03/01/2014
La Consellería de Salud recomienda responsabilidad a la hora de regalar juguetes a los menores y comprar juegos que diviertan y eduquen
- Analizar las peticiones de los menores: un juguete para cada edad. Ayudadlos en la selección, teniendo en cuenta la personalidad del niño, sus intereses y su edad. No tenéis que ceder a todas sus peticiones. Evitad comprar juguetes por capricho, para premiar o castigar.
- Incentivad los juegos que divierten, educan y desarrollan aspectos como por ejemplo la imaginación, la creatividad y la socialización, así como las capacidades y habilidades personales y colectivas. Los juguetes, además de ser divertidas, pueden utilizarse como instrumentos para la educación infantil, y fomentar entre los más pequeños la afición a la lectura, la música, la práctica de los deportes o las actividades artísticas. Los juegos que promueven la participación y la colaboración enseñan a trabajar en equipo.
- Evitad los juguetes que tienden a estereotipar y a reproducir roles.
- Evitad los juguetes y los videojuegos violentos y bélicos. Con el resto de videojuegos, controláis el tiempo que los niños dedican.
- Elegid juegos y juguetes seguros y respetuosos con el medio ambiente. Evitad los juegos que no cumplen la normativa. Comprobad las indicaciones de las etiquetas y seguid las instrucciones. La marca CE tiene que figurar de manera visible al juguete, junto con las advertencias según el grado de peligro.
- Controlad el gasto: no os dejáis llevar por la publicidad.
- Racionalizad la compra de juguetes a lo largo del año. Los juguetes más divertidos no son los más caros. Atención con los productos de reclamo.
- Promoved la solidaridad y los valores. Un juguete o un regalo de comercio justo tiene un importante valor añadido.
- Jugar es esencial para el desarrollo de los niños, y siempre disfrutan más si los padres participan, aunque sólo sea un rato.
- Probad el juguete antes de comprarla. Antes de hacer la compra, hay que comprobar el contenido y poner el juguete en funcionamiento para asegurarse que no está averiada.
- Los juguetes tienen habitualmente una garantía de seis meses. Estas garantías tienen que figurar escritas a las instrucciones. Si encuentran deficiencias, los consumidores pueden exigir la reparación, la sustitución o, en último caso, el reembolso del importe pagado.
- Y si hay problemas, reclamad. Solicitad la hoja de reclamaciones al establecimiento en qué hayáis adquirido el juguete y presentadlo a las oficinas de consumo.