25/06/2018
UNA FERIA DE CIRCUSTANCIAS
La familia Gracia Noguera se hacen cargo de la plaza
Cuando todos, dábamos todo por perdido, y todos pensábamos que la plaza de toros de Teruel cerraría sus puertas a las corridas de toros y posiblemente este cierre se podría prolongar en el tiempo, surgió la sorpresa y se anunció la feria tal y como pedía el pliego de condiciones para el arrendamiento de la misma. Una corrida de rejones y dos corridas de toros.
Después de meses de incertidumbre, un industrial panadero de la ciudad y sus dos hijos todos ellos vinculados al mundo del toro bien como simples aficionados, o como aficionados prácticos, echaron la “pata alante” y después de haber participado en el correspondiente concurso denunciaron la mala gestión del ayuntamiento en la valoración de los pliegos. El tiempo les fue dando la razón, ya que una de las tres empresas que se presentaron, la de Antonio Sanz de Córdoba, se retiró al no poder presentar la documentación completa que se exigía. Tras esta primera criba quedaron dos, la de Francisco Chacón S,C. de Vitoria y Turoter Soluciones Taurinas de Teruel. La ganadora fue la de Francisco Chacón, pero a los pocos días también abandonó el barco excusándose con el absurdo de que había muy poco tiempo para la elaboración de la feria. Ya lo sabía cuando presentó la documentación. No se a que pretendía jugar usted. Con este panorama y con Toroter en solitario el ayuntamiento se vio entre la espada y la pared y no le quedó otra solución. O estos o no hay toros. Pues como el asunto se lo habían tomado con una calma desesperante ahora urgía dar una solución rápida pues el toro, y nunca mejor dicho nos bufaba en el trasero. Las consecuencias estaban en el aire, y por mucho que lo queramos pintar de otro color, no había color.
No les ha tocado la lotería precisamente, no está la plaza ni la afición en sus mejores momentos. Aquí como en otros muchos municipios, y más grandes que Teruel, parece que la fiesta de los toros empieza a no estar entre las preferencias de muchos. Y no me vengan con las monsergas de siempre, de que la ciudad de Teruel es taurina o debe serlo porque en su escudo hay un toro enamorado de una estrella que le puso Campanero el mayoral. La ciudad de Teruel es lo que es porque de por vida no ha tenido población para nada, y por que los turolenses somos algo raritos para muchas de nuestras cosas. Yo soy las dos cosas, de Teruel, y más raro que un perro verde. Ya se el chaparrón que me va a caer. Es igual. En ochenta y tres años de vida que tiene la plaza se ha puesto dos veces el cartelito de no hay billetes, y en seis se ha llenado la plaza. Esta es la puñetera verdad. Esto es lo que debemos mirar, antes de exigir figuras y callarnos y no protestar ante esos nombres repetidos hasta la saciedad de toreros que no interesan a nadie. ¿Como van a querer venir las figuras a Teruel?, no hay dinero, no hay público en los tendidos y esto les quita fuerza para exigir en otras plazas.
El esfuerzo de esta gente hay que valorarlo en su justa medida y dejarlos trabajar, que se equivocan, los primeros perjudicados serán ellos, que lo hacen bien, mejor para todos, para la ciudad, para la afición y para la fiesta, y sobre todo para ellos. En setenta y dos horas montaron la feria, o se la montaron, es igual, pero han conseguido dar toros en su ciudad. No ha sido una decisión a lo loco. Ha sido meditada y no de ahora.
Quieren hacer las cosas bien, y sobre todo y los más importante, no vienen engañados, aquí saben lo que hay, a estos nadie les ha dicho que dos y dos son cinco. Suerte.
Aniceto Blasco.