08/07/2018
LO QUE MAL COMIENZA MAL ACABA
La plaza registró una de las peores entradas de su historia
Casi ni para una riña había gente en la última corrida de feria. Así se encontraba la plaza de toros en el día que no mucho tiempo atrás estaba llena, sino a rebosar, si con apreturas. Las alarmas se encendieron hace varias temporadas, yo dentro de mi poco o nulo poder para paliar el desaguisado que se nos avecinaba lo advertí. Me llamaron de todo, el tiempo desgraciadamente me dio la razón. Ojala me hubiese equivocado. Pero el año que viene veremos si hay toros en Teruel. Este año le ha faltado un pelo, el que viene todos calvos. A ver quien aguanta esta ruina.
Una familia turolense echó p´adelante y se enfrascó en la aventura, Creo que no estarán muy contentos con los resultados. Vinieron con ilusión, han hecho algunos cambios, no todos les han salido bien, El quitar de golpe los descuentos a jubilados, parados y peñas les ha perjudicado y se ha notado en la taquilla. Luego la premura de tiempo que tuvieron para organizar este tinglado también les perjudico. Los carteles muy normalitos con la falta de figuras o de toreros que en este momento interesan a los aficionados y público en general también ha hecho mella en la asistencia de público. Las cosas claras y el chocolate espeso. Y por esto no se debe de enfadar nadie.
Pero vamos con el festejo que cerró la feria celebrado el pasado sábado, el qué no arregló nada y dio al traste con las últimas ilusiones.
Los toros de Los Bayones tuvieron de todo, desde un impresentable primero por su trapío y luego fortaleza, a un tercero, noble y bravo toro que de haber caído en otras manos se le podría haber montado la marimorena. Pero cada uno es como es y sus circunstancias. El palco se vio obligado a conceder una oreja por cierta presión de un sector de la plaza, al que Sergio Cerezos había brindado el bravo y noble toro. Por cierto me felicitación a todos los que han ocupado la presidencia de los festejos. Hubo cordura en la concesión de los trofeos y pocas o ninguna complicación a lo largo de la lidia en los tres festejos. El sábado, tanto Escribano como Javier Cortés tuvieron un toro cada uno para estar más entonados y agradecer a los sufridos espectadores su asistencia con alguna faena de más trascendencia y calidad. Y digo bien sufridos espectadores, porque aguantar más de dos horas y media aquel peñazo era para quitarse el sombrero. Claro que como dijo uno en el tendido, y lo dijo para que se le ollera, “esto solo se aguanta con una buena merienda y una buena bota”, y tienen más razón que un santo. Yo los he criticado muchas veces a los que solo van a merendar. El sábado por fin los comprendí.
Escribano salió a saludar a los medios en los dos toros. Debía de tener algún amigo en el tendido. Javier Cortés dio la vuelta al ruedo en su primero, sería para enredar por otra cosa no creo yo que se la mereciese Y también saludó en el quinto, eso si en los dos fue avisado por el usía. Cerezos cortó la única oreja de la tarde, la del buen tercero y se guardó silencio en el último. También le avisaron en los dos.
Y nada más, a descansar hasta el año que viene, y que Dios nos de salud para aguantar lo que venga si es que viene.
¡ Ah ¡ una cosa que se me olvidaba. A ver si en estos doce meses el Excmo. Ayuntamiento, tiene tiempo y cuatro duros (euros), no serán más, para darle un repaso a los altos que rematan los palcos de sol y sombra que se están descorchando y caen los cascotes a las últimas filas de los tendidos, y de paso una manita de pintura tampoco vendría mal. Gracias.
Aniceto Blasco.