06/03/2019
La evolución del consumo interno y la diversificación de las exportaciones marcarán la actividad industrial en 2019
El sector industrial de la Comunidad Valenciana experimentó una desaceleración en 2018
Según los datos de la Contabilidad Regional y las estimaciones realizadas por Hispalink el sector industrial de la Comunidad Valenciana habría experimentado a lo largo de 2018 una sustancial desaceleración de su crecimiento en comparación con el dinamismo alcanzado en años anteriores. Según Hispalink, la producción industrial creció un 1,8% en 2018 –en tasa interanual y real-, lo que contrasta con el 4,5% registrado en 2017.
El comportamiento mostrado por la industria valenciana es similar a la registrada por el conjunto de la industria española, que reduce a menos de la mitad la tasa de crecimiento, del 4,4% en 2017 al 2% estimado en 2018.
Los principales factores que se hallan detrás de esta desaceleración son: el debilitamiento de la demanda interna, sobre todo de consumo, el moderado comportamiento de los mercados exteriores y las dificultades por las que está atravesando el sector automovilístico.
Los indicadores de actividad muestran signos de reactivación en la segunda mitad del año
Los diferentes indicadores utilizados para el seguimiento de la actividad industrial muestran la tendencia hacia un crecimiento más moderado, si bien, el análisis temporal, permite observar una recuperación de la actividad industrial en la segunda mitad del año.
El Índice de Producción Industrial muestra que la desaceleración de la industria valenciana se inició en 2017 y mantuvo un dinamismo inferior a la media española en la primer mitad de 2018. Sin embargo, la segunda mitad del año registra signos de reactivación, registrando tasas de incremento superiores a la media española.
Otros indicadores, como la Cifra de Negocios y la Cifra de Pedidos, ponen de manifiesto la senda de desaceleración, pero de forma menos acusada, dado que registran tasas de crecimiento tan significativos como el 4,9% y 4,4% respectivamente.
Indicadores actividad industrial. Comunidad Valenciana
% variación anual acumulada
Fuente: INE
El consumo de energía eléctrica para usos industriales inicia su tendencia a la baja en el ejercicio 2017 y mantiene tasas negativas hasta mediados de 2018. Al igual que el IPI, la segunda mitad de 2018 registra una recuperación sostenible.
Fuente: Iberdrola y elaboración propia
Importaciones de bienes intermedios. Comunidad Valenciana
Las importaciones de materias primas y productos semimanufacturados, inputs principalmente de la industria, han registrado en el año 2018 un incremento de más del 6% -tanto en valor como en cantidad-. Este aumento es, sin embargo, inferior al registrado en 2017.
La desaceleración de la actividad industrial valenciana se ha traducido en un menor ritmo de creación de empleo, tal y como se deduce de la evolución de los afiliados a la Seguridad Social (régimen general y autónomos) de la industria manufacturera. Aun así, los afiliados alcanzan a final de año los 23.795 personas, cerca del 3% más que un año antes.
Fuente: Ministerio de Trabajo
Sin embargo, este dato contrasta con los resultados de la Encuesta de Población Activa, que muestra un notable deterioro del mercado laboral en la industria de la Comunidad Valenciana: los ocupados en la industria retroceden un 7,8% en un año (frente al aumento del 12% con que cerraba el año 2017) y supone 29.000 empleos menos.
El menor dinamismo de los mercados se ha traducido en una moderación de los precios industriales, sobre todo el de los bienes de consumo y bienes de equipo (que caen), y en menor medida, el de los bienes intermedios. El repunte del índice de precios industriales a mediados de año se produce como consecuencia del fuerte aumento del precio de los productos energéticos (alcanzando un 16% a mediados de año) reflejo de la evolución del precio del petróleo en los mercados internacionales.
Los datos del Índice de Producción Industrial y del consumo de energía eléctrica por ramas de actividad ponen de manifiesto que en 2018 la mayoría de las ramas industriales han experimentado una desaceleración del ritmo de crecimiento alcanzado en los dos años anteriores.
