12/09/2019
La Fundación Bodas de Isabel reconstruye el traje que sirvió de pantalla para los experimentos de Segundo de Chomón
Este vestido lo diseñó Loïe Fuller y fue utilizado por numerosas bailarinas para experimentar con la luz, el color y los efectos especiales de la época
La Fundación Bodas de Isabel ha dado un importante paso con la elaboración del vestido de Loïe Fuller: tras un arduo trabajo de arqueología de la indumentaria se ha confeccionado un traje que tiene significado propio ya que, fue con él, con quien la bailarina revolucionó el espacio escénico, experimentó con las luces y los efectos especiales y creó un lenguaje propio dentro del cine y la danza de la época gracias a la conocida Danza Serpentina. Este vestido sirvió a Segundo de Chomón de pantalla para sus experimentaciones con la luz, el color y los efectos especiales que tan famoso le hicieron y por tanto, se suma a la troupe que viajará con el director promocionando el modernismo turolense.
El diseño y creación del vestido de Loïe Fuller es un “sueño hecho realidad” para la directora de la Fundación Bodas de Isabel, Raquel Esteban, puesto que es un símbolo muy emblemático de la época en el cine y la danza y porque además está muy unido a la figura del cineasta turolense Segundo de Chomón: “Las ideas están presentes pero hay que esperar el momento apropiado para hacerlo realidad y era ahora, que hay un equipo consolidado, la energía necesaria y cuando el modernismo ha madurado cuando hemos decidido abordar semejante aventura”
Este traje fue soporte fundamental para Chomón para investigar la luz, los movimientos y el color así como los efectos especiales y para su confección, realizada en el taller de la diseñadora turolense Rosa Blasco, “se han necesitado más de 40 metros de gasa de bámbula blanca cortada en capas. Se compone de tres mantos sujetos por una túnica con canesú y sisas de manga sentada. Para alargar los brazos lleva dos cañas de bambú que le permiten dar los movimientos ondulados y curvos que se convirtieron en un emblema de la época.
Contar con este instrumento escénico es muy importante como complemento a la figura de Chomón, ya que fue el primero en rodar con ella y su vestido fue fundamental en sus experimentaciones y, por tanto, necesario para la troupe que se ha creado para acompañar al cineasta en sus viajes promocionales dentro del modernismo. En esta ocasión, la bailarina que lucirá este vestido será Francés Mathieu (Sonia Rillo) una de las actrices más conocidas de la época.
Loïe Fuller
Loïe Fuller (EEUU, 1862 – FR, 1928) fue una bailarina, coreógrafa, inventora, científica, comisaria de arte, cineasta, empresaria y activista por los derechos de la mujer que cambió la danza y el espacio escénico tal y como se conocía hasta el momento. Esta joven norteamericana viajó a París para sumergirse de lleno con los grandes vanguardistas de la época: se relacionó con los mejores pintores y poetas de principios de siglo, desde Rodín hasta Mallarmé encontraron en Fuller la aliada perfecta en la búsqueda de nuevas representaciones. Sus movimientos y los juegos de luces que patentó les sirvieron de inspiración haciéndoles ver otras formas no usadas hasta el momento.
A pesar de no ser bailarina, su danza supone una nueva concepción del espacio y de la presentación plástica. Fue pionera marcando tendencia y adelantándose a su época desarrollando un baile basado en un movimiento natural que combinaba coreografía con su famoso vestido elaborado con extensas telas de seda.
Gracias a este peculiar vestido y las varillas que sostenía con sus manos que abría y cerraba en torno a su cuerpo, formaba grandes círculos y ondas creando formas orgánicas y fluidas que encarnaban a la perfección el espíritu modernista de la época. Con sus experimentos y efectos que ella misma inventaba, consiguió infinidad de ilusiones ópticas. Sus juegos de vestuario y de luz lograron equiparar el movimiento humano a la armonía de la naturaleza convirtiéndose en todo un símbolo de la época.
Una de las grandes controversias en torno a su figura fue su forma de ver la danza ya que, para ella, el movimiento del cuerpo no era lo más importante, sino la creación del espacio y la configuración de la escena, mediante el juego de movimientos, efectos y luces, algo muy cuestionado por los bailarines más puristas como su enemiga y contemporánea; Isadora Duncan.
Inspiró a infinidad de artistas como Rodin, Toulouse-Lautrec, Válery, o al poeta francés Stephan Mallarmé, quien dijo de ella que era la representación teatral de la poesía. Uno de los primeros cineastas en filmar sus coreografías fue el turolense Segundo de Chomón en 1902. A ambos les unía su pasión por experimentar con las luces y los colores así como en los efectos especiales, siendo dos figuras claves para los movimientos artísticos más vanguardistas de la época.
Segundo de Chomón era otro espíritu inquieto, apasionado del cine y de la creación de nuevos lenguajes visuales marcados por la luz, el color y los efectos especiales. Coloreaba fotograma a fotograma sus obras y su dominio de la técnica le permitió introducir todo tipo de trucos de animación tanto con actores, sombras chinescas, muñecos o cualquier clase de objetos.
Segundo de Chomón y su troupe promocionarán el modernismo turolense
Con la confección del vestido de la Danza Serpentina se da un paso más a una de las apuestas de la Fundación Bodas de Isabel: poner en valor la figura del cineasta turolense Segundo de Chomón. Una figura mundialmente reconocida por sus avances e investigaciones en los efectos especiales y tramas vanguardistas en sus cortometrajes.
Este personaje es uno de los más admirados en los viajes promocionales que la Fundación Bodas de Isabel realiza por las distintas ciudades modernistas españolas donde Chomón es muy reconocido por su trabajo e innovaciones cinematográficas.
Por tanto, se ha trabajado también con el resto de personajes que lo acompañarán a las diferentes citas como la que se celebrará este fin de semana en Canet de Mar (Barcelona). En su troupé estará también:
Julienne Mathieu, esposa del director. Actriz y ayudante de producción y realización.
Francés Mathieu, hermana de Julienne. Bailarina y actriz. Será la encarga de lucir el traje de Loïe Fuller.
André Deed alias Cretinetti: Actor cómico y acróbata.
Visitación Garzarán Torán, de familia pudiente de la provincia y mecenas de los proyectos de Chomón.
María Garzarán, esposa de Salvador Gisbert y mecenas junto con su hermana.
Madelaine Vionnet, costurera y tía de la célebre modista que lleva su nombre y revolucionó la estética de la época.
La Ferrusini: emprendedora del mundo del espectáculo, viajó por toda España junto asu marido realizando las primeras proyecciones de cine en su famosa Barraca.
Pablo Monguió. Arquitecto catalán afincado en Teruel. Se encuentra con la troupé e interesado por sus adelantos tecnológicos.
Los Condes de la Florida, Tomás Dolz de Espejo y Maria Estrella González de la Riva. Pertenecientes a la nobleza turolense aunque residentes en Madrid. Regresando de un viaje de negocios por Francia, se enteran de que en Barcelona se encuentra Segundo de Chomón y sienten curiosidad de conocerlo y estudiar la posibilidad de emprender nuevos negocios.