24/01/2018
Bajan las incidencias graves en las playas de Ibiza y Formentera
Por lo que respecta a las cifras de Eivissa, Perelló ha destacado “la tendencia a la baja tanto de las incidencias graves como de las mortales, con respecto a 2016”. El año pasado las intervenciones por casos de emergencia vital de los 89 socorristas que los diferentes ayuntamientos han ubicado en los lugares de vigilancia de la costa ibicenca, bajaron en un 18%, y el descenso todavía fue mayor en el caso de las emergencias mortales, que en un año han pasado de las 5 víctimas de 2016 a las 2 de 2017.
La cifra de evacuados desde las playas hacia centros asistenciales ha aumentado un 4% en el último año, hasta los 120 casos. Otro aspecto destacado de la actividad de socorrismo y salvamento en las playas de Ibiza han sido los ahogados en lámina de agua que los socorristas han conseguido reanimar, por un total de cinco casos.
Perelló ha indicado que “en Ibiza hemos visto cómo hay una tendencia a usar zonas de baño menos accesibles, que originan buena parte de los incidentes, especialmente en Sant Josep”. En estos casos, Perelló ha alabado el papel de los socorristas reactivos, 59 en Ibiza, que los diferentes empresarios con concesiones a la zona de dominio público de costa están obligados a proporcionar, para guardar la seguridad de sus clientes.
En relación con los datos de Formentera, Perelló ha destacado “la tendencia a la baja de las incidencias graves con respecto 2016” a pesar de que se produjeron dos víctimas mortales, una más que en 2016; “un ahogado y una persona que se hizo daño en un lanzamiento a la agua”, según ha explicado Perelló. El año pasado las intervenciones por casos de emergencia vital de los 22 socorristas que hacen trabajo a los arenales de Formentera, bajaron en un 38%.
Ha habido 14 casos de evacuación de playas hacia el centro asistencial, con una incidencia un 42% inferior a la cifra de 2016. Otro aspecto destacado de la actividad de socorrismo y salvamento en las playas de Formentera la recuperación de un ahogado en lámina de agua, “que estaba en riesgo de muerte y que los socorristas han conseguido reanimar”, según ha afirmado Perelló.
Perelló ha destacado que “en Formentera se ha hecho un muy buen trabajo en la provisión de puestos de socorristas, hasta el punto que se están cubriendo 12 enclaves que no tienen la obligación legal de hacer”. Perelló también ha afirmado que durante 2017 se practicaron 12 inspecciones por parte de los técnicos de la Dirección general de Emergencias e Interior, que “ayudan a que el servicio que se presta sea óptimo”.
La tendencia en las playas en Ibiza es similar a la que se ha producido al resto de las Islas.
Los datos de 2017 de la Memoria de Playas de las Islas Baleares indican un descenso de las cifras de incidencias graves en Baleares de un 16%, de decesos en un 21% y el mantenimiento de las cifras de ahogados reanimados, que ha sido de 48, en referencia a los datos de la temporada de baño de 2016.
Perelló ha incidido en “la profesionalidad de los socorristas, la implicación de los coordinadores municipales de playas y la coordinación del Govern” en todo el operativo. En este sentido, este año los municipios costeros han contado con el apoyo y la asesoría del Govern en todo el procedimiento de concurso y contratación de las empresas concesionarias del servicio de salvamento en playas. El director general de Emergencias e Interior, Pere Perelló también ha recordado la voluntad del Govern para “avanzar en la profesionalización del trabajo de los socorristas”, a través de la implantación de una acreditación personal que recoja la experiencia y la formación de cada trabajador del sector.
Este año han sido 399 los puestos activos de socorrista distribuidos por las playas de Baleares, a los que hay que sumar los socorristas reactivos.
El perfil tipo de la víctima mortal en las playas de Baleares en 2017 es la de un hombre, de 70 años de edad y nacido en el extranjero. Respecto a años anteriores, se observa un aumento de la edad de los óbitos, 4 años más que la media de los últimos años, así como también se ha notado un repunte de las mujeres afectadas, que han sido el 29% de las víctimas.
“Nunca son buenos resultados cuando hablamos de pérdida de vidas humanas”, ha dicho Perelló, “pero los resultados de 2017 nos indican que vamos por el buen camino en la prevención de riesgos a zonas de baño, y en la atención rápida a emergencias vitales”.