El estancamiento o el retroceso de las ventas en los mercados exteriores ha sido en algunas de las ramas industriales uno de los principales factores que han determinado la debilidad de la actividad en este ejercicio. Este es el caso de:
Otras ramas industriales han registrado una desaceleración de su dinamismo, e incluso retroceso (según el Índice de Producción Industrial) de su producción, aún a pesar de la recuperación experimentada por las ventas en los mercados exteriores en 2018 en comparación con el año anterior. Por lo tanto, ha sido la debilidad del mercado nacional la que ha determinado su comportamiento. Este es el caso de:
No obstante, también hay ramas industriales en la Comunidad Valenciana que han experimentado en 2018 un notable dinamismo: las ventas en los mercados exteriores han registrado un significativo incremento (muy superior al a media del total de exportaciones), por lo que se puede deducir que en 2018 los mercados exteriores han sido el motor de estas ramas industriales.
Por último, las empresas fabricantes de material de construcción registran en 2018 un mayor crecimiento del consumo energético, lo que se traduce en un aumento de la actividad impulsada por la reactivación de la construcción en el mercado interior, tanto civil como de inmuebles.
Producción industrial y exportaciones de la Comunidad Valenciana. Por ramas de actividad
% variación interanual del acumulado anual
Fuente: Portal Estadístico de la Generalitat Valenciana, Datacomex y elaboración propia.
Índice de precios industriales de la Comunidad Valenciana. % de variación media anual
La desaceleración de la actividad industrial valenciana en 2018 ha venido marcada sobre todo por la debilidad de los mercados exteriores –retroceso incluso para algunos productos industriales-, pero también por la desaceleración de la demanda interna.
No obstante, los indicadores utilizados para el seguimiento de la industria, muestran en los últimos meses del ejercicio 2018 una cierta recuperación, frente a la tendencia bajista que venía observándose desde 2017. Las expectativas para 2019 apuntan que se frenará la tendencia a la desaceleración y la industria valenciana registrará un crecimiento más estable en torno al 2% de media anual.
En el capítulo de bienes de equipo el subsector de material y equipo eléctrico, electrónico y óptico es la rama industrial que experimentó el mayor crecimiento en 2018, frente al estancamiento del resto. Se espera que en 2019 modere el elevado incremento registrado en 2018, si bien seguirá siendo una de las más dinámicas impulsada por la demanda que genera el rápido desarrollo tecnológico y la incorporación de la industria 4.0 a la realidad industrial.
La industria de bienes de consumo (confección, calzado, juguetes, mueble, hábitat, electrodomésticos, etc.), con elevado peso en la industria valenciana, está muy condicionada por la evolución del consumo privado y la elevada competencia tanto interna como procedente del exterior. Las perspectivas para los próximos meses apuntan que el consumo privado puede verse beneficiado por el buen comportamiento del mercado laboral, el aumento de los salarios y las pensiones (aumento de la renta disponible) y unos tipos de interés que se mantendrán en mínimos. Por el contrario, el principal mercado en el exterior es la Unión Europea, donde las previsiones apuntan hacia una ralentización del crecimiento. Si se mantiene la tendencia de los dos últimos años, se espera una diversificación de mercados hacia países tan dispares como Norteamérica, Marruecos o India.
No obstante, algunas ramas industriales de bienes de consumo como el textil y el mueble, que han realizado en los últimos años una mayor inversión en marca, calidad, innovación y digitalización, están consolidando su posicionamiento en mercados internacionales, tanto de la Unión Europea (con un crecimiento moderado), como de países terceros (donde destaca Estados Unidos, Corea del Sur, India o Latinoamérica).
Las expectativas para la industria de materiales de construcción, incluida la de productos cerámicos, son positivas. En el mercado interior se espera que el dinamismo de la actividad constructora en España se mantenga a lo largo de 2019, impulsadas por los mayores incentivos a la edificación residencial de carácter social, la reactivación de la segunda residencia en zonas costeras y el notable aumento de la licitación oficial en los últimos meses. Asimismo, el mercado exterior seguirá siendo motor de esta industria, sobre todo, en algunos países de la Unión Europea (Portugal, Irlanda, Italia), el norte de África (destacando Marruecos y Argelia, tras la eliminación de las restricciones cuantitativas a la importación) y países con dinamismo del sector hotelero (República Dominicana, Costa Rica o Chipre) y con presencia española.
