28/06/2017
La patata roja y la sandía de Eivissa se comercializarán bajo el distintivo 'Sabors d'Eivissa'
La presentación de esta iniciativa se ha realizado en la finca de Can Marines, donde el conseller de Medi Ambient i medi Rural i Marí del Consell d'Eivissa, Miquel Vericad, valoró especialmente que con el caso de la patata "se recupera el producto más emblemático de la huerta de Eivissa y un elemento clave de nuestra gastronomía". Vericad ha señalado que la única forma para que el campo eivissenc sobreviva es "preservando productos de excelencia y fomentando la diferenciación. Así hacemos una apuesta de futuro para la competitividad y supervivencia del campo eivissenc. Al mismo tiempo permitirá a las nuevas generaciones poder seguir saboreando platos en los que la patata tradicional es un ingrediente insustituible". A la presentación también han asistido el técnico de agricultura del Consell d'Eivissa, Josep Lluís Joan, el presidente de la Pimeef, Alfonso Rojo, y el representante de Agroeivissa, Joan Marí.
La patata roja es uno de los productos más apreciados por su calidad y aplicaciones culinarias, y es la variedad perfecta para preparar platos distintivos de la gastronomía eivissenca como la ensalada pagesa o el bullit de peix. De las diferentes variedades de patata roja eivissenca sólo ha llegado hasta nuestros días el cultivo de una variedad de patata de piel roja y pulpa amarilla, de brotes rojos y de gran calidad gustativa. Su menor producción facilitó que durante los años 70 entrara una variedad conocida como Desirée, de calidad y usos culinarios muy similares. En este proceso de comercialización se incluyen tanto la patata roja como la variante Desirée.
Esta reintroducción comercial ha sido posible gracias a la obtención de una nueva partida de patata eivissenca saneada de virus y, después de un ensayo experimental en la finca de Can Marines y una prueba piloto en una finca comercial con resultados positivos. El proyecto se ha iniciado con 1,300 kilogramos de patata de siembra que se han cultivado en un espacio de 1'3 hectáreas. La patata de siembra se repartió entre varios productores (incluidos varios ecológicos) para ser sembradas en febrero-marzo. Este mes de junio se están recolectando las diferentes parcelas que serán comercializadas, junto con las partidas de variedad Desirée que cumplan con los requisitos de la marca.
Por otra parte, la sandía de Eivissa, muy apreciada por su cata dulce y textura crujiente, podrá ser fácilmente identificada a partir de ahora gracias al etiquetado directamente en origen por el agricultor. Este caso no se basa en una variedad tradicional, pero la presencia de semillas en esta variedad constituye una anomalía en la orientación general de la producción nacional y europea que tiende a comercializar sandías sin semillas. Su comercialización respetando el ciclo productivo permite ofrecer sandías de gran calidad a partir de mediados el mes de junio.
Durante el acto de presentación, el chef Óscar Molina ha ofrecido una degustación de elaboraciones basadas en la patata roja y la sandía eivissenca. Así, ha presentado un chip sandía deshidratada; ha realizado una fusión peruana-japonesa con dos causas limeñas preparadas con puré de patata y una con puré de atún y otra con pulpo y salsa de aceituna negra; sandía cocinada a baja temperatura durante 20 horas con hierbas, jengibre, menta y abogado; cóctel de zumo de sandía con leche de tigre, hierbas, limón y vodka; y de postre un helado con leche de tigre, jugo de ají, granizado de sandía, flores y cilantro.