27/06/2019
Caja Rural de Teruel mejora su solvencia y asegura el futuro
Firme apuesta de la Caja por Teruel, donde es líder de las entidades financieras
Caja Rural de Teruel ha obtenido un beneficio de 10,5 millones de euros hasta mayo de 2019, cifra que asegura y refuerza su futuro, cifra que demuestra su capacidad para generar recursos recurrentes año a año.
Al cierre del ejercicio 2018, la Caja ha mantenido sus márgenes a niveles similares a años anteriores, siendo el de intermediación de 24,9 millones de euros, el margen ordinario de 36,7 millones de euros, y el margen de explotación de 19,2 millones de euros, cifras muy similares a las del ejercicio 2017.
Así mismo, Caja Rural de Teruel ha conservado el margen bruto por encima de los 36,6 millones de euros, cifra muy aproximada a la del ejercicio anterior, y ha destinado 17,4 millones de euros a gastos de explotación, y 43,2 millones de euros a provisiones. Dichas provisiones las ha llevado a cabo siguiendo la exigencia de la nueva normativa financiera, aplicable desde 2018.
Por su parte, las reservas totales de Caja Rural de Teruel a cierre de 2018 ascienden a 44,2 millones de euros, cifra que supone casi el triple de lo necesario para absorber el saneamiento llevado a cabo. Además, la cobertura de la morosidad se ha situado en el 61,53% a cierre de ejercicio 2018, frente al 50,09% de 2017.
El total activo es de 1.503,2 millones de euros y el balance medio, también superior a 2017, es de 1.480,9 millones. Por su parte, los créditos han disminuido un 4,8%, y los depósitos en balance un 2,11%. Además, los adjudicados netos ascienden a 40,98 millones de euros, frente a los 41,39 millones de 2017.
A cierre del ejercicio 2018 el coeficiente de solvencia es de 12,25%, superior al exigido, absorbiendo así la totalidad a las dotaciones reconocidas en el ejercicio 2018. La ratio de eficiencia se ha situado en el 47,73%, mejorando las del sector.
Incorporación al MIP del Grupo Caja Rural y funcionamiento del mismo
En 2018, Caja Rural de Teruel se incorporó al Mecanismo de Refuerzo de Solvencia y Liquidez, MIP, creado por el Grupo Caja Rural con el objetivo de mejorar la gestión de los recursos propios, con el propósito de propiciar un mayor control, un aumento de compromisos y de ser totalmente compatible con los nuevos requisitos europeos, ayudando al cumplimiento de futuras normativas. De este modo, Caja Rural de Teruel utilizó sus recursos para hacer un saneamiento de riesgos y garantizar así que, en caso de impagos, pueda afrontar perfectamente el reto de un escenario actual en el que los márgenes financieros se han reducido.
Caja Rural de Teruel ha sido la entidad financiera más activa de la provincia durante la larga crisis atravesada, iniciada en 2008, que en ningún caso se ha traducido en la destrucción de empleo o el cierre de oficinas como ha sido la norma general en el sector sino que se ha mantenido la vocación y el servicio a la provincia. Caja Rural de Teruel ha constituido un elemento dinamizador muy destacado para la provincia, hecho que se muestra en una cuota de créditos cercana al 40%.
Ampliación de capital y recompra
Caja Rural de Teruel tenía autorizado por la Asamblea General de socios de 2017 llevar a cabo ampliaciones de capital por importe máximo de 36 millones de euros hasta el año 2020. De ellos, el Consejo utilizó 6 millones de euros, quedando como parte no utilizada 30 millones de euros. Tras las dotaciones realizadas durante 2018, la Caja ha reforzado sus recursos propios mediante la ampliación 25 millones de euros para cubrir el coeficiente de solvencia establecido por el regulador. Teniendo en cuenta estas acciones, Caja Rural de Teruel alcanzará un nivel de solvencia por encima del 15,77%, con cifras de mayo de 2019, por encima de los requisitos, de forma que tras la ampliación quedará dotada con todos los mecanismos necesarios para hacer más ágiles las operaciones con el capital social de la entidad.
Caja Rural de Teruel renueva en esta Asamblea la mitad de los miembros de su Consejo Rector, además de incorporar un nuevo vocal laboral por designación del Comité de Empresa.
Por su parte, en la Asamblea ha dado cuenta de la baja del Director General, D. José Antonio Pérez Cebrián, que celebra este año su 61 cumpleaños y accede a su jubilación anticipada, de mutuo acuerdo con el Consejo. De este modo, la entidad se encuentra en proceso de selección de un nuevo Director General.
Por su parte, la Asamblea General ha aprobado una retribución del 0,5% al capital social de la entidad para el ejercicio 2018.
Caja Rural de Teruel forma parte del Grupo Caja Rural que está integrado por 29 Cajas Rurales de España, el Banco Cooperativo Español y las sociedades filiales Rural Servicios Informáticos (RSI) y Rural Grupo Asegurador (RGA). Con unos activos totales de más de 67.000 millones de euros, un patrimonio Neto de más de 5400 millones, un ratio de solvencia superior al 16,69%, resultados de más de 240 millones de euros, 2.358 oficinas y 8.377 empleados.