El CAMF de Leganés lleva años sufriendo un deterioro insostenible.
Andamios y redes cubren su fachada para evitar que los desprendimientos accidenten a los residentes, trabajadores y/o visitantes.
Casa
Señora Directora General:
El CAMF de LEGANES, por desgracia, es de siempre un asunto polémico, polémica que ha trascendido y sigue transcendiendo fuera del ámbito de este Instituto.
En los últimos meses la acumulación de diferentes incidencias sumadas a las continuas protestas de distintos colectivos de este Centro motivaron que el día 22 de junio nos desplazásemos dos miembros de esta Sección Sindical al objeto de realizar una visita de comprobación sobre la certeza de las denuncias que nos venían presentando. Visita que tuvo como resultado la confirmación de la veracidad de las denuncias; denuncias basadas en el estado lamentable del edificio, deterioro de las instalaciones y de las condiciones de trabajo que pasamos, a continuación, a detallar:
EDIFICIO:
Hace año y medio, este Instituto, con carácter de urgencia, (y a raíz de un informe del Servicio de Gestión de Obras y Equipamientos), contactó con una empresa constructora para que se procediese de inmediato a tomar medidas de seguridad respecto de las fachadas y la cubiertas, dado el deterioro progresivo de los elementos constructivos y los desprendimientos de piezas de bloques prefabricados que ponen en peligro la integridad de las personas.
Como resultado se procedió a "envolver el edificio" con telas protectoras para evitar que los desprendimientos de las piezas de hormigón que configuran las distintas fachadas pudieran provocar desgracias irreparables. Así mismo, se procedió a instalar los correspondientes andamios con el ánimo, (así lo entendimos en su día), de iniciar la urgente reparación de los elementos deteriorados del edificio.
Año y medio después y con un coste de más de 24.000 euros, y alguna "cala que otra", allí no se ha realizado ninguna obra ni ninguna reparación y la situación sigue siendo la misma, pero agravada por el paso del tiempo y la pasividad de este Instituto. Año y medio, más de 24.000 euros de coste, suma y sigue.... Un edificio envuelto en telas de seguridad que provoca, falta absoluta de aireación y ventilación, en algunas zonas grietas en paredes, juntas de dilatación abiertas, puertas de salida a jardines y terrazas canceladas con cintas de precinto, coronadas por carteles avisando de grave peligro:
"prohibido el paso, peligro de desprendimiento".
Como se acredita por el informe fotográfico que se acompaña, la imagen y el estado del edificio, cuanto menos, se puede calificar de "deficiente, situación de precariedad y aparente abandono". A estas alturas, en el tiempo, este Instituto sigue encargando la elaboración de informes técnicos, que sin duda se estarán realizando, pero obviamente sin ninguna urgencia y lo que es seguro sin motivación alguna respecto de la situación de urgencia, precariedad y abandono del citado edificio.
Pero el estado de abandono, por desgracia, no se limita a fachadas y cubiertas. En nuestra visita por las plantas pudimos cotejar de forma aleatoria que la característica común de los servicios de las habitaciones viene referenciada por azulejos caídos, rotos o ausentes, y esquinas ennegrecidas de suciedad o moho.
A lo largo de nuestra visita pudimos comprobar que las cucarachas campean libremente por todas las zonas del edificio, siendo más alarmante la gran cantidad de ellas detectadas en las zonas de comedor, office y cocina.
En estos lugares, y simplemente dando un golpe en los rodapiés, se comprueba la auténtica plaga de estos insectos que además pueblan todos los escondrijos de los muebles o maquinaria, así como el falso techo de estas dependencias, cayendo por las rejillas de aire.
Esta situación obliga a tener cualquier caja de alimentos totalmente cerrada para evitar su intrusión, dado que como Usted conocerá perfectamente las cucarachas están consideradas como uno de los principales transmisores de enfermedades, y origen de múltiples contagios e infecciones, al ser humano. Su sólo contacto con el entorno, paso sobre alimentos o utensilios de cocina, los contamina pudiendo transmitir, entre otras enfermedades: salmonella, tuberculosis, lepra, disenteria, gastro-enteritis, gusanos parásito intestinal...)
En la misma cocina se puede comprobar como los techos se "desconchan" justo encima de la isla de trabajo. Así como la falta de aireación por estar las ventanas tapadas con las telas de seguridad impidiendo que las máquinas de aire acondicionado puedan trabajar, siendo la temperatura asfixiante.
