05/02/2013
«Necesitamos un código ético que eche de la política al que no se comporte bien»
elnortedecastilla.es
a este, sino al de secretarios de administración local; lo que sucedió es que estas oposiciones no las convocaban y, harto de esperar, optó a las otras, que sacó en un plisplás. Después de doce años en puestos autonómicos –secretario general de Sanidad, director general de Familia, gerente de la ADE–, José Antonio Martínez Bermejo (Valladolid, 1963) cree que ha encontrado en la Subdelegación delGobierno deValladolid, en la que el miércoles próximo cumplirá un año, el sitio ideal desde el que desarrollar su vocación de servicio al ciudadano. Sí, como suena: servicio al ciudadano. Es como concibe la política, como servicio al ciudadano. Lo repite una y otra vez a lo largo de las más de dos horas de conversación con el entrevistador: la política es servir al administrado y para hacerlo no tiene más secreto que mantenerse «permanentemente ilusionado» con esa labor.
La conversación que da lugar a esta entrevista se desarrolló justo la noche anterior a la publicación, el jueves, de los datos con nombres de dirigentes de la cúpula nacional del PP sobre supuestos cobros al margen de los sueldos. José Antonio Martínez Bermejo está enfadado y preocupado por los casos de corrupción.
Muy enfadado y muy preocupado. Y cree tener una de las soluciones para evitarlos y sanear una actividad que considera noble porque –repite– está concebida para el servicio al ciudadano: redactar un código deontológico que expulse de la política al que no se comporte «como hay que hacerlo siempre, bien». Tiene muy asumido que si la corrupción es dañina en cualquier momento, en el actual contexto de crisis económica constituye un agravante. «Por eso, medidas de transparencia, todas, todas». El resultado de las más de dos horas de conversación conM artínez Bermejo es el que se refleja a continuación. El
corolario, una reflexión que refleja la enorme claridad de ideas en la que se basa su pensamiento político y su hacer público: «Mi primera obligación es estar ilusionado. Si llega el día en el que ya no lo pueda estar, llamaré ami jefe y le diré: 'Busca a otro, yo ya no sirvo a los ciudadanos como semerecen'».
–Con esta crisis, con seis millones de parados, con estos escándalos de corrupción... ¡Quién le mandaría meterse en esto!
–Que va, que va, que va. La crisis económicame motiva muchísimo para trabajar y buscarle a soluciones, que son de medio y largo plazo, porque a corto, no puede hacerse nada y menos así. La crisis es cruel, pero a medio plazo estoy convencido de que se empezará amejorar.
–¿Alguna vez este año ha pensado aquello de 'si lo sé, no vengo'?
–Que no, que no, que no.Después de doce años en puestos de carácter interno, más de trabajo hacia dentro de la administración yo tenía ganas de trabajar de puertas afuera. La relación con la gente me motivamucho, ofrece unas posibilidades tremendas y como vallisoletano ya tenía ganas de dedicarme en cuerpo y alma solo ami provincia, después de 24 años entregado a las labores para la comunidad autónoma. En mi cabeza durantemás de dos decenios he tenido el chip de la comunidad y ahora el que tengo es el deValladolid,mi provincia.
–Cuando usted llegó hace solo un año a la Subdelegación del Gobierno, Valladolid contaba con 48.400 parados, ahora hay 53.200.
–Por desgracia, lo que puede aportar un subdelegado para generar empleo puede parecer poco. Pero es el objetivo más claro que inspira mi actividad cada día. Los que estamos en responsabilidades públicas estamos obligados a transmitir ilusión, porque si lo que trasladamos son sensaciones pesimistas, flaco favor a la sociedad.
–Ustedes, los del PP, se pasaron 2010 y 2011 diciendo que con solo llegar al Gobierno, la crisis remitiría. Lo repetía una y otra vez Mariano Rajoy. Y ya ve laúltima Encuesta de Población Activa: se rozan los seis millones de parados...
–Pienso que esto va a cambiar más pronto que tarde. Hemos empezado a tener algunos signos...
–¿¡Con una EPA tan catastrófica!?
–En nueve o diez meses, los expertos calculan que habrá un giro.La primade riesgo se ha contenido y baja. Estamos en el valle, en la parte curva de la U, enlazando con la que va hacia arriba. En la parte macro, los inversores internacionales, la confianza del capital extranjero, informes como el del Banco de Escocia que aconseja comprar deuda de Castilla y León... Pero es verdad que la microeconomía es mala y para que mejore tiene que hacerlo la macro. Como ciudadano tengo esperanza porque este Gobierno tiene un plan, quehará que España y Valladolid vayan adelante. Estoy convencido de que hemos tocado suelo.
