01/04/2013
Los trastornos del espectro autista afectan unas dos mil personas de menos de dieciocho años en las Islas Baleares, con una prevalencia del 0,9 %
Los últimos estudios epidemiológicos apuntan un aumento real de la prevalencia, que actualmente se estima en el 0,9 %, cosa que se explica por la mejora en la detección, entre otros factores, puesto que también podría estar relacionado con el aumento de la edad de maternidad, con causas ambientales y con otros de desconocidas. Aproximadamente el cuarenta por ciento de las personas afectadas de autismo sufren un retraso mental grave o profundo, sobre el treinta por ciento presentan un retraso mental leve o moderado y el resto tienen un desarrollo intelectual dentro de la normalidad.
Diagnóstico y tratamiento en el abordaje multidisciplinario
Diagnosticar el autismo es difícil; además, a menudo hay que descartar otras patologías que pueden presentar síntomas parecidos, como por ejemplo el retraso mental, los trastornos obsesivos compulsivos o la ansiedad. Por eso se recomienda que un equipo multidisciplinario se encargue de hacer el diagnóstico y de aplicar el tratamiento. Las personas afectadas nacen con este trastorno, pero cuanto más alto es el cociente intelectual y más bajo el grado de afectación, más se retrasa el diagnóstico y, en consecuencia, el tratamiento.
Los síntomas del autismo son muy variados, pero no es cierto que todas las personas afectadas sean poco sociables. En algunos casos pueden ser sociables, pero de manera extraña, inadecuada, con un comportamiento que no se esperaría de una persona de esta edad y con esta habilidad intelectual.
Para los TEA no hay ninguna cura efectiva, pero sí tratamientos que mejoran mucho la calidad de vida. Tienen que ser multimodales y tienen que incluir técnicas educativas especializadas y muy estructuradas. También se tienen que tener en cuenta la terapia familiar, la terapia conductual, los grupos de habilidades sociales, las intervenciones a casa y el tratamiento médico para los problemas y las patologías que están asociados.
Formación de profesionales en la identificación de los TEA
Los equipos de evaluación de las dificultades sociales y de la comunicación (EADISOC) se reúnen una vez cada mes para revisar las derivaciones, consensuar los diagnósticos de los niños y, en los casos en qué sea necesario, elaborar un plan de intervención integral. Hay cinco en Mallorca, uno en Menorca y otro en Ibiza; están formados por profesionales de la salud mental de la infancia y la adolescencia, de pediatría, de educación, de asuntos sociales y de la asociación Gaspar Hauser. El Instituto Balear de Salud Mental de la Infancia y la Adolescencia (IBSMIA) creó los EADISOC a final de 2010 y de entonces acá coordina estos equipos de profesionales que trabajan en el diagnóstico y el tratamiento del autismo.