30/05/2017
Firmados convenios con ocho entidades para destinar 160.000 euros a actividades de ámbito social
Todos los convenios suponen la renovación de colaboraciones iniciadas en ejercicios anteriores a excepción del caso del Banco de Alimentos, que recibe ayudas para su puesta en marcha pero que ahora recibirá sueldos (10.000 euros) para su funcionamiento ordinario, y Aspanadif, que recibe la misma cantidad por su proyecto Itinerario Integral de Formación e Inserción Laboral para personas con discapacidad intelectual del Centro Ocupacional y Centro Especial de Trabajo Can Llatzer.
También se ha renovado el convenio con la Asociación Pitiusa de Familiares de Personas con Enfermedad Mental (APFEM) por un total de 14.400 euros que incluyen los servicios general de atención e información, asesoramiento jurídico, psicoterapia y otros, además de los proyectos específicos para niños y jóvenes o para adultos. Igualmente, y esto se hace por primera vez, se destinan sueldos para cubrir una plaza de formación ocupacional. Se firma otro convenio con esta entidad para su Escuela de Verano para personas con discapacidad, para la cual se aportan 18.000 euros.
Caritas recibirá 77.304,37 euros para atender a personas en riesgo de exclusión social con programas de entrega de alimentos, o los servicios de Comedor Social y Centro de Día. En el caso del Club Náutico de Ibiza se le otorga la ayuda en la ejecución del programa 'Un mar de posibilitats' de realización de actividades lúdicas y terapéuticas a la mar con personas con necesidades especiales, dependientes o en riesgo de exclusión. La aportación del Consistorio será de 3.500 euros.
Con la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzheimer de Ibiza y Formentera (AFAEF) el acuerdo se plasma con una aportación de 10.000 euros para ayudar en la realización de diferentes actividades asistenciales, educativas, de atención psicológica, terapéuticas, de divulgación y de formación sobre esta enfermedad.
En el caso de la Asociación de Esclerosis Múltiple de Ibiza y Formentera (AEMIF), la aportación asciende a 16.000 euros se cubrirán las actividades habituales de la entidad, que incluye servicios de rehabilitación y apoyo psicológico.
El Ayuntamiento de Santa Eulària des Riu ha iniciado una campaña intensiva de sonometrías para combatir el abuso que determinados negocios y particulares cometen disponiendo música a un volumen que trasciende al exterior de sus recintos y genera molestias para los vecinos. La campaña se centrará, aunque no será exclusiva de estos espacios, en las zonas de mayor afluencia turística y sobre establecimientos que pueden resultar conflictivos. Independientemente, se harán todas aquellas mediaciones que se consideren necesarias raíz de las denuncias que efectúen los vecinos en caso de que denuncien molestias.
Hay que recordar que en enero pasado se aprobó de manera definitiva la Ordenanza Municipal Reguladora de la Ruido y las Vibraciones que fija la obligación de los establecimientos públicos que tienen actividad o ambientación musical de contar con limitadores acústicos. No disponer de este elemento se considera una infracción grave de la normativa y supone una sanción de entre 1.500 y 3.000 euros. La Ordenanza también fija multas por otros conceptos, tales como los ruidos. Las cantidades pueden ir desde los 600 hasta los 300.000 euros y la clausura definitiva de las instalaciones y retirada de los permisos de actividad.
Esta campaña iniciada por el Consistorio coincidiendo con el inicio de la temporada estival quiere contribuir a que todos los establecimientos y vecinos del municipio tomen conciencia de la importancia de respetar los derechos del resto de personas y garantizar su descanso. La semana pasada ya se hicieron dos sonometrías a un hotel de Cala Llonga y en un establecimiento de ocio del pueblo de Santa Eulària des Riu. Los resultados de la primera prueba ya están en manos del Consistorio y han implicado la apertura de un expediente sancionador contra el establecimiento.
Cala Llonga, es Canar y el pueblo de Santa Eulària son espacios prioritarios de cara a la fiscalización de las actividades musicales de establecimientos y los ruidos provocados por particulares, pero la vigilancia se trasladará a todos los núcleos de población en que se detecte la posibilidad de generación de molestias. De hecho, en la última semana se han levantado siete actos de infracción por ruidos en diferentes puntos del municipio en hoteles, establecimientos de ocio, campings y viviendas privadas tras que la Policía Local pudiera constatar que se estaban produciendo molestias los vecinos.