28/08/2017
Descartada la contaminación del riu de Santa Eulària por un vertido de fecales.
Los estudios realizados con las muestras tomadas el pasado viernes han mostrado que no hay presencia de E. coli ni materia orgánica por encima de los niveles normales, lo que indicaría que se podría tratar de un vertido de aguas fecales. Al mismo tiempo, el Ayuntamiento ha encargado una revisión de todas las canalizaciones de aguas residuales que hay en las proximidades y no se ha encontrado ninguna fuga o rotura que pudiera haber llegado hasta el río.
El hecho del tiempo transcurrido, la presencia de patos y peces en la zona afectada y los trabajos de limpieza realizadas este fin de semana también permiten considerar poco probable el que se esté ante un problema con productos químicos o similares, aunque que se están haciendo pruebas también en este sentido para cubrir todas las posibilidades. Así, la hipótesis que ahora se considera más probable es que se trate de un afloramiento de cianobacterias, unos organismos presentes naturalmente en muchas zonas de agua que se multiplican muy rápidamente en situaciones de pocas corrientes, temperaturas elevadas y aguas con muy nutrientes - la presencia de posidonia muerta, el material arrastrado por el río en las últimas lluvias y la comida que se tira a los patos y que éstos no consumen aportarían estos nutrientes-. Se trata de una bacteria que sólo resulta peligrosa si se bebe el agua, pero que no se puede transmitir o afectar a las personas a través del aire.