11/04/2018
Frente común con Canarias para conseguir el 75% de descuento en los viajes con la península
La reivindicación de mejoras de conectividad tiene ya un largo recorrido en que ambos gobiernos ya han unido su voz en diversas ocasiones. Se trata de unas mejoras que, en opinión de Armengol “no son tan solo económicas, sino que también significarán un mayor grado de igualdad entre los ciudadanos de las islas y los ciudadanos de la península”. En este sentido, Clavijo ha indicado que ambos archipiélagos “compartimos singularidades específicas que no tienen los territorios continentales”.
Canarias y Baleares también aspiran a garantizar que se incremente del 50 al 75 por ciento la bonificación para los residentes en ambos archipiélagos en los trayectos marítimos, tanto entre islas como con la Península.
Los dos presidentes se han reunido esta mañana en la sede de la Presidencia del Gobierno de Canarias, en Santa Cruz de Tenerife, en un encuentro en el que también han estado presentes el conseller de Territorio, Energía y Movilidad, Marc Pons; y, por parte del Gobierno Canario, el vicepresidente y consejero de Obras Públicas, Pablo Rodríguez; el consejero de Turismo, Cultura y Deportes, Isaac Castellano; y la consejera de Empleo Políticas Sociales y Vivienda, Cristina Valido.
El encuentro entre los dos presidentes también ha servido para abordar la necesidad que el Gobierno de España flexibilice la regla de gasto y amplíe y simplifique las condiciones que deben permitir a las comunidades autónomas con superávit poder reinvertirlo. En este sentido, la jefa del ejecutivo balear ha recordado que “representamos a dos de las únicas cuatro comunidades cumplidoras, que liquidarán el ejercicio de 2017 con superávit, y merecemos poder destinar este dinero a las inversiones que creemos que serán las más apropiadas para la ciudadanía de nuestros respectivos territorios”.
Asimismo, en la reunión se han abordado las políticas referentes a la transición energética y la movilidad sostenible y se ha avanzado en la propuesta para que los dos archipiélagos se conviertan en banco de pruebas para el paso a la energía verde y la movilidad eléctrica. Para este cometido, la postura de ambos gobiernos es que sería necesaria la colaboración del Estado, tanto con ayudas específicas que permitan evaluar la viabilidad del modelo como teniendo en cuenta las particularidades de los territorios insulares a la hora de desarrollar la futura normativa para el avance hacia el cambio de modelo energético. “Es el momento de actuar para avanzar hacia una sostenibilidad real. Ya lo estamos haciendo a través de nuestras competencias, pero además necesitamos la colaboración del Gobierno central”, ha indicado Armengol.
Finalmente, se ha acordado mantener una posición común frente a las necesidades de financiación de ambos archipiélagos para el desarrollo de un Plan de Infraestructuras Turísticas y una clara apuesta por la innovación tecnológica en los destinos insulares, así como impulsar la colaboración entre ambos gobiernos para abordar una propuesta conjunta que permita mejorar la calidad del empleo en el sector de la hostelería.