La industria agroalimentaria, como transformadora de productos y no como comercializadora, mantendrá en 2019 la senda de moderado crecimiento que la ha caracterizado en 2018, impulsada tanto por el mercado interior como por los mercados exteriores, en especial, los no pertenecientes a la Unión Europea (tendencia a la diversificación). Aspectos como la marca, la innovación o lo ecológico, serán claves para mantener la competitividad en el mercado y aumentar el potencial de crecimiento.
La industria química valenciana, una de las que ha registrado un mayor crecimiento en los dos últimos años, ha centrado su dinamismo en dos líneas muy diferentes: los productos destinados al consumo final (insecticidas, cosmética, aceites esenciales, jabones y ceras, etc.) y los hidrocarburos (concentrados en la multinacional de Castellón). El aumento de los precios del petróleo a lo largo de 2019 favorecerá sin duda a la química de hidrocarburos, pero perjudicará al resto de la industria química, que al utilizarlo como input, supondrá un aumento de costes. No obstante, las expectativas para 2019 son favorables impulsadas por una continuidad de las ventas en el exterior, el aumento del consumo en el mercado interior, la mayor inversión en innovación e I+D y el atractivo que mantiene este sector para el capital extranjero.
Los cambios estructurales del sector automovilístico a nivel mundial, afectarán también a la industria automotriz de la Comunidad Valenciana (en facturación y empleo), incluida la industria de complementos del automóvil. Los próximos años constituirán un período de ajustes y adaptaciones de las grandes multinacional y del sector a las nuevas tecnologías y usos del vehículo.
En general, las expectativas para 2019 se enmarcan también en un panorama económico internacional y nacional de continuidad respecto a 2018, que afecta a la mayor parte de la industria valenciana:
Según los datos de la Contabilidad Regional y las estimaciones realizadas por Hispalink el sector industrial de la Comunidad Valenciana habría experimentado a lo largo de 2018 una sustancial desaceleración de su crecimiento en comparación con el dinamismo alcanzado en años anteriores. Según Hispalink, la producción industrial creció un 1,8% en 2018 –en tasa interanual y real-, lo que contrasta con el 4,5% registrado en 2017.
El comportamiento mostrado por la industria valenciana es similar a la registrada por el conjunto de la industria española, que reduce a menos de la mitad la tasa de crecimiento, del 4,4% en 2017 al 2% estimado en 2018.
Los principales factores que se hallan detrás de esta desaceleración son: el debilitamiento de la demanda interna, sobre todo de consumo, el moderado comportamiento de los mercados exteriores y las dificultades por las que está atravesando el sector automovilístico.
Los indicadores de actividad muestran signos de reactivación en la segunda mitad del año
Los diferentes indicadores utilizados para el seguimiento de la actividad industrial muestran la tendencia hacia un crecimiento más moderado, si bien, el análisis temporal, permite observar una recuperación de la actividad industrial en la segunda mitad del año.
El Índice de Producción Industrial muestra que la desaceleración de la industria valenciana se inició en 2017 y mantuvo un dinamismo inferior a la media española en la primer mitad de 2018. Sin embargo, la segunda mitad del año registra signos de reactivación, registrando tasas de incremento superiores a la media española.
Otros indicadores, como la Cifra de Negocios y la Cifra de Pedidos, ponen de manifiesto la senda de desaceleración, pero de forma menos acusada, dado que registran tasas de crecimiento tan significativos como el 4,9% y 4,4% respectivamente.
Indicadores actividad industrial. Comunidad Valenciana
% variación anual acumulada
| IPI | I. Cifra de negocios | I. Cifra de pedidos | |
| 2016 | 3,1 % | 0,5 % | -0,7 % |
| 2017 | 0,9 % | 6,4 % | 8,6 % |
| 2018 | 1,0 % | 4,9 % | 4,4 % |
Fuente: INE
El consumo de energía eléctrica para usos industriales inicia su tendencia a la baja en el ejercicio 2017 y mantiene tasas negativas hasta mediados de 2018. Al igual que el IPI, la segunda mitad de 2018 registra una recuperación sostenible.
