26/07/2016
El PAR exige a la DGA un aparato «nuevo» de rayos para el Hospital de Alcañiz
El Partido Aragonés ha presentado una iniciativa en las Cortes de Aragón en la que pide al
consejero de Sanidad de DGA, Sebastián Celaya, que explique por qué el Departamento de Sanidad permite que el aparato que se coloque en el área radiología del Hospital de Alcañiz «pueda ser de segunda mano».
La diputada alcañizana del PAR, Berta Zapater, reclama al consejero que «defienda la dignidad de la población de Alcañiz y el derecho a la mejor atención y calidad sanitaria posibles». Zapater ha manifestado a través de una nota de prensa su preocupación. «Un aparato de segunda mano no ofrece las mismas garantías que uno nuevo. Además, se puede estropear con mayor facilidad poniendo en riesgo la continuidad del servicio», detalla.
La alcañizana considera que hasta que se construya el futuro Hospital de Alcañiz, los bajoaragoneses no pueden «resignarse» a la ausencia de UCI ni a nuevas especialidades médicas. «Ya son bastante dolorosas e inaceptables las previsiones de ejecución que indican que ni en 10 ni en 12 años se prevé que se ejecute el centro, como para aceptar que durante esos años nos traigan aparatología de segunda mano», ha dicho.
Hace diez días, este medio informó de que el servicio de Radiología del Hospital de Alcañiz trabaja con una sola sala de radiografías convencionales desde hace más de un mes, cuando se rompió uno de los dos aparatos con los que se realizan las placas a los pacientes. El sistema ya llevaba fallando un año. Se trata de una máquina de unos siete años de antigüedad, analógica y desfasada.
Los profesionales sanitarios manifestaron su malestar e indignación al ejecutivo autonómico. Pero desde el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón insistieron en que no hay dinero, por lo que el presupuesto previsto, cuya cifra podría rondar los 40.000 euros, solo daría para comprar un aparato de segunda mano similar al actual. Según varias fuentes, nunca en la historia hospitalaria del centro se han empleado máquinas usadas. Los profesionales del servicio de Radiología se niegan a firmar su consentimiento para tramitar la compra y consideran la situación «agraviante» dado que en otros centros, como el de Calatayud, hace un año se invirtieron 190.000 euros en un sistema de última tecnología digital.