01/04/2019
Alcañiz crea un censo de ADN de perros para multar por los excrementos
Los propietarios tendrán que registrar el análisis genético de sus canes
Alcañiz abre la puerta a multar por no recoger los excrementos de perro de la calle mediante el análisis de ADN. Identificar al dueño del can que no recoge las heces es muy complicado por lo que el Ayuntamiento creará un censo municipal de animales en el que se incluirá obligatoriamente una muestra de ADN.
Es uno de los principales cambios de la nueva ‘ordenanza municipal reguladora de la tenencia responsable de animales de compañía, su protección y venta; y de la convivencia entre éstos y las personas’. Un documento que actualiza, amplía y mejora la norma municipal anterior adaptándola a los principales problemas en la convivencia entre vecinos y animales. Establece un protocolo y multas para las principales cuestiones que surjen en el día a día como los excrementos en la calle y los perros sueltos, entre otras.
Este lunes se ha aprobado la nueva ordenanza en pleno. Un proyecto, ‘CanVivencia en Alcañiz’, que comenzó en 2017 el apoyo del Espacio Ítaca. Se realizaron encuestas y reuniones con colectivos para realizar un borrador previo. Ese texto inicial fue implementado en la comisión de Medio Ambiente del Ayuntamiento por unanimidad de todos los grupos.
Ahora el primer paso para que dejar los excrementos de perro en las aceras no quede indemne es crear un censo municipal en el que deberán inscribirse todos los animales de compañía de la ciudad. En el caso de los perros, deberá incluirse su perfil genético de ADN.
Con este registro se podrán analizar en el futuro los excrementos para multar a los dueños con 300 euros y el pago del coste de los estudios. Una iniciativa «de futuro» para la concejalía, que no tiene marcada una fecha establecida ni protocolo de actuación o personal específico para ello. Por ahora, se dejará primero un plazo para que los alcañizanos inscriban a sus mascotas. «Se trata de una iniciativa que se está llevando ya en otras ciudades porque es la única fórmula para identificar a los propietarios de los canes», explica el concejal del área, Nacho Carbó.
Zonas seguras de esparcimiento
Asimismo, otra novedad es que se establecen una serie de espacios reservados para la «convivencia compartida y segura» en las que los perros podrán ir sueltos. Estas zonas son el parque de los brigadistas en la ronda de Caspe, el antiguo fortín carlista bajo el Conservatorio, la zona verde bajo la Escuela Infantil municipal ‘La Selveta’ y ribera del río Guadalope desde el azud hasta las instalaciones de aceites Gaibar.