14/07/2020
¿Comprar un coche nuevo o contratar un renting?
En la actualidad, la oferta de coches nuevos es realmente amplia por las diferentes marcas del sector, aunque también es cierto que muchos clientes –tanto particulares como empresas–, dependiendo de sus necesidades, optan cada vez más por llevar a cabo un contrato de renting de vehículos.
Aspectos a valorar antes de decirse por una de las dos opciones
Antes de decantarse por una de las dos opciones, es preciso que el usuario entre a valorar una serie de aspectos determinantes que le llevarán a elegir entre una de las dos opciones.
Gastos abiertos
Deben estudiarse con detenimiento aquellos gastos que quedarían cubiertos en el caso de adquirir un vehículo nuevo y en un contrato de renting. Con la compra de un vehículo nuevo, los gastos administrativos deberán abonarse en la cuota final, mientras que en el renting estos se incluyen en la cuota mensual que debe abonar el cliente.
Asimismo, cuando se adquiere un coche nuevo el cliente debe sufragar todos los gastos relacionados con el vehículo (revisiones, reparaciones, asistencia en carretera, entre otras), mientras que en el renting dichos gastos quedarían cubiertos por la cuota mensual.
Posibles cambios
Hay que valorar si el cliente suele realizar cambios de vehículos con asiduidad o no, ya que ello va a influir entre comprar un coche nuevo o alquilar un coche de renting.
Uso frecuente
El uso diario que se le vaya a dar al vehículo también puede ser un factor clave para elegir entre una de las dos opciones. Esto es así porque si somos personas que no utilizamos el coche con demasiada frecuencia, quizá la opción de la compra de un vehículo nuevo frente al renting puede ofrecernos mayores ventajas.
Tipo de utilidad
Otro de los aspectos fundamentales que hay que tener presente es el tipo de utilidad que se le vaya a dar al vehículo, es decir, si es para uso particular o bien como activo de una empresa. En el caso de que el coche vaya destinado al uso empresarial, la opción del renting puede ser mucho más favorable para el cliente. Todo ello por algunas de las siguientes razones:
- Es posible deducir el 100 % de la cuota tanto en el Impuesto de Sociedad como en el IRPF, siempre que el coche quede afecto en su totalidad a la actividad empresarial. Además, en el caso de que existan deducciones adicionales, estas se aplican de forma inmediata.
- Los gastos derivados de la cuota del contrato de renting tienen la consideración de gastos, por lo que no es necesario consignar dentro del balance empresarial.
En definitiva, comprar un coche nuevo o elegir un contrato de renting es una cuestión que debe meditarse con tranquilidad por parte de la persona que va a realizar la operación. Ambas opciones presentan ventajas e inconvenientes que hay que tener en cuenta, para que de esa forma el cliente lleve a cabo la elección de forma correcta y dando por cumplidos sus intereses.