21/07/2016
Consejos para evitar los «daños colaterales» del verano
abc.es | regional
Como cada año diversas organizaciones sanitarias y sociales lanzan diferentes campañas de concienciación dirigidas a prevenir conductas de riesgo.
Una de las informaciones que de forma recurrente surge en esta época es la relativa a las radiaciones solares, con los consejos para la exposición y los peligros inherentes. El sol es fundamental para nuestro organismo pero los datos científicos demuestran que los diferentes tipos de rayos pueden desencadenar efectos nocivos.
Recientemente se ha presentado el IV Estudio CinfaSalud «Percepción y hábitos de salud de la población española en torno a la fotoprotección», avalado por la Academia Española de Dermatología y venerología (Aedv), donde se revela que el efecto perjudicial que más preocupa a los castellanos y leoneses es el cáncer de piel (77%), seguido de las quemaduras (10%).
Este análisis, que se ha realizado de forma online entre 3.000 personas de todas las comunidades autónomas, también a desvelado que sólo el 9 por ciento de los residentes en nuestra región se protege del sol durante todo el año, a pesar de ser una de las recomendaciones que hacen los expertos en dermatología y oncología. En realidad, el 71 por ciento de los castellanos y leoneses reconoce que sólo lo hace cuando se expone directamente al sol, frente a un 29% que los hace diariamente durante el verano.
«Es crucial tener presente que también en el camino a la playa o piscina, e incluso mientras damos un paseo al aire libre en invierno, nuestro rostro, manos y otras partes del cuerpo están expuestas a la radiación», recuerda el dermatólogo José Carlos Moreno, presidente de Honor de la Aedv y coordinador de la Campaña Euromelanoma de la Fundación Piel Sana.
Mirando por nuestros ojos
Igualmente los expertos recuerdan la especial vulnerabilidad de los menores, quienes deben evitar ser expuestos hasta superado el año de edad, y cuidar especialmente la protección de sus ojos «ya que su pigmentación, que actúa como barrera protectora, se va oscureciendo con el paso del tiempo y de ahí que resulten más vulnerables, especialmente los de ojos claros», afirma Ana Belén Cisneros, secretaria general del Colegio de Ópticos-Optometristas de Castilla y León (Coocyl).
En esta misma línea, los profesionales de la visión recuerdan la necesidad de proteger los ojos de las radiaciones ultravioletas por medio de gafas de sol, «siempre homologadas y que incluyan la marca CE como estándar mínimo de calidad», a lo que añaden que «es preferible que no se usen gafas a que lleven unas de juguete, ya que esto supone un serio peligro para la salud ocular». Nos obstante, los daños del sol pueden derivar en quemaduras de córnea, aparición prematura de cataratas, retinopatías, o tumores en párpados y de la piel de alrededor de los ojos, entre otros.
Al agua con cabeza
Una de las alternativas que más utilizamos para huir del calor sofocante es el agua y cada año se sigue incrementando la cifra de accidentes relacionados con actividades acuáticas. La campaña «Tírate con cabeza» de la entidad Aspaym nacional pretende prevenir y reducir las secuelas y lesiones irreversibles derivadas de este tipo de accidentes. Según sus datos, en torno a un cinco por ciento de los mil casos de lesiones medulares que se registran cada año, tiene como causa principal las zambullidas en el agua.
Estas lesiones, según Aspaym, se producen tanto por el impacto de la cabeza contra el fondo u otros objetos como por el impacto con la superficie del agua a gran velocidad al lanzarse desde gran altura. «Las zambullidas de cabeza son peligrosas incluso desde el borde de una piscina», explica Alberto de Pinto, presidente de Aspaym.
La principales consecuencias son las afectaciones a nivel cervical, que pueden producir parálisis inmediata con ahogamiento, tetraplejias completas e incompletas, hemiplejias, o lesiones en la cabeza con problema cerebrales, entre otras. Actualmente, la lesión medular de origen traumático se sigue dando con mayor incidencia en varones de entre 21 y 40 años.
Imprescindibles
Fibra y deporte: Hay que consumir alimentos ricos en fibra como cereales integrales, frutas y verduras, que favorezcan el tránsito intestinal. También es recomendable practicar a diario un poco de ejercicio.
Hidratación: Más que nunca en vacaciones, hay que ingerir como mínimo dos litros de agua al día para mantener el organismo hidratado.
Cuidar la circulación: Para evitar la sensación de piernas cansadas y la retención de líquidos, son convenientes las prendas holgadas que favorezcan la circulación. Si se hace viajes largos en coche o avión, mover frecuentemente pies y piernas y, si es posible, pasear o realizar giros de tobillos.
Cuidado de los pies: Cuando se hace turismo, es necesario utilizar un calzado flexible y de anchura adecuada a nuestros pies, a fin de prevenir la aparición de rozaduras, callos o ampollas.
Picaduras de insectos: Para huir de los mosquitos hay que prescindir de colonias o jabones con aromas demasiado dulces o intensos, ya que atraen su atención.
Cambio de bañador: La humedad en la ropa tras el baño favorece el crecimiento de las bacterias que provocan la cistitis o infección del tracto urinario, por lo que es mejor ponerse ropa seca cuanto antes.
Botiquín: Es imprescindible llevar un botiquín con material de cura y algunos fármacos básicos.
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