22/10/2020
El vial y la restauración del cerro de Pui Pinos de Alcañiz costarán 8,5 millones
Un desprendimiento del inestable montículo arrasó varias viviendas en abril de 2017
Las obras de construcción del vial del casco histórico y la restauración del cerro Pui Pinos de Alcañiz, que se derrumbó parcialmente hace tres años y medio, costarán 8,5 millones de euros y se prolongarán durante dos legislaturas. El proyecto está dividido en dos fases y en 2021 comenzarán las obras de la primera, que se espera que esté terminada en 2023. No obstante, será el proyecto, que el Grupo Aranea entregará a final de año, el que definirá el tiempo de ejecución de las obras.
La obra más inmediata consistirá en la construcción de un vial de doble sentidodesde la calle Muro de Santiago (a la altura de Aceites Gaibar) hasta el sexto torreón de la muralla, desde donde saldrán dos ramales. El que se ejecutará en esta fase es el que conectará con el barrio de Santiago terminando en la calle Alta de Luna. Será de un único sentido que todavía se debe definir con Policía Local. Asimismo, se llevará a cabo la restauración paisajística de la ladera de Pui Pinos posponiendo para la segunda fase la zona del vial que se ejecutará después.
Esta obra tiene un coste de 2,5 millones de euros. Ya dispone de un millón de euros del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE) y el Ayuntamiento espera recibir los 1,5 millones restantes del mismo fondo.
La segunda y última fase sería mucho más costosa con un presupuesto de seis millones de euros. Supondría la continuación del vial con un segundo ramal de doble sentido que enlazaría el sexto torreón con el parquin municipal de la calle Palomar. También está prevista la colocación de un ascensor desde la plaza del barrio de Santiago hasta el Cuartelillo con paradas intermedias a los paseos peatonales y al vial. No obstante, será el proyecto específico de esta segunda fase la que defina exactamente su ejecución, en la que está previsto que el ramal del vial permita el acceso al aparcamiento subterráneo proyectado debajo del Cuartelillo. Para esta fase, que se ejecutaría en la siguiente legislatura, el alcalde, Ignacio Urquizu, también espera contar con financiación del FITE.
El proyecto, que acaba de ser presentado al Consejo de Ciudad –un órgano de participación vecinal–, supone un cambio estético y funcional del cerro. En el apartado de la funcionalidad, se fijan unos recorridos perimetrales que permitirán recorrer a pie todo el cerro conectando las cotas inferiores con las superiores. Además, el vial supondrá una "oportunidad única" en palabras del arquitecto José Ángel Gil, que participa en el proyecto, para mejorar el acceso rodado al barrio de Santiago. En cuanto a la estética, la obra permitirá recuperar una fachada de la ciudad a gran escala.
El cerro de Puí Pinos causó un derrumbamiento en abril de 2017 que arrasó varias viviendas habitadas aunque, afortunadamente, sin causar daños personales. Treinta vecinos tuvieron que ser desalojados de sus casas. (Heraldo)