19/01/2016
La construcción de la carretera de Sant Joan saca a la luz los restos de una alfarería romana vinculada al río de Santa Eulària
Las obras de la carretera de Sant Joan (C-733) han permitido sacar a la luna los restos de una alfarería romana, del siglo I dC, vinculada al río de Santa Eulària. Los restos arqueológicos, ubicadas en Can Creu (Santa Eulària des Riu), se encuentran en "buen estado conservación", según los primeros informes arqueológicos. El yacimiento se deberá seguir excavando para poder valorar con mayor claridad su alcance y cómo afectará el proyecto de la carretera, según explicó hoy el president de Eivissa, Vicent Torres, que ha dado a conocer el hallazgo acompañado de la consellera de Mobilitat i Territori, Pepa Marí, y del conseller d'Educació, Cultura, Patrimoni, Esports i Joventut, David Ribas, del alcalde de Sant Joan, Antoni Marí, y de la segona tinent d'alcalde de Santa Eulària, Ana Costa.
El president ha anunciado "dos buenas noticias": que las obras de la carretera avanzan "a buen ritmo, según lo previsto en esta última fase", y el hallazgo arqueológico de la alfarería romana del río de Santa Eulària"."Los trabajos de arqueología a realizar no afectarán las obras, que esperamos durante el mes de junio finalizarlas ", explicó Vicent Torres.
El día 25 de enero se iniciará la segunda fase de la recta final de las obras, con el cierre del tramo de la carretera comprendido entre el acceso a Sant Llorenç de Balàfia y el cruce con la carretera a Sant Miquel. Durante los tres meses que durarán los trabajos se habilitará un único carril de circulación sentido Sant Joan, para permitir el acceso a los vecinos y actividades de la zona.
La consellera Pepa Marí ha informado que el Consell intentará que los tres meses de obras tengan la menor afectación posible sobre los comercios, restaurantes y otras empresas de la zona de obras, informando a los clientes que pueden seguir accediendo.
El conseller David Ribas ha explicado que el conjunto arqueológico, según el informe de la excavación realizada, consta de una estancia de 32 metros cuadrados, que estaba semi enterrada, orientada siguiendo el curso del río de Santa Eulària. Para acceder a ella había una escalera bien conservada, de cinco escalones de piedra y argamasa de arcilla conservados en un metro de altura y 50 centímetros de ancho. El suelo presenta evidencias claras de haber sido sometido a un fuego. Durante la excavación aparecieron fragmentos de cerámica y mortero de cal, restos de cocción y piezas cerámicas deformadas o pegadas entre sí. Todo esto hace suponer que la estancia estaba destinada al almacenamiento o secado de este material y que en el entorno inmediato se podrían encontrar el resto de áreas de producción de la alfarería.
Una vez en desuso, esta estancia se rellenó con rechazo de material cerámico fragmentado, de lo que se ha podido extraer más de 70 cajas aún por estudiar, fundamentalmente ánforas del tipo ebusitano. Son piezas similares a las recuperadas en otros yacimientos de la isla, como Can Cova de Baix, Es Canar o Cala d'Hort, y se enmarca en el periodo de entre mediados y finales del siglo I dC
Durante las próximas semanas continuarán las excavaciones para delimitar con más precisión de alcance del yacimiento, que todo indica extendía siguiendo en paralelo el río de Santa Eulària. Hasta que no se completen los informes arqueológicos no se podrá determinar de qué manera afectará al este tramo del proyecto de la carretera de Sant Joan