04/09/2013
Rafael Domenech: «El menor endeudamiento de Castilla y León permitirá una recuperación más rápida»
abc.es
-¿Estamos en el inicio de la recuperación económica?¿Dónde están las claves para que se consolide la tendencia?
De acuerdo con nuestras previsiones económicas, estamos ante el inicio de la recuperación económica. Las claves son dos. Primero, la recuperación de Europa, que tira de la economía española, ya que nuestro crecimiento está muy correlacionado con el europeo. Segundo, los ajustes y reformas en marcha realizados por las empresas, administraciones públicas y hogares empiezan a dar sus frutos. La evolución de las exportaciones ha sido muy positiva y constituye uno de los motores de esta recuperación. La normalización de las condiciones financieras, la disminución de las primas de riesgo y la recuperación de la confianza exterior en la economía española también son muy importantes.
-En el ámbito autonómico ¿Qué características diferenciales presenta la economía de Castilla y León respecto a la de otras autonomías?
En general, Castilla y León se encuentra mejor posicionada que la media tanto en sus determinantes a medio como a largo plazo. En los de corto y medio plazo, Castilla y León acumuló menos desequilibrios, fundamentalmente en términos de desempleo y endeudamiento privado y público, antes y durante la crisis económica. En los determinantes de largo plazo, esta bastante bien posicionada en términos de libertad económica y de infraestructuras, y por encima de la media en capital humano y tecnológico.
-Dada la estructura económica de Castilla y León, ¿cómo será la evolución en el medio plazo?
A medio y largo plazo, el crecimiento no está predeterminado sino que es endógeno y dependiente de las decisiones que tomen no solo las administraciones públicas sino también la sociedad en su conjunto. La estructura económica no es algo permanente; puede cambiar con el tiempo. E incluso manteniendo la estructura económica el potencial de crecimiento puede ser muy distinto, dependiendo de los esfuerzos que se hagan por mejorar determinantes como el capital humano, el capital tecnológico, las infraestructuras o las instituciones y regulaciones que incentivan el proceso de inversión, la productividad y la creación de empleo. En la medida que tanto Castilla y León como España están inmersas en un proceso de ajuste y transformación este crecimiento potencial a medio y largo plazo puede oscilar entre el 1,5 por ciento y el 3 por ciento dependiendo de la intensidad y ambición de las reformas en marcha.
-¿En qué fundamentan sus previsiones para decir que será la que tenga un mejor comportamiento el próximo año? ¿Son optimistas o realistas?
Somos realistas, aunque existen muchas incertidumbres. Si, como esperamos, España crece en 2014 un 0,9 por ciento, Castilla y León podría crecer un 1,4 por ciento. Este diferencial se explica por el mayor crecimiento de las exportaciones, debido a la recuperación de la economía española, y la necesidad de menores ajustes tanto por parte del sector público como privado. El menor déficit del sector público permitirá que el esfuerzo fiscal necesario para cumplir con los objetivos de déficit de 2013 y 2014 sea menor que en otras comunidades. Por su parte, el menor endeudamiento de hogares y empresas, permitirá una recuperación más rápida del consumo e inversión privados. En cualquier caso, la recuperación no está asegurada. Hay que seguir trabajando para que ocurra. Nuestras previsiones están muy condicionadas a que continúe la disminución de las tensiones financieras en Europa y no se produzca un nuevo episodio de crisis de deuda.
-¿Es cierto, como señalan las autoridades regionales, que Castilla y León resiste mejor la crisis?
Como he señalado anteriormente, Castilla y León acumuló menos desequilibrios que otras comunidades antes y durante la crisis económica. El boom inmobiliario fue menor y el aumento del endeudamiento del sector público y privado también ha sido más reducido.
-¿Qué sectores permiten a Castilla y León mirar al futuro con optimismo?
La estructura productiva es bastante diversificada aunque existen sectores que tienen una especial capacidad de arrastre sobre el conjunto de la economía. Más que apostar por unos sectores en particular hay que apostar por mejorar las condiciones en los que se desenvuelven los sectores y sus empresas en general. La innovación de productos y procesos es constante, de manera que sectores que hoy pueden estar en declive o resultar poco atractivos pueden ser futuros motores de crecimiento gracias al progreso técnico y la innovación. En lugar de seleccionar y apostar únicamente por determinados sectores de futuro, es preferible que, en primer lugar, las estrategias de crecimiento apuesten por facilitar la inversión en bienes de equipo, en capital humano y en capital tecnológico mediante políticas horizontales, que favorezcan una estructura productiva diversificada y competitiva.
