29/06/2021
Viajar a Valladolid, descubrir la ciudad y dónde dormir
Valladolid es una ciudad que hay que conocer. Rincones maravillosos para descubrir, edificios para visitar, rutas para realizar y miles de sensaciones para sentir y dejar que la maravilla inunde los sentidos. Vamos a realizar un paseo por los principales sitios que no hay que perderse, pero antes tenemos que recordarte que reservar un buen hotel en Valladolid para cargar pilas y descansar es fundamental para realizar todas estas actividades con comodidad y sin prisas.
Plaza de San Pablo
Esta plaza es el punto de partida de muchas rutas turísticas que recorren el centro de Valladolid. En torno a ella es donde se levantaron las principales calles de la ciudad. En ella se ubica el palacio Real y el palacio de Pimentel. También se puede ver la iglesia de San Pablo, un templo con una fachada muy atractiva.
La Plaza Mayor
Esta plaza fue en su origen un espacio en las afueras de la ciudad dedicado a los mercados, pero un incendio en el centro histórico en 1561 provocó que se creara esa plaza sobre la que se vertebró la nueva configuración de Valladolid.
Esta nueva base urbana sirvió de inspiración para otras muchas plazas en todo el mundo, como la de Salamanca y Madrid y alguna que se puede visitar en países americanos. El edificio del ayuntamiento, inaugurado en 1908, la estatua del conde Ansúrez y el Teatro Zorrilla son alguno de los edificios que se levantan en ella.
La catedral
Los orígenes de la catedral de Valladolid se remontan a la propia fundación de la ciudad. Se levantó poco a poco desde una colegiata antigua. En su interior se puede encontrar el Museo Diocesano, con piezas muy interesantes. También se levantan los restos de esa antigua colegiata. Se puede acceder a la torre, que ofrece unas impresionantes vistas desde 70 metros.
El Campo Grande
El auténtico pulmón verde de la ciudad es parte de su historia y la de su crecimiento. Muchos de los árboles de este parque de 115 000 metros cuadrados datan del año de su inauguración, en 1885. Ofrece unos paseos impresionantes por senderos cubiertos de árboles y a su alrededor se abren lugares emblemáticos de Valladolid como la Acera de Recoletos. En esta calle se pueden ver fachadas modernistas que ofrecen una imagen diferente de la ciudad.
Casa de Cervantes
Cuando la corte se trasladó de Madrid a Valladolid en 1601, Miguel de Cervantes viajó hasta Valladolid y la casa donde vivió con su familia desde 1603 se puede visitar. Varios asuntos como una acusación de quedarse con dinero en sus tiempos de recaudador de impuestos le hicieron vivir allí y hoy se ha convertido en un museo donde ver cómo se vivía en esa época.
Por último, y por supuesto, hay que tener en cuenta la estupenda gastronomía de Castilla y León. Los restaurantes de la ciudad ofrecen platos típicos que encandilarán al paladar más exigente. Una vez se ha disfrutado de una buena cena, hay que descansar bien en una de las confortables habitaciones de hoteles como el Hotel Silken Juan de Austria en Valladolid y prepararse para otro día en la ciudad.