13/07/2017
La revista “Turia” participa en el III Congreso de Periodismo Cultural
Se inicia hoy en el Centro Botín de Santander
La revista TURIA es una de las publicaciones invitadas a participar en el III Congreso de Periodismo Cultural que se inicia hoy en el recientemente inaugurado Centro Botín de Santander. Esta nueva edición estará dedicada a “La diplomacia cultural”, un campo de conocimiento y de actuación que en los últimos años ha adquirido un gran interés. De ahí que se pretenda analizar la “diplomacia cultural” que han desarrollado las instituciones oficiales y las entidades de la sociedad civil como un eficaz intercambio cultural en las relaciones internacionales. No en vano, la imagen y el patrimonio cultural que cada país exporta a través de los cauces de la diplomacia cultural han permitido fomentar y consolidar fructíferos programas de colaboración
Está previsto que el director de TURIA, Raúl Carlos Maícas, intervenga en la jornada de mañana viernes día 14 de julio y dentro de la mesa redonda dedicada al tema “Los agentes secretos de la cultura”. No es la primera vez que TURIA acude a Santander ya que, en marzo de 2012, se presentó en dicha ciudad un cuidado monográfico dedicado al poeta Gerardo Diego y a la literatura actual de Cantabria.
El último número de TURIA, con su espectacular monográfico sobre “Buñuel en México” y un sumario dedicado a las “Letras de España y México”, constituye un ejemplo de diplomacia cultural por cuanto ha supuesto la colaboración de ambos países y ha confirmado la nueva etapa de mayor proyección iberoamericana de la revista.
TURIA, que cuenta ya con 34 años de trayectoria, ha conseguido convertirse en una de las revistas culturales de referencia en español. Tiene periodicidad cuatrimestral en papel y cuenta también con una versión digital (web y Facebook) que ha incrementado notablemente su difusión entre el público lector: su página en Facebook la siguen más de 9.300 personas y más de 5.000 usuarios al mes acceden a los contenidos de la web. TURIA está publicada por el Instituto de Estudios Turolenses de la Diputación de Teruel y su edición es posible gracias al apoyo permanente del Ayuntamiento de Teruel y del Gobierno de Aragón y a la colaboración puntual de otros patrocinadores públicos y privados. En reconocimiento a su labor, la revista obtuvo el Premio Nacional al Fomento de la Lectura.
El Congreso de Periodismo Cultural, que tendrá lugar del 13 al 15 de julio, es una actividad organizada por la Fundación Santillana, y cuenta con el patrocinio de la Fundación Botín y el Ayuntamiento de Santander.
Esta relevante cita profesional contará con la participación de expertos y analistas que han estudiado y desarrollado estas dinámicas de creación cultural. Así, intervendrán periodistas culturales provenientes de los principales medios de comunicación: “El País”, “El Mundo”, “ABC”, Agencia EFE, RNE, “La Razón” o “La Vanguardia” y de revistas como “Jot Down”, “Granta” y “Letras Libres”, entre otros.
LA CULTURA, UN NUEVO CAMPO DE ACTUACIÓN PARA LAS RELACIONES INTERNACIONALES
Desde la Fundación Santillana, se subraya la idoneidad de analizar y debatir sobre “La diplomacia cultural” porque “cada Estado sostiene los cauces institucionales de la diplomacia tradicional pero simultáneamente se ha abierto un nuevo campo de actuación para las relaciones internacionales. Mientras los espacios políticos, jurídicos y mercantiles gestionan sus propias reglas de intercambio y colaboración, el mundo de la cultura establece los vínculos dinámicos de una diplomacia transversal en nombre de los grandes valores intelectuales y estéticos. El patrimonio cultural se convierte así en un embajador con la más persuasiva de las credenciales: las obras maestras del talento nacional.
La diplomacia cultural articula de este modo la idea que cada nación tiene de sí misma y da forma a una nueva manera de entender el diálogo cosmopolita. La diplomacia cultural de cada país elabora su más atractiva y respetable imagen y acepta la que cada uno proyecta como expresión de sus mejores cualidades. Este mutuo reconocimiento va más allá de las normas de cortesía practicadas por las cancillerías, pues concierne al conjunto de la sociedad. Cuando los museos, los festivales o los certámenes inauguran sus programas, estrenan sus instalaciones o acogen la itinerancia de las grandes muestras artísticas, propician entre la ciudadanía el acercamiento a las otras culturas, a los distintos modos de ser, estar, pensar y crear.
La diplomacia cultural difunde el prestigio de las naciones y despliega una atracción simbólica que deshace prejuicios, reticencias y prevenciones obsoletas. La diplomacia cultural genera una fructífera colaboración entre fundaciones, instituciones, escuelas, universidades, museos e institutos. Esta creadora fuerza cultural ejerce una gran influencia en el imaginario de la globalización.
La comprensión del mundo moderno y la conciencia de nuestros dilemas dependen también de una diplomacia cultural concebida con inteligencia y estilo. Su capacidad para neutralizar conflictos y auspiciar encuentros será una aportación esencial al escenario de las incertidumbres contemporáneas. Una diplomacia cultural consciente de sus responsabilidades contribuirá a formalizar entre los países unas relaciones equitativas, a superar sus obstáculos fronterizos, a desarrollar el potencial del crecimiento humano y a descartar la agresiva retórica que hoy parece incubarse entre los residuos del pasado”.