Fuente: Iberdrola y elaboración propia
Importaciones de bienes intermedios. Comunidad Valenciana
| Importaciones Miles de euros |
Valor % var. anual |
Toneladas % var. anual |
|
| 2016 | 5.755.212 | -2,6% | 6,0% |
| 2017 | 6.739.277 | 17,1% | 24,0% |
| 2018 | 7.203.578 | 6,9% | 6,4% |
| Fuente: Datacomex | |||
La desaceleración de la actividad industrial valenciana se ha traducido en un menor ritmo de creación de empleo, tal y como se deduce de la evolución de los afiliados a la Seguridad Social (régimen general y autónomos) de la industria manufacturera. Aun así, los afiliados alcanzan a final de año los 23.795 personas, cerca del 3% más que un año antes.
Fuente: Ministerio de Trabajo
Sin embargo, este dato contrasta con los resultados de la Encuesta de Población Activa, que muestra un notable deterioro del mercado laboral en la industria de la Comunidad Valenciana: los ocupados en la industria retroceden un 7,8% en un año (frente al aumento del 12% con que cerraba el año 2017) y supone 29.000 empleos menos.
El menor dinamismo de los mercados se ha traducido en una moderación de los precios industriales, sobre todo el de los bienes de consumo y bienes de equipo (que caen), y en menor medida, el de los bienes intermedios. El repunte del índice de precios industriales a mediados de año se produce como consecuencia del fuerte aumento del precio de los productos energéticos (alcanzando un 16% a mediados de año) reflejo de la evolución del precio del petróleo en los mercados internacionales.
pOR RAMAS INDUSTRIALES
Los datos del Índice de Producción Industrial y del consumo de energía eléctrica por ramas de actividad ponen de manifiesto que en 2018 la mayoría de las ramas industriales han experimentado una desaceleración del ritmo de crecimiento alcanzado en los dos años anteriores.
El estancamiento o el retroceso de las ventas en los mercados exteriores ha sido en algunas de las ramas industriales uno de los principales factores que han determinado la debilidad de la actividad en este ejercicio. Este es el caso de:
- Vehículos automóviles y componentes.
- Industria agroalimentaria (sobre todo en frutas y hortalizas frescas)
- Confección
- Madera y sus manufacturas
- Minerales no metálicos (mármoles, piedra,…)
- Productos cerámicos
- Calzado y cuero (debilidad de los mercados europeos).
Otras ramas industriales han registrado una desaceleración de su dinamismo, e incluso retroceso (según el Índice de Producción Industrial) de su producción, aún a pesar de la recuperación experimentada por las ventas en los mercados exteriores en 2018 en comparación con el año anterior. Por lo tanto, ha sido la debilidad del mercado nacional la que ha determinado su comportamiento. Este es el caso de:
- Metales y productos metálicos
- Maquinaria y bienes de equipo
- Caucho y manufacturas del plástico
- Otras manufacturas
No obstante, también hay ramas industriales en la Comunidad Valenciana que han experimentado en 2018 un notable dinamismo: las ventas en los mercados exteriores han registrado un significativo incremento (muy superior al a media del total de exportaciones), por lo que se puede deducir que en 2018 los mercados exteriores han sido el motor de estas ramas industriales.
- la industria energética (con BP a la cabeza),
- la industria de material y equipo eléctrico, electrónico, informático y óptico,
- la industria química (especialmente insecticidas, perfumería y cosmética, abonos..)
- el mueble
- el textil
Por último, las empresas fabricantes de material de construcción registran en 2018 un mayor crecimiento del consumo energético, lo que se traduce en un aumento de la actividad impulsada por la reactivación de la construcción en el mercado interior, tanto civil como de inmuebles.
