar en los próximos lustros para intentar descifrar este enigma que podría cambiar por completo la concepción de la física que teníamos hasta ahora.
El artículo aparece publicado junto con otros sobre la misma materia en un suplemento especial dedicado al Universo oscuro, aquello que no es visible en el cosmos, en el número de la revista Nature aparecido el pasado 29 de septiembre.
En el mismo, Stephen Battersby señala el de Javalambre como uno de los proyectos punteros en la actualidad para intentar descifrar qué es la energía oscura. Cita también el proyecto que ya está en marcha con el telescopio Víctor Blanco de Chile denominado The Dark Energy Survey (DES), y con el que se catalogarán más de 200 millones de galaxias.
No obstante, el autor destaca que en el año 2017 comenzará la toma de datos del J-PAS desde el Observatorio de Javalambre y cuyo cartografiado cubrirá la mayor parte del cielo del hemisferio norte y analizará hasta 500 millones de galaxias. Incide en este punto el artículo en que lo hará con un "instrumento innovador que utiliza 56 filtros de color para revelar el desplazamiento al rojo". Estos valores son fundamentales para comprender la expansión del Universo, cómo se está produciendo y cómo actúa para ello la energía oscura, que constituye entre un 73 y un 74 por ciento del cosmos. Un 22% lo forma la materia oscura, que tampoco la vemos aunque apreciamos sus efectos, mientras que solo el 4% restante está formado por materia bariónica, que es de lo que estamos hechos los humanos y todo lo que vemos.
También hace referencia el artículo a otro instrumento muy diferente que está tomando cuerpo en Canadá y que se denomina The Canadian Hydrogen Intensity Mapping Experiment (CHIME), que es un inusual radiotelescopio.
También hace referencia a las misiones espaciales que en los próximos años piensan lanzar las agencias espaciales de Estados Unidos y de Europa. La más avanzada es la de la ESA con el proyecto Euclides, en el que va a participar el OAJ de Javalambre desde la superficie terrestre, y que está previsto que se ponga en marcha en el año 2020. El de la NASA se prevé lanzarlo durante la próxima década.
El Observatorio de Javalambre dispone para realizar ese cartografiado con dos instrumentos que son únicos en el mundo y que han sido desarrollados científica y tecnológicamente para este proyecto, el telescopio T250 y la cámara JPCam. El primer instrumento es un telescopio con una lente de gran campo que mide 2,5 metros de diámetro, y el segundo una cámara especial de 1.200 millones de píxeles con un sistema de 56 filtros que no tiene equivalente. (Diario de Teruel)