15/10/2019
El Pleno aprueba una declaración unánime en contra de la ampliación del vertedero y solicita un plan para su cierre
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
El vertedero de Residuos Sólidos Urbanos de Colmenar Viejo -en adelante Vertedero- se encuentra en el Km 2,5 de la M-104, Carretera de San Agustín. En concreto ocupa un terreno, propiedad de la Comunidad de Madrid, de aproximadamente 90 hectáreas, con posibilidad de ampliación a otras 66. El paraje, denominado La Becerra, está rodeado de montes, arroyos, vías pecuarias e, incluso como ya se ha advertido en diversos informes, existe una zona arqueológica catalogada como “A”, de Alta Potencialidad Arqueológica, a 1 km del yacimiento Fuente del Moro.
Los deterioros al medio ambiente, el incumplimiento de normativa y las molestias que producen no son pocos, como, sin ánimo de ser exhaustivos, ejemplo:
- No han sido pocas las ocasiones en las que, por unas causas u otras, se ha contaminado el cauce del Arroyo El Salobral. En ese sentido se puede citar el estudio de la calidad de las aguas superficiales del término municipal que concluye como MUY MALA la situación de dicho arroyo, derivando en un control permanente de la evolución de su calidad.
- Se ha ido perdiendo masa vegetal gradualmente, sin adoptar ninguna medida correctora o compensatoria, aun a pesar del gran número de encinas y pinos que ya se han talado.
- El cambio de conductas en la fauna ha sido drástico, como cita diversos informes del Técnico de Medio Ambiente, afectando a la Cigüeña y su migración, a los buitres y zorros entre otros, produciéndose una ulterior derivada relacionada con la transmisión de enfermedades entre los propios animales.
- El relieve de la zona se ha modificado artificialmente de una forma considerable, consolidando nuevos montes de residuos donde nunca los hubo antes, que tiene repercusiones en toda la morfología de la zona y que puede ser apreciado desde cualquier parte del municipio, incluso desde la carretera.
- El trasiego de camiones por la carretera es permanente, teniendo como consecuencia una elevada suciedad fruto de los restos que van dejando los vehículos que se utilizan para el trasporte de los residuos, como se puede comprobar en los márgenes de la M-104 y accesos a la planta, que con el viento se extienden por todas las fincas aledañas.
El Vertedero lleva abierto desde el año 1985 y, a lo largo de su vida, se ha ido ampliando como destino de los residuos de numerosos municipios, hasta ser más de 80 los que vierten en él. Recibe más de 350.000 toneladas de residuos al año, sin ser procesadas ni tratadas, directamente son arrojadas al vaso de vertido, incumpliendo con la numerosa normativa europea que ha venido estableciendo la reducción de este tipo de tratamiento.