09/02/2016
La erradicación de las cabras de Es Vedrà es la principal actuación de conservación que se ha llevado a cabo en esta Reserva Natural
Esta acción esta enmarcada en la legalidad y los protocolos existentes
La Consellería de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca quiere dejar constancia que la actuación de la erradicación de las Cabras de Es Vedrà se hizo con todas las garantías legales y asegurando que los técnicos no ponían en riesgo de su integridad física.
Gestionar es decidir, y por este motivo se llevó a cabo una actuación planificada en el islote de Es Vedrà donde previamente se habían analizado todas las alternativas posibles. Se contaba con el consenso científico y técnico que avala la teoría de la pérdida de diferentes endemismos provocada por las especies invasoras, que identifica las cabras como la principal amenaza para las plantas, y las incluye en la lista de las cien especies invasoras del mundo.
Se tenía conocimiento de las malas condiciones con las que se encontraban estos ejemplares, unos animales domésticos asilvestrados, que estaban en una situación de abandono con falta de agua y alimento. Una muerte anunciada para estos animales. Hacerlo en el mes de Febrero se justifica para no interferir en la época de nidificación del halcón marino.
A lo largo de los años, este tipo de actuaciones se han llevado a cabo en diferentes espacios naturales protegidos a nivel Internacional, a modo de ejemplo en las mismas Islas Galápagos.
Se valoró la retirada de los animales vivos, pero se estaba poniendo en riesgo la integridad física del técnicos y la utilización de diferentes medios para extraerlas de la isla. Como también por motivos sanitarios (rebaño no controlado sanitariamente) que puede provocar riesgos a otros rebaños. Se consideró que sería una opción desmesurada con un alto coste económico. En cuanto a la legalidad de la actuación, hay que decir, que se hizo bajo control veterinario y teniendo en cuenta la ley de bienestar animal, estos ejemplares no se podían incorporar a rebaños domésticos.
El protocolo a seguir es el mismo que se ha llevado a cabo en otras ocasiones, habiéndose sacrificado miles de cabras, principalmente en la Sierra de Tramuntana.
Con respecto a las declaraciones hechas a la prensa escrita referentes a que la actuación de la Consejería se contradice con la ley 8/2003 no son ciertas. Ya que hacen referencia a situaciones en que se dé un riesgo sanitario por la sanidad animal, para la salud pública o que contaminen el medio ambiente, y no es el caso. En lo que respecta a la normativa Sandach, referente a residuos cárcnicos, se excepciona la eliminación de cadáveres cuando se trata de zonas con un acceso particularmente difícil.
El Real Decreto 1632/2011 permite en supuestos de conservación de aves carroñeras el abandono de cadáveres y sus restos para la alimentación de estas aves. En caso de que nos ocupa, en las Pitiusas está la presencia puntual del buitre leonado y una población de cuervo (catalogada como vulnerable en las Pitiusas).
Desde la Consejería se quiere condenar enérgicamente todas aquellas acusaciones y amenazas recibidas a los responsables de la actuación. Respetamos la diversidad de opiniones, la divergencia de criterios y el debate, pero no los insultos ni las amenazas bajo ningún concepto.