17/05/2017
La Consellería de Medio Ambiente hace entrega del certificado EMAS de la gestión medioambiental de las playas de Sant Antoni de Portmany
\ En Sant Antoni se aplica a la gestión de las playas de s’Arenal, el caló des Moro, es Pouet, cala Gració, cala Gracioneta, cala Salada i cala Saladeta
Sant Antoni de Portmany obtuvo la certificación EMAS el pasado diciembre de 2016 por la gestión medioambiental de las playas del municipio, después de someterse a una auditoría de la Comunidad Europea. Es el segundo municipio de las Islas Baleares que obtiene esta certificación, ya que también lo obtuvo Muro, de la isla de Mallorca.
El conseller Vidal ha querido reconocer el esfuerzo por aplicar estas mejoras continuas en la gestión medioambiental y ha entregado hoy de mañana la placa distintiva con el reconocimiento del EMAS, ya que la Consejería es el organismo competente para el registro de EMAS en las Islas Baleares. Vidal ha dicho que es todo un ejemplo a seguir en el aspecto de la calidad ambiental y los ha animado a seguir en esta línea y ha sido recibido por el alcalde de la localidad, Josep Tur; el concejal de Medio Ambiente, Pablo Valdés concejal de Medio Ambiente y Diego Ponce técnico de Medio Ambiente del consistorio.
Valdés ha explicado que "esta apuesta para implantar un sistema de gestión ambiental EMAS en la gestión de las playas del término municipal pone de manifiesto un compromiso inequívoco del Ayuntamiento con la gestión ambiental responsable". Además el concejal ha destacado que los visitantes valoran la buena conservación de las destinaciones y que resulta incompatible la presión turística.
En la edición de 2017 de los premios EMAS, que tenía el tema "Hacia una economía circular: un programa de residuos cero para Europa", el Ayuntamiento de Sant Antoni fue seleccionado en el ámbito nacional en la categoría de empresa/administración pública para optar a este premio que convoca la Comisión Europea, aunque finalmente no ganó.
La propuesta presentada a los EMAS de 2017 se vertebraba en cuatro ejes:
1. La gestión de los restos de Posidonia oceanica. Desde 2010 la posidonia no se tira al vertedero insular (ca na Putxa) sino que se almacena a una zona próxima a la playa y se retornar al lugar de origen una vez acaba la temporada turística. De esta manera no sólo se ahorran los costes del traslado y la eliminación (120.000 euros) sino que se fortalece la barrera natural que estos restos conforman en la playa y que la salvaguardan de los temporales que, de otra manera, arrastrarían parte de la arena al mar.
2. El uso de anclajes ecológicos, con los cuales se evita el impacto de los muertos de hormigón y el borneo de las cadenas al desplazarse por el fondo. Los anclajes ecológicos son un sistema de instalación fácil, de impacto escaso y costes de mantenimiento y reparación más bajos.
3. Arranque del Plan Playas Conectadas. El uso intensivo de las playas representa a menudo un riesgo de incendios forestales elevado, especialmente cuando se accede por carreteras sinuosas a través de la masa forestal, en las cuales la presión de los vehículos privados dificulta el acceso de los servicios de emergencias y pone en peligro la seguridad de los usuarios. Este plan, que se mandó el verano pasado a cala Salada, permite controlar el acceso de vehículos derivándolos en zonas de estacionamiento gratuito y facilitando el acceso con el transporte público marítimo y terrestre. En el 2016, durante los 85 días en los cuales estuvo en funcionamiento el plan se vendieron más de 37.000 tickets, con una media diaria de 438 pasajeros, lo cual convierte esta línea en la más utilizada de la isla.
4. Compra de mobiliario fabricado con plástico reciclado. El nuevo contrato de concesión para los servicios temporales de playas obliga a sustituir el mobiliario actual por elementos fabricados en plástico reciclado, con lo cual se cierra el ciclo de residuos. La sustitución del mobiliario de todas las playas del municipio representará el reciclaje de 500.000 envases. Paralelamente, se han habilitado puntos de reciclaje en todas las playas y se han distribuido ceniceros para mantener la arena limpia.
Criterios del EMAS
EMAS promueve la mejora continua del comportamiento ambiental de las organizaciones mediante:
- La implantación de un sistema de gestión ambiental.
- La evaluación sistemática, periódica y objetiva de este sistema.
- La información al público y a las partes interesadas.
- La formación y la implicación activa de los trabajadores.
Los objetivos principales son:
- Asegurar un alto nivel de protección del medio ambiente.
- Mejorar continuamente el comportamiento ambiental.
- Obtener una ventaja competitiva de estas mejoras.