En el comedor, justo en el centro existe una mesa con apoyo central usada por los residentes, la cual carece de sujeción ante el apoyo de los comensales, volcándose al menor apoyo en la misma. En esta dependencia es patente el problema de espacio en el momento de las comidas, dada la masificación de residentes y sobre todo al incorporarse los 18 mediopensionistas existentes, dificultando en gran medida el servicio a las mesas, al no poder alcanzarlas las trabajadoras por las sillas de ruedas que impiden el paso.
Si hablásemos de utensilios la mayoría de las jarras de agua tienen el asa rota o llena de poros por donde rezuma el líquido. Si entramos en vestuarios podemos comprobar como en el techo existen agujeros, como las obras que tapan los conductos están rotas exhibiendo los citados conductos, los WC existentes tienen dentro espacios ocupados por taquillas donde se tienen que cambiar las trabajadoras por falta de espacio, es en estos vestuarios donde en invierno se tienen que calentar con radiadores eléctricos del frío que pasan.
Si entramos en lavandería el calor es asfixiante y si se ponen en marcha los extractores el ruido es inaguantable más de 10 minutos, hasta el extremo que el antiguo director tuvo que proporcionar a las profesionales que allí trabajan, cascos para los oídos como si de una planta de siderurgia se tratase. Todo esto, sin entrar a detallar los agujeros de los techos, la gotera que existe en el cuarto interior de esta dependencia, debajo de la cual existe un cubo para evitar que el agua se extienda por el suelo.
Si hablamos de seguridad, también este Instituto es conocedor de los continuos robos que se vienen produciendo: ordenador a la propia directora, dos móviles a la administradora, cuchillos de cocina etc....
Si entramos en el gimnasio comprobamos que los cables eléctricos cubren gran parte de los suelos del mismo poniendo en peligro tanto a los residentes como a los trabajadores, una gran sala desprovista de equipamientos y los pocos equipamientos totalmente obsoletos y desvencijados.
Si visitamos el despacho de las enfermeras nos encontramos con la reproducción del camarote de los hermanos Marx, pero quintuplicado en cuanto al número de personas que lo comparten.
En todas las plantas las manchas de moho, provocadas por un sinfín de humedades, es patente y desagradable.
Junto con la visión en la sala de distribución de las plantas de las salidas a las terrazas canceladas y decoradas con los citados carteles "prohibido el paso. peligro de desprendimiento", conjuntado todo ello con el típico cartel de `Ascensor averiado", vienen a dar al visitante la certeza de encontrarse ante unos servicios sociales tercermundistas.
En los cuartos sucios de planta, se puede observar como el deterioro de los materiales de trabajo se corrigen por medios "artesanales". Esto es, en cubos de recogidas de pañales rotos donde las bolsas se sujetan con pulpos extensibles, y que obviamente su manipulación se tiene que realizar con mucho cuidado para evitar daños en la integridad física de los trabajadores.
Desde hace dos años este Instituto, en la figura de sus responsables, es conocedor que en la planta cuarta se carece de aire acondicionado. Esta situación que en la última semana se ha extendido al resto del edificio, salvo planta baja, está provocando temperaturas extremas dentro del edificio, siendo el origen de que, el pasado martes, una trabajadora- CAE-, sufriera una crisis por golpe de calor debiendo ser atendida en el centro. Hay que tener en cuenta, en este punto, que estas trabajadoras además de estar sometidas al exceso de temperaturas que se están sufriendo por la falta de aire acondicionado, entre sus obligaciones se encuentran el lavado de los residentes. Lavado que obviamente se realiza con agua caliente, circunstancia que, si cabe, viene a agravar más esta situación. Las trabajadoras de esta planta tienen que tener abierta la puerta de evacuación sujeta con carros para que entre algo de aire que aminore el calor sofocante existente, ya que la puerta de la terraza está cancelada.
Como prueba de lo antedicho, ¿en que situación se estarán desarrollando las funciones laborales en este Centro que junto con la nómina del mes de junio, la Dirección, les ha entregado unas instrucciones para evitar los golpes de calor? ; Con independencia de ello no nos queda más remedio que pensar en los residentes, principales afectados por su falta de movilidad y autonomía. ¿Qué temperatura tienen que estar sufriendo los residentes dentro de las habitaciones?. ¿Qué condiciones o que circunstancias tienen que concurrir para que de una vez por todas esta Dirección General preste la atención necesaria a este Centro?.
