14/02/2017
El Instituto Serranía Celtibérica celebra el apoyo de Ximo Puig a su proyecto de recuperación en la Laponia española
Según Francisco Burillo, “la situación de la Serranía Celtibérica está magistralmente retratada en el libro de Cerdá, una obra que ha convertido la situación de este territorio en un referente internacional de abandono institucional”
El director del Instituto Serranía Celtibérica, Francisco Burillo, ha expresado su satisfacción por el apoyo expresado públicamente por el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, a liderar el proyecto Serranía Celtibérica ante las comunidades autónomas incluidas en dicho territorio.
Puig expresó sus intenciones el pasado sábado durante la presentación, en Morella, de “Los últimos. Voces de la Laponia española”, de Paco Cerdá, un libro en el que el autor recoge sus impresiones tras recorrer 2.500 kilómetros de la llamada Laponia del Sur, y que ya va por su segunda edición. Acompañaron al autor el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig; el alcalde de Morella, Rhamsés Ripollés; y el director del Instituto Serranía Celtibérica, Francisco Burillo.
“Pocos conocen -señaló Ximo Puig- la despoblación existente en la zona de la Serranía Celtibérica de las provincias de Castellón y Valencia, lo que supone un gran desequilibrio y desigualdad con la zona poblada y desarrollada de la costa”. Por ello, se comprometió a liderar el proyecto Serranía Celtibérica ante las comunidades autónomas de Aragón, Castilla - La Mancha, Castilla y León y La Rioja a cuyos presidentes, anunció, les enviará el libro de Paco Cerdá.
Francisco Burillo, por su parte, destacó que el libro de Cerdá retrata magistralmente en sus primeras páginas la situación del territorio que identifica con la Serranía Celtibérica “como el mayor desierto demográfico de Europa tras la zona ártica de Escandinavia. El territorio más desestructurado del viejo Continente. El feudo español de la despoblación. El primer caso ibérico de demotanasia”.
Por todo ello, el director del Instituto Serranía Celtibérica insistió en que la Unión Europea debe aplicar en este territorio con urgencia lo estipulado en el Tratado de Lisboa, por ser una región montañosa, rural remota y despoblada. “De hecho, junto con Laponia, son las dos únicas interregiones europeas que tienen menos de 8 hab/km2, aunque la Serranía Celtibérica, incluso, la duplica en tasa de envejecimiento y presenta un territorio totalmente desarticulado”. “Además de los Fondos de Cohesión –añadió- se le debe aplicar la máxima exención fiscal, como ocurre con Canarias y, de forma inmediata, la banda ancha para tener una comunicación competitiva”.
Burillo recordó la deuda histórica que el Gobierno de España tiene con la Serranía Celtibérica, como el compromiso incumplido de construir la línea de alta velocidad del Cantábrico-Mediterráneo por Teruel, o que se pida al Gobierno que lleve a cabo el acuerdo de las Cortes Generales en el que se señalaba que la Serranía Celtibérica debería recibir la quinta Inversión Territorial Integrada (ITI).