Producción industrial y exportaciones de la Comunidad Valenciana. Por ramas de actividad
% variación interanual del acumulado anual
| Índice producción industrial | Exportaciones | |||
| 2017 | 2018 | 2017 | 2018 | |
| TOTAL INDUSTRIA/EXPORTACIONES | 0,9 | 1,0 | 2,8 | 2,4 |
| Extractivas y refino; energía | -9,5 | 4,4 | 16,8 | 223,1 |
| Alimentación, bebidas y tabaco | 7,7 | 0,8 | 4,2 | -0,9 |
| Industria textil y de la confección | 0,2 | -5,0 | 3,8 | 0,2 |
| Industria del cuero y del calzado | -7,8 | -7,7 | 2,1 | 1,7 |
| Madera | 5,2 | -4,4 | 12,1 | -3,8 |
| Papel y cartón; artes gráficas | -6,2 | -1,5 | 5,8 | 3,0 |
| Química | -1,5 | 3,5 | 10,2 | 7,9 |
| Caucho y plástico | 5,1 | 2,1 | -5,6 | 7,5 |
| Productos minerales no metálicos; excepto azulejos | 3,4 | -3,1 | 4,2 | -4,9 |
| Azulejos | 3,8 | -0,1 | 4,3 | 1,6 |
| Metalurgia y fabricación de productos metálicos | 5,2 | -1,0 | 12,7 | 8,7 |
| Mat. y equipo eléctrico, electrónico, informático y óptico | 8,7 | 71,7 | -2,6 | 12,2 |
| Maquinaria y equipo | 17,8 | -1,7 | -8,2 | 2,8 |
| Material de transporte | 0,3 | -8,4 | 2,1 | -9,5 |
| Manufacturas diversas | 6,5 | 1,1 | -4,9 | 3,7 |
Índice de precios industriales de la Comunidad Valenciana. % de variación media anual
| Ramas de actividad | % var. 2018/17 | %var. 2017/16 |
| Industria de la alimentación | -0,4 | 1,9 |
| Fabricación de bebidas | 3 | 1,1 |
| Industria textil | 0,4 | 0,5 |
| Confección de prendas de vestir | 0,5 | -0,2 |
| Industria del cuero y del calzado | 1,1 | 0,8 |
| Industria de la madera y del corcho, excepto muebles | 2,1 | 0,8 |
| Industria del papel | -0,4 | 5 |
| Artes gráficas y reproducción de soportes grabados | -2,8 | 0,7 |
| Industria química | 1,7 | 0,6 |
| Fabricación de productos de caucho y plásticos | 1,4 | 1,4 |
| Fabricación de otros productos minerales no metálicos | 1,3 | 0,1 |
| Metalurgia; fab. de productos de hierro, acero y ferroaleaciones | 2,2 | 16,5 |
| Fabricación de productos metálicos, excepto maquinaria y equipo | 0,9 | 1,9 |
| Fabricación de productos informáticos, electrónicos y ópticos | 0,3 | 0,3 |
| Fabricación de material y equipo eléctrico | 0,4 | 5,3 |
| Fabricación de maquinaria y equipo n.c.o.p. | 0,2 | 1,0 |
| Fabricación de vehículos de motor, remolques y semirremolques | -1,6 | 0,7 |
| Fabricación de muebles | 0,8 | 0,7 |
| Otras industrias manufactureras | 0,3 | -0,2 |
PERSPECTIVAS DE LA industria valenciana EN 2019
La desaceleración de la actividad industrial valenciana en 2018 ha venido marcada sobre todo por la debilidad de los mercados exteriores –retroceso incluso para algunos productos industriales-, pero también por la desaceleración de la demanda interna.
No obstante, los indicadores utilizados para el seguimiento de la industria, muestran en los últimos meses del ejercicio 2018 una cierta recuperación, frente a la tendencia bajista que venía observándose desde 2017. Las expectativas para 2019 apuntan que se frenará la tendencia a la desaceleración y la industria valenciana registrará un crecimiento más estable en torno al 2% de media anual.
En el capítulo de bienes de equipo el subsector de material y equipo eléctrico, electrónico y óptico es la rama industrial que experimentó el mayor crecimiento en 2018, frente al estancamiento del resto. Se espera que en 2019 modere el elevado incremento registrado en 2018, si bien seguirá siendo una de las más dinámicas impulsada por la demanda que genera el rápido desarrollo tecnológico y la incorporación de la industria 4.0 a la realidad industrial.
La industria de bienes de consumo (confección, calzado, juguetes, mueble, hábitat, electrodomésticos, etc.), con elevado peso en la industria valenciana, está muy condicionada por la evolución del consumo privado y la elevada competencia tanto interna como procedente del exterior. Las perspectivas para los próximos meses apuntan que el consumo privado puede verse beneficiado por el buen comportamiento del mercado laboral, el aumento de los salarios y las pensiones (aumento de la renta disponible) y unos tipos de interés que se mantendrán en mínimos. Por el contrario, el principal mercado en el exterior es la Unión Europea, donde las previsiones apuntan hacia una ralentización del crecimiento. Si se mantiene la tendencia de los dos últimos años, se espera una diversificación de mercados hacia países tan dispares como Norteamérica, Marruecos o India.