Siguiendo con nuestra "visita", pudimos comprobar como el estado deplorable de las paredes de las diferentes plantas así como escaleras donde las manchas de humedad recubiertas de moho señorean la decoración de nuestro centro de servicios sociales. En la planta donde se ubica el comedor de las trabajadoras son visibles las goteras en el techo como las humedades en las paredes así como los espejos de los servicios desconchados rotos y oxidados.
En diferentes plantas pudimos comprobar que en salas multidisciplinares o de ocio, (como por ejemplo donde se hace el "bingo"), en lo laterales se han colocado camas para que los mediopensionistas puedan echarse la siesta, ofreciendo una imagen patética al visitante.
En la planta baja, pasillo central y próximo a la cafetería, ya hace tiempo cerrada, se puede observar como uno de los cristales está roto y sujeto con cinta americana. Los pasillos de evacuación, impiden la misma, por estar ocupados por gran cantidad de pallets llenos de cajas, mobiliario dañado, colchones sucios, así como casi todos los huecos de escaleras, habiéndose convertido éstos en auténticos almacenes o depósitos de mobiliario.
Dentro de este desmán, nos llamó muchísimo la atención la cantidad de bidones de productos químicos o de limpieza que encima de sus pallets ocupan gran parte de otro de los pasillos. Junto a la puerta de salida del sótano y dentro de este abandono generalizado no podía faltar la típica furgoneta averiada y abandonada desde hace años.
Si entramos en materia de personal, también este Instituto es perfectamente conocedor de la gran falta de recursos humanos:
MATERIA DE PERSONAL:
En el área administrativa o de dirección la falta de personal lleva implícito que en estas fechas todavía se estén actualizando los planes de pensiones así como los trienios de los trabajadores desde el año 2008.
Departamento administrativo que para colmo ha tenido que soportar en los dos últimos años la amortización de dos plazas de administrativos.
La Trabajadora Social soporta una carga de trabajo que se resume en 113 residentes, atención a los correspondientes familiares y las tramitaciones de las ayudas de la Dependencia y atención telefónica habiendo generado en esta el suficiente stress como para causar IT en más de una ocasión.
La falta de organización, comunicación y management con los trabajadores, ha generado en los últimos meses un grave conflicto laboral en un colectivo profesional que, aparentemente, viene a dificultar más aún la convivencia entre las trabajadoras del Centro.
No son de recibo los modos de tratamiento al personal, ni las formas de llevarlas a cabo las adecuadas. La imparcialidad y justicia en la toma de decisiones está cuando menos, ausente en este Centro. Un mando ha de ser eficaz, ecuánime y competente en el desarrollo de sus funciones. Les recuerdo que la falta de praxis en el desarrollo de su cometido laboral, (esto es, el abuso de poder), está tipificado como falta grave en la legislación laboral. Como puede imaginar todas éstas incidencias están provocando desánimo y tensiones entre los diferentes colectivos de trabajadores, siendo continuas las bajas médicas y los enfrentamientos.
En definitiva, y después de todo lo expuesto, sustentado por el pequeño reportaje fotográfico, no profesional, que se adjunta y dicho sea con el sólo ánimo de llamar su máxima atención para poner fin a un progresivo y continuo deterioro de un centro que por desgracia es un icono de las malas prácticas de la Administración, un ejemplo de la dejadez más absoluta a lo largo del tiempo, una franquicia de la mala gestión y organización y sobre todo de la falta absoluta de inversión, la antítesis del resto de los CAMF, por ejemplo el de Guadalajara que teniendo más residentes y más años de antigüedad, a la hora de comparar sería igual que hablar del día y de la noche, del gris frente al color; situación que se perpetúa a lo largo de ya bastantes años y que como decíamos anteriormente su fama ha transcendido a foros ajenos a este Instituto.
Desde esta Sección Sindical RECLAMAMOS a esa Dirección General que por carácter de urgencia se dirijan todos los esfuerzos y recursos posibles para que una vez por todas deje de conocerse el CAMF de LEGANES como la antítesis de lo que en todo caso ha venido siendo el espíritu de este Instituto en relación con la atención al colectivo que van dirigidos gran parte de los recursos. Que se inicien de una vez las obras necesarias, que se dote de personal y medios necesarios para que el servicio que se viene prestando se pueda realizar en óptimas condiciones constructivas e higiénicos sanitarias.
Desde esta Sección Sindical nos ponemos a su entera disposición, si lo considerase conveniente, para cuanta aclaraciones considerase necesarias.
Fdo.- Jesús Vila Rodríguez
Secretrio General Sección Sindical Madrid