21/10/2019
Abierto el plazo para la presentación de candidatos al VI Premio Compromiso Ambiental Villa de Colmenar Viejo 2019.
El premio se otorgará a aquellas personas, asociaciones, empresas y entidades ubicadas en la localidad que destaquen o hayan destacado por sus proyectos y/o acciones que contribuyan de forma relevante en el respeto y mejora del medio ambiente, tanto urbano como rural.
La propuesta de candidatos debe ser realizada por terceros (asociaciones, instituciones, particulares...), justificando los méritos y acciones llevados a cabo por el candidato.
Los aspirantes y sus proyectos serán estudiados los miembros del Consejo Municipal de Medio Ambiente y del Campo, y se valorará especialmente:
- Acciones, campañas o contenido ambiental, que destaquen por su carácter ejemplar, especialmente en el quehacer cotidiano
- Beneficios ambientales que supone al término municipal de Colmenar Viejo o su núcleo urbano
- Labor de concienciación, defensa, mejora o conservación del Medio Ambiente
- Carácter innovador, de ejecución, originalidad y eficacia del método
El año pasado, el V Premio recayó en la Asociación Naturalista Primilla (ANAPRI), una asociación sin ánimo de lucro creada en 2008, que vela por el bienestar del medio ambiente centrando sus acciones en la ornitología. Su nombre homenajea al cernícalo primilla, una pequeña ave rapaz catalogada en peligro de extinción en la Comunidad de Madrid y que habita en la Basílica de la Asunción de Nuestra Señora. ANAPRI destaca por su impulso por la educación ambiental, involucrando a los jóvenes en la conservación el medio ambiente. Tiene dos libros publicados: La cigüeña blanca en Colmenar Viejo y La Guía de aves de la Dehesa de Navalvillar.
La primera edición del galardón, en 2014, se otorgó a título póstumo al que fuera, entre junio de 1995 y junio de 1996, primer teniente de alcalde del Ayuntamiento de Colmenar Viejo y concejal de Ganadería, Agricultura y Medioambiente, Fernando Colmenarejo Berrocal (fallecido en junio de 1996), por su trabajo en la defensa de la Dehesa de Navalvillar y en la regeneración del Arroyo de Tejada.
En 2015, el II Premio recayó en el IES Marqués de Santillana por su proyecto La Ecoescuela del Instituto, que vio la luz en 2009. El centro puso en marcha múltiples actividades y acciones para inculcar a los alumnos la educación ambiental, como recoger tapones para enviarlos a una ONG con fines solidarios, reciclar aceite usado para fabricar jabón, instalar contenedores de diferentes residuos en las aulas, y la creación de un huerto y un parking para bicicletas.