–Sin embargo, son cotidianas las escenas de personas revolviendo en los contenedores de basura.
–Lo veo. Lo veo. (Segundos de silencio). Es demoledor. Es de las imágenes más duras. Me duele y me gustaría que no fuera así, pero estoy convencido de que en un año, o menos, la situación va a ser más positiva en lo macroeconómico.No es la primera crisis de España yValladolid; se han vivido peores.Y hay crisis peores que la económica, como la de la confianza institucional...
–Hablaremos de ella, pero antes me gustaría que opine sobre cómo cree que la gente se ha tenido que habituar a la palabra recorte: en dependencia, en empleo, en servicios públicos, en créditos a pymes... Recortes, recortes.
–España tenía una situación económica ficticia, de burbuja, y hemos de ajustarla. Pero creo que se está haciendo no con la intención de deteriorar el estado de bienestar. Los servicios públicos esenciales se están garantizando. Estamos apostando por ellos.
–Y si pasaban pocas cosas, apareció Bárcenas. ¿Cómo es su estado de ánimo como dirigente del PP ante los casos de corrupción, en general, y el que sacude su partido, en particular?
–Como afiliado, como miembro de la dirección del PP de Valladolid, me produce una sensación contradictoria. Indignación, ante el caso Bárcenas o cualquier otro que se haya creído con la arrogancia de hacer lo que sea con el dinero de todos: para ellos quiero los castigos que el Código Penal contempla. Pero a la vez creo que no se puede hacer una generalización. La política no es perniciosa por ser política ni todos los políticos somos delincuentes.
La mejor forma de demostrárselo a la sociedad es actuar con eficiencia y responsabilidad. Siempre bajo el principio de presunción de inocencia, no se debe tolerar nada a aquel que meta la mano en la caja. Pero no ya desde el minuto 1, desde el segundo 0.
–¿Cómo cree que se siente la gente ante los Bárcenas,Urdangarin...?
–Tiene todo el derecho a estar indignada. Con casi seismillones de parados, que salgan individuos que firman con nombres falsos (caso Amy Martin en el PSOE), otros que se llevan el dinero a paraísos fiscales... Necesitamos un código ético que eche de la política al que no se comporte como hay que hacerlo siempre, bien. Y la crisis económica es un agravante ante los casos de corrupción. Por eso, medidas de transparencia, todas.
–¿Teme el desapego ciudadano?
–Es que ya existe. Pedir vocación política a los ciudadanos no es fácil. Y se entiende que no la haya. Por eso me sorprende que algunos digan que hay que eliminar las organizaciones juveniles de los partidos. Si alguien tiene vocación política a edad temprana, hay que impulsarle. Como en cualquier otra vocación. Hace falta cantera para formar la vocación desde el inicio en el comportamiento ético de la política. O tenemos un concepto ético, o la sociedad se pudre. Y yo tengo muy claro que es mejor retirarse a tiempo antes que caer en la tentación del dinero. Mis dos máximas aspiraciones en la vida son tener amigos y dormir tranquilo por las noches: es lo más valioso en la vida. Siempre digo que si la política no te permite dormir bien, déjala.
–Usted forma parte de un sector de actividad, los políticos, que la sociedad considera que son su tercer problemamás grave.
–Intento no ser un problema ni en casa. Me duele sentirlo así. Si no aportamos nada positivo en política, es mejor no estar. Ha habido un tiempo en el que no se ha aportado valor añadido. Y si la sociedad no ve valor añadido en el trabajo de los demás, no lo valora. Si somos transparentes, si no ponemos barreras, conseguiremos algo; si no, seremos un problema. No somos más que nadie, eso lo tenemos que pensar una o dos veces al día. Si no recordamos que somos mortales, no valemos para nada.O aportamos valor añadido o no tiene sentido nuestro trabajo público. Por eso in-sisto tanto en la ilusión, porque es un valor añadido que yo puedo aportar a la sociedad desde mi responsabilidad pública.
–De la Subdelegación del Gobierno dependen los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. ¿En qué han mejorado con usted respecto al anterior Gobierno?
