08/08/2013
La Consellería de Salud advierte sobre las enfermedades típicas del verano
Los problemas de salud típicos del verano están relacionados habitualmente con el aparato digestivo, con enfermedades importadas de otros países, con las consecuencias de una ola de calor, con las picaduras de insectos y de animales marinos y con las afecciones adquiridas en la piscina o en el mar.
Problemas digestivos: las afecciones digestivas son relativamente frecuentes durante los meses de verano, producidas mayormente por intoxicaciones alimentarias. La más común es la gastroenteritis, causada por una intoxicación debida a la conservación o al mantenimiento deficientes de los alimentos por culpa de las temperaturas altas. Como medidas preventivas para garantizar la seguridad alimenticia, la DGSPC recomienda no romper la cadena del frío, manipular los alimentos de manera adecuada, conservarlos refrigerados correctamente y lavar y desinfectar la fruta y la verdura.
Enfermedades importadas de otros países: en general, durante el verano aumenta el número de declaraciones de enfermedades importadas (paludismo, fiebre tifoidea, disentería...), que presentan residentes en las Islas Baleares que han ido de vacaciones a países donde estas enfermedades son muy habituales. La DGSPC recomienda a las personas que viajen al extranjero que se vacunen y se informen adecuadamente en los Servicios de Sanidad Exterior.
Ola de calor: otras enfermedades comunes de esta época son las relacionadas con las olas de calor, es decir, el golpe de calor. Para combatir las temperaturas altas y evitar sufrir un golpe de calor, la DGSPC recomienda consumir más líquidos, reducir la actividad física, refrescarse a menudo, evitar las comidas abundantes y usar ropa fresca. Las personas que trabajan al aire libre y los niños deben procurar ponerse una crema con filtro solar para los rayos UVA y UVB con un factor de protección que sea el más adecuado para proteger su tipo de piel.
Afecciones adquiridas en la piscina o en el mar: también son problemas de salud propios del verano las picaduras de mosquito, de medusa y de pez araña, que no tienen consecuencias ulteriores si se tratan in situ o en el puesto sanitario más cercano. Otra afección relacionada con el agua es la otitis aguda adquirida en la piscina, muy habitual entre los niños; aunque no es grave, es necesario consultar al médico de familia.