-Automoción, aeronáutica, agroalimentación son referentes indudables de la industria autonómica. ¿Habría que apostar por una mayor diversificación del tejido productivo?
Sin duda esos tres sectores son referentes de la economía castellano y leonesa. Por lo tanto, es indispensable en primer lugar mantener e incluso mejorar las condiciones que permitan que estos sectores sigan aumentando su productividad y competitividad. La competencia internacional es cada vez más intensa en un mundo globalizado, de manera que hay que estar muy atentos a la competencia de empresas de otras economías en estos sectores. No sólo porque pueden reducir la cuota de mercado exterior de las empresas castellano y leonesas, sino porque también pueden arrebatar mercado en Castilla y León. En segundo lugar, es necesario también generar las condiciones que permitan una mayor diversificación productiva para no depender exclusivamente de unos pocos sectores. Aprovechando las ventajas comparativas y el know-how adquirido en estos sectores es posible diversificarse hacia sectores y bienes cercanos, en los que los conocimientos e inputs necesarios para su producción son relativamente similares.
-¿Las políticas industriales deben diversificar la expansión territorial o sería conveniente apostar por diferentes polos de atracción, como el actual eje Valladolid, Palencia y Burgos?
Las nuevas tecnologías de la información y comunicación y las infraestructuras permiten que estas estrategias puedan ser complementarias y no necesariamente sustitutivas. Es importante que haya núcleos industriales y de servicios que permitan aprovechar las economías de alcance y externalidades entre empresas en términos de innovación. Estos núcleos atraen capital físico, humano y tecnológico, aumentando la productividad de las empresas. Una vez que se asegura la competitividad de estas concentraciones empresariales es posible que otras empresas repartidas por el territorio participen de estas externalidades a muchos kilómetros de distancia, si se implantan y desarrollan las tecnologías e infraestructuras necesarias.
-El sector agrario tiene un peso superior a la media nacional, ¿qué necesita el sector para ser clave en la nueva economía que surgirá de esta crisis?
Fundamentalmente innovación y capital humano. Los avances tecnológicos en el campo de la agroalimentación están siendo espectaculares, desde las primeras fases de la producción hasta cómo y en qué condiciones llegan esos productos a consumidores finales en cualquier parte del mundo. El reto es aumentar el valor añadido en todas y cada una de las etapas que conforman la cadena de producción de este sector, no solo en el sector primario sino también en las empresas de los sectores industrial y de servicios que pueden verse implicadas en esa cadena de valor.
-La dispersión geográfica en más de 2.000 núcleos de población ¿condiciona también el desarrollo económico?¿Entiende que es básico afrontar un nuevo modelo de ordenación?
Sin duda la dispersión geográfica condiciona el desarrollo económico. Las ciudades permiten aprovechar economías de escala y alcance, y generan externalidades muy positivas entre empresas y agentes económicos. Las ideas y la innovación se generan más rápidamente cuando el capital físico, humano y productivo se encuentran cerca unos de otros. Pero las nuevas y las infraestructuras también permiten participar en estos procesos a muchos kilómetros de distancia. El reto no solo es que esos núcleos de población no se descuelguen del desarrollo económico sino que contribuyan a él.
-¿Cómo puede condicionar el desarrollo de grandes proyectos regionales la desaparición de las cajas de la Comunidad al haberse desplazado los centros de toma de decisión a otras autonomías?
Lo bueno del capital financiero es que, entre los distintos tipos de capital, es el que tiene más movilidad. El desarrollo de una región no depende de que cuente con entidades financieras autóctonas, sino de que cuente con entidades financieras que sean solventes, eficientes y funcionen con criterios de profesionalidad, y de que los proyectos de inversión de sus empresas y particulares sean rentables y atractivos. La experiencia reciente nos muestra que la connivencia de entidades financieras, políticos y empresas en determinados proyectos regionales, que solo tenían futuro en unas condiciones excepcionales de mercado, han terminado siendo un enorme lastre para determinadas regiones. Por el contrario, atraer inversión directa de fuera de la región termina otorgando una enorme ventaja competitiva.
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