–Voy a romper una lanza por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y por el anterior subdelegado del Gobierno: funcionaban muy bien,mucho. Cuando llegué al cargo, el comisario jefe del Cuerpo Nacional de Policía y el teniente coronel de la Guardia Civilme dijeron: «No esperes mejorar; el nivel está muy alto». Se había logrado en Valladolid, y el anterior subdelegado del Gobierno (se refiere al socialista Cecilio Vadillo) tiene una parte alicuota en el éxito, una situación de seguridad casi con riesgo 0.Apoco que la situación social derivase en mayor incidencia de delitos, se iba a notar. Pero los resultados de 2012 no van a estar lejos de los buenos resultados de 2011. El índice de delitos de toda la provincia es mejor que el de la ciudad de Torrevieja.
–Sin embargo, y eso lo percibirán usted y la GuardiaCivil, existe en los pueblos cierta sensación si no de inseguridad, sí de desamparo en la seguridad.
–Voy mucho a los pueblos e insisto en que cualquier anomalía de seguridad sea denunciada. En todos los puestos de la Guardia Civil se pueden señalar juicios rápidos en la agenda judicial, para las 24 o 48 horas siguientes, siempre que haya sido detenido quien delinque. Eso no lo sabe muchagente y a medida que lo van conociendo, les gusta. La entidad de un robo de gasoil o de cobre no lleva a su autor a la cárcel. Pero en los pueblos se quiere que quienes lo hacen varias veces, vayan a la cárcel. Esos robos no alcanzan muchas veces la entidad de delito, sino la de acumulación de faltas. Por eso estamos insistiendo y trabajando para conseguir la confección de atestados muy completos que coadyuven a mandar a la cárcel a quienes causan esa inseguridad.
–Aznar y Zapatero no lo consiguieron. ¿Tampoco logrará Rajoy desbloquear sobre el terreno la Autovía del Duero en la Ribera?
–La duda es algo consustancial a las personas y los hechos nos pueden llevar a dudar. Si algo lleva a dudar en este momento en el apartado de infraestructuras viarias es la crisis económica. Lo que antes era un problema de trazado, hoy lo es de dinero para construir.
–¿Cuándo dejará de ser utopía la Valladolid-León en el tramo de la capital del Pisuerga al aeropuerto de Villanubla?
–Tengo la confianza de que 2013 lo hará realidad. Quedan remates no complejos. La constructora actúa con lamáxima diligencia en una situación tan difícil de financiación como la actual. La ministra de Fomento es muy seria en su trabajo, conoce a la perfección la situación de la red viaria en España y quiere que si se producen modificaciones o ajustes de anualidades, se paguen. La ministra quiere ir por el libro en la ejecución de las obras e impulsa iniciativas como la que le planteó el delegado del Gobierno para los accesos del polígono industrial de Tordesillas, a cuyo alcalde le comunicó recientemente una solución.
–Imposible no mirar a 2015, cuando hay elecciones municipales y autonómicas. Si hay relevos en la lista municipal deValladolid...
–...¡Valladolid tiene ya un alcalde magnífico, Javier León de la Riva!
–...Ya. No le iba a preguntar eso. Usted forma parte de una cantera de dirigentes preparados para asumir relevos...
–...¡Estoy en la plaza 527 de la parrilla de salida para cualquier cosa! Yo siempre estaré donde el PP quiera que esté. Lo tengo tan asumido que si el PP quiere que me vaya a casa, mevoy. Estoy en una actividad pública, la de la Subdelegación del Gobierno, queme ilusiona. Eso sí, si mefallara la ilusión o si notara que mi familia me echa de menos y mi trabajo le resta calidad, me iría.
–Pero está en la cantera del PP...
–¡Anda! Canterano. Me da subidón pensar que con 49 años se me considera canterano. Me rejuvenece.
–¿Le permite la crisis económica mantener las pilas cargadas?
–No puedo perder la ilusión, no puedo perderla. Soy afortunado porque trabajo en algo bonito, a lo que nadie me obliga. Sería un insulto a los ciudadanos que yo llegase a arrastrar mis huesos en este cargo porque perdiera la ilusión. Y sería un insulto ami partido. Mi primera obligación es estar ilusionado. Y si llega el día en el que no lo esté, se lo diré ami jefe, Ramiro Ruiz Medrano: «Busca a otro, yo ya no sirvo a los ciudadanos como smerecen».