28/06/2016
ABAQUA declara de emergencia las obras de sustitución del emisario de Talamanca y encomienda la ejecución inmediata a TRAGSA
El informe jurídico señala que la declaración de emergencia es posible cuando hay una situación real que justifique, ante un peligro grave, una actuación inmediata de la Administración. En el caso concreto del emisario de Talamanca, continúa el texto, “hay bases sólidas para considerar que se dan los presupuestos que prevé la legislación de contratación para una declaración de emergencia que evite el peligro grave para el medio ambiente y la salud pública”.
Por eso se puede hacer uso de este mecanismo excepcional, a causa de los riesgos medioambientales, de salud pública y socioeconómicos previsibles, y el hecho que estos riesgos no se pueden evitar mediante la tramitación ordinaria, que dura entre ocho y diez años, ni mediante la tramitación de urgencia (al menos cuatro o cinco años). La emergencia implica que las obras tienen que empezar en los treinta días posteriores a la declaración.
Respecto a la dirección de obra, que no la puede llevar a cabo TRAGSA ni ABAQUA, se redactan unas bases para que diversas empresas puedan presentarse sin que haya que retrasarse el inicio de los trabajos sobre el terreno.
El nuevo emisario tendrá una longitud de 2.026,22 metros, de los cuales 1.069,05 serán terrestres, y el resto, marítimos. La infraestructura podrá soportar un caudal máximo de 4.000 m3/hora, el doble que el actual, en previsión de la puesta en funcionamiento de la nueva estación depuradora de aguas residuales de Eivissa que ha adjudicado hace poco el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.