No obstante, algunas ramas industriales de bienes de consumo como el textil y el mueble, que han realizado en los últimos años una mayor inversión en marca, calidad, innovación y digitalización, están consolidando su posicionamiento en mercados internacionales, tanto de la Unión Europea (con un crecimiento moderado), como de países terceros (donde destaca Estados Unidos, Corea del Sur, India o Latinoamérica).
Las expectativas para la industria de materiales de construcción, incluida la de productos cerámicos, son positivas. En el mercado interior se espera que el dinamismo de la actividad constructora en España se mantenga a lo largo de 2019, impulsadas por los mayores incentivos a la edificación residencial de carácter social, la reactivación de la segunda residencia en zonas costeras y el notable aumento de la licitación oficial en los últimos meses. Asimismo, el mercado exterior seguirá siendo motor de esta industria, sobre todo, en algunos países de la Unión Europea (Portugal, Irlanda, Italia), el norte de África (destacando Marruecos y Argelia, tras la eliminación de las restricciones cuantitativas a la importación) y países con dinamismo del sector hotelero (República Dominicana, Costa Rica o Chipre) y con presencia española.
La industria agroalimentaria, como transformadora de productos y no como comercializadora, mantendrá en 2019 la senda de moderado crecimiento que la ha caracterizado en 2018, impulsada tanto por el mercado interior como por los mercados exteriores, en especial, los no pertenecientes a la Unión Europea (tendencia a la diversificación). Aspectos como la marca, la innovación o lo ecológico, serán claves para mantener la competitividad en el mercado y aumentar el potencial de crecimiento.
La industria química valenciana, una de las que ha registrado un mayor crecimiento en los dos últimos años, ha centrado su dinamismo en dos líneas muy diferentes: los productos destinados al consumo final (insecticidas, cosmética, aceites esenciales, jabones y ceras, etc.) y los hidrocarburos (concentrados en la multinacional de Castellón). El aumento de los precios del petróleo a lo largo de 2019 favorecerá sin duda a la química de hidrocarburos, pero perjudicará al resto de la industria química, que al utilizarlo como input, supondrá un aumento de costes. No obstante, las expectativas para 2019 son favorables impulsadas por una continuidad de las ventas en el exterior, el aumento del consumo en el mercado interior, la mayor inversión en innovación e I+D y el atractivo que mantiene este sector para el capital extranjero.
Los cambios estructurales del sector automovilístico a nivel mundial, afectarán también a la industria automotriz de la Comunidad Valenciana (en facturación y empleo), incluida la industria de complementos del automóvil. Los próximos años constituirán un período de ajustes y adaptaciones de las grandes multinacional y del sector a las nuevas tecnologías y usos del vehículo.
En general, las expectativas para 2019 se enmarcan también en un panorama económico internacional y nacional de continuidad respecto a 2018, que afecta a la mayor parte de la industria valenciana:
- La desaceleración económica del mercado europeo, que supone el destino del 62% de las exportaciones valencianas.
- El tipo de cambio euro/dólar se mantendrá en niveles actuales o podrá registrar una suave depreciación.
- La incertidumbre en los mercados internacionales que supone el Brexit y la guerra comercial entre USA y China. Las decisiones y acuerdos en el ámbito político son clave para reducir los niveles de incertidumbre.
- En los dos primeros meses de 2019 el precio del petróleo en los mercados internacionales se ha incrementado un 26%, recuperando parcialmente la caída registrada en el últimos trimestres de 2018. De mantenerse esta tendencia a lo largo de 2019, supondría un sensible incremento de los costes de producción y logísticos para la industria valenciana, que finalmente acabaran repercutiéndose en los precios finales.
- A todo ello se añade la celebración de elecciones nacionales, autonómicas y europeas en 2019 (abril y mayo), que paraliza la puesta en marcha de nuevas políticas de impulso para la industria.