27/03/2016
La capital del Bajo Aragón se tiñó ayer de azul con la celebración de la procesión del Santo Entierro
Miles de tambores acompañaron al Cristo Yaciente hasta una plaza de España
En total, cinco pasos discurrieron por el casco histórico: la Oración en el Huerto, la Burreta, el Nazareno, La Dolorosa y, por supuesto, el Santo Sepulcro, que fueron llevados a hombros durante todo el recorrido, escoltados siempre por el sonido de los más de 3.000 tambores que participaron en el acto.
Además, este año la procesión llegaba con novedades, ya que se limitó el número de baturras que desfilan entre las imágenes. En total fueron 375 personas ataviadas con el traje regional las que recorrieron las calles de la capital bajoaragonesa. La cofradía del Santo Entierro repartió 25 invitaciones entre los seis mayordomos y el prior, a las que se unieron 200 tickets para el resto de los interesados en participar en este acto. Esta decisión se tomó después de que el pasado año se llegaran a contabilizar hasta 700 baturras, lo cual ralentizó mucho la procesión. A pesar de la polémica que causó esta medida entre parte de la población, ésta quedó en segundo plano y la pasión por disfrutar de la Semana Santa se impuso durante la jornada.
Tras el desfile y el Sellado del Sepulcro, los participantes accedieron al interior de la iglesia, donde se procedió al reparto de tortas, uno de los momentos más íntimos de los actos del Sábado Santo.