26/08/2017
MANUEL RODRIGUEZ “ MANOLETE “ SE CUMPLEN CIEN AÑOS DE SU NACIMIENTO Y SETENTA DE SU MUERTE
En mil novecientos cuarenta y siete año en el que murió Manolete, habían pasado solamente ocho años desde la terminación de la guerra civil, los mismos que el torero cordobés llevaba de matador de toros.
Las heridas que produjo aquella sin razón seguían abiertas y así seguirían muchos años más. Toda España estaba de luto. Al pueblo había que entretenerlo para que fuera olvidando el pasado y surgió Manolete, o lo inventaron. Valla usted ha saber. El día diez de agosto de ese mil novecientos cuarenta y siete, España volvió a sacar los lutos de los baúles. A escasos quince minutos de las diez de la noche del citado día, la mitad de la ciudad de Cádiz volaba por los aires. El polvorín de la Armada en el Puerto de Cádiz explotaba. Doscientas toneladas de TNT dejaron la bella ciudad gaditana con más de dos mil edificios destruidos o en mal estado y un total de ciento cincuenta personas muertas o desaparecidas. Las causas todavía están por resolver. Por lo visto unos días antes los torpedos, bombas y cargas de profundidad empezaron a resudar, los expertos dijeron del mal estado de estos elementos. El régimen que no se descartaba un ataque terrorista. En los hospitales los heridos a los que se les suministraba el famoso “suero” que Hitler regaló a Franco sobrantes de la segunda guerra mundial. El receptor no lo aguantaba diez minutos y moría.
LA TRAGEDIA DE LINARES CALMA LOS ANIMOS
Días después y con medía Andalucía en pie de guerra por las escasa explicaciones de estas repentinas muertes, Linares, pueblo andaluz y minero, como canta la copla, celebraba sus fiestas de San Agustín. Como siempre el veintiocho de agosto. El cartel de ese año estaba compuesto por Gitanillo de Triana, Manolete y Luis Miguel Dominguín, con toros de la ganadería de Miura. El quinto de la tarde de nombre “Islero”, prende a Manolete al entrar a matar. La cornada es grande y en mal sitio. El pitón aparte de otros destrozos ha cortado la femoral produciendo gran hemorragia que precisa de varias transfusiones. Los doctores Fabián Garrido de Linares y Garzón Carbonell de Jaèn con los medios que cuentan, que no son muchos, sacan adelante la operación en la misma enfermería de la plaza. Pasadas una horas trasladan al herido al hospital de Linares para que pueda ser mejor atendido. El paciente no es un caso fácil ya que en los últimos meses su estado de salud, que nunca fue bueno, ha empeorado. Es un enfermo lipotímico de constitución linfática y asténica, su tensión era baja y cada vez que se vestía de luces había que suministrarle una inyección de corteza suprarrenal, además de otras dos que semanalmente le ponían según explicó en alguna ocasión su medico de cabecera.
JIMÉNEZ GUINEA LLEGA A LINARES ANTE LA LLAMADA DE CAMARÁ
La situación se va agravando a lo largo de la noche, el herido no experimenta ninguna mejoría. Camará el apoderado del torero llama al eminente cirujano taurino a Madrid. . Luis Miguel Domingín ofrece su coche para ir a su encuentro, y Gitanillo de Triana que también es corredor aficionado de coches de carreras, y que años después perdió la vida en accidente sale en su busca.
Una vez examinado el herido después de su llegada por el ilustre galeno, éste de acuerdo con el resto de allegados del torero decide ponerle el famoso “suero” ante la oposición de los doctores que lo intervinieron y el enfermero de la plaza José María Sabio, pues todos sabían el resultado, y así se le hizo saber. No sirvió de nada, y a Manolete le inyectaron el medicamento.
MUERE MANOLETE
A escasos quince minutos Manolete pronuncia sus tres últimas frases antes de morir.
Doctor no siento la pierna.- Doctor no veo.- Doctor me muero. Eran las siete y cinco minutos del día veintinueve de agosto de mil novecientos cuarenta y siete.
España entera lloró su muerte y Manolete con su muerte distrajo la atención de los sucesos de Cádiz. A muchos les vino bien. Y otros muchos se siguen preguntando todavía quien mató a Manolete.
MANOLETE TOREA EN TERUEL EN EL AÑO 1943
El treinta y uno de mayo de mil novecientos cuarenta y tres Manolete torea en Teruel su única corrida. Lo hace junto a “EL Estudiante” y “Gallito”. Se anunciaron toros de Cobaleda, pero al final se lidiaron cinco de doña María Montalvo y uno de Pinto Barreiros de Portugal. La plaza registró una buena entrada pero no se llenó. Manolete mató los toros más grandes de la corrida, el segundo de nombre Tostonero de 210 kilos en canal y el quinto Pallero de Barreiros de 207 kilos en canal. Cortó dos orejas del segundo y las dos y el rabo del quinto. Se negó a salir a hombros de la plaza, y fue cogido sin consecuencias al hacerle un quite a uno de sus picadores que había sido derribado en el quinto de la tarde.
Manolete nació en Córdoba el 14 de julio de 1917. Tomó la alternativa en Sevilla de manos de Chicuelo, siendo testigo Gitanillo de Triana el 2 de julio de 1939. Murió en Linares el 29 de agosto de 1947, según el parte médico por la cogida propinada por el toro Islero de la ganadería de Miura. Para otros a Manolete no lo mató Islero.
Pero eso es otra historia difícil de contar.
Aniceto Blasco.