Según el sondeo post-electoral realizado por el departamento de prospecciones sociológicas del Gobierno Vasco, las elecciones del 22 de mayo han suscitado mucho o bastante interés para casi dos de cada tres vascos en el caso de las municipales (62%) y para algo más de la mitad en el de las forales (54%).
Son los datos extraidos del estudio postelectoral de las elecciones forales y municipales del 22 de mayo. El responsable del Gabinete de Prospecciones Sociológicas, Victor Urrutia, ha sido el encargado de explicar los resultados de esta encuesta realizada entre el 23 y 25 de mayo a un total de 1.620 personas.
Más dividido se muestra el interés por la campaña electoral. El 38% la ha seguido con mucho o bastante interés, frente a un 42% que dice haberle prestado poco o ningún interés. Aún así, algo más de la mitad ha visto alguna entrevista o debate electoral (58%) o ha leído la propaganda electoral de algún partido (56%). En contraste, solo uno de cada diez vascos ha acudido a reuniones o mítines electorales (9%).
La valoración de la campaña electoral no es muy positiva a juzgar por el hecho de que siete de cada diez personas entrevistadas creen que les ha servido poco o nada para ver las diferencias entre unos partidos y otros (73%), conocer mejor a los candidatos y candidatas (71%) o informarse sobre los programas y propuestas de cada partido (71%). No resulta extraño, por tanto, que solo a un 15% le haya resultado muy o bastante útil para decidir su voto.
Participación electoral
El 72% que afirma que suele votar en todas las elecciones casa mal con el histórico de participación en Euskadi, que en pocas ocasiones llega a esa cota. El dato refleja sin embargo que, a pesar del discurso sobre la desafección y las voces críticas que en ocasiones acompañan a las elecciones, el comportamiento políticamente correcto sigue siendo el de la participación. Los abstencionistas se resisten a reconocer que lo son, salvo entre los más jóvenes: en el grupo de 18-29 años de edad, hasta un 17% afirma no votar nunca.
En relación a la decisión de voto, menos de la mitad de quienes suelen votar, dice hacerlo siempre por la misma opción (45%), aunque la mayor razón para cambiar es el tipo de convocatoria (30%), mientras dos de cada diez dicen hacerlo por otras razones (22%). La fidelidad partidista se incrementa con la edad: el 39% de los que tienen entre 18-29 años afirman votar siempre por el mismo partido, por un 61% entre los mayores de 65 años.
En contraste con el 64% de participación registrada el 22M, en la encuesta el 79% afirma haber acudido a votar, con una ocultación de la abstención por tanto de 15 puntos. Nuevamente la campaña electoral muestra su limitada influencia a juzgar por el hecho de que siete de cada 10 votantes tenían tomada su decisión antes de su inicio. Hasta un 30% dice haber decidido el sentido de su voto a lo largo de la campaña electoral, ascendiendo al 7% quienes lo hicieron el mismo día de la votación. En estos datos sobre participación electoral, apenas hay diferencias en función de si se refieren a las elecciones municipales o las forales.
Entre los votantes, el principal factor a la hora de decidir el destino del voto sigue siendo el partido político (el 45% en las elecciones forales y el 36% en las municipales), pero alcanza a menos de la mitad de los votantes, en consonancia con el dato anterior sobre la fidelidad de voto al partido. Las propuestas o programa son señaladas por uno de cada cuatro votantes tanto en el voto a las juntas generales (24%) como en el voto municipal (26%). En las elecciones municipales cobra relieve, por contraste, el candidato o candidata (25%), que solo es señalado por un 16% en las elecciones forales.
Valoración datos electorales
Vistos los resultados de las elecciones forales, la inmensa mayoría de los y las votantes repetirían su voto (94%), si bien es necesario notar que el 6% que no se expresa en ese sentido representa algo más de 65.000 votos. Mayor es el porcentaje de quienes, habiéndose abstenido, afirman ahora que hubieran preferido votar (13%), representando a casi 82.000 abstencionistas. Se registran datos similares en relación a las elecciones municipales.
Mayor perplejidad puede generar el dato de que nada menos que el 22% de los electores no acierta a señalar el partido que obtuvo el mayor número de votos en su territorio. Gipuzkoa y Bizkaia registran los extremos de este dato: aunque la encuesta se realizó en los dos días posteriores a la elección, uno de cada cuatro guipuzcoanos no sabían que Bildu había logrado el primer lugar en el territorio (26%); en el caso de Bizkaia se reduce en siete puntos el porcentaje de quienes no acertaban a señalar al PNV como el partido con mayor número de votos. El desconocimiento es algo menor en el caso de las elecciones municipales (17%).
En cuanto a la valoración global de los resultados, solo la mitad los considera positivos, mientras dos de cada diez personas entrevistadas tienden a valorarlos negativamente y tres de cada diez prefiere no pronunciarse, tanto en relación a las elecciones forales como a las municipales. La valoración más positiva la encontramos en Bizkaia (59%); una proporción de respuestas que se reduce al 39% en Gipuzkoa y al 28% en Alava.
Mayor consenso recibe la aceptación final por el Tribunal Constitucional de las candidaturas de Bildu, decisión con la que están muy o bastante de acuerdo dos de cada tres vascos, aunque también se registra un 18% de los mismos que están muy o bastante en desacuerdo con dicha decisión.
Por último, en relación a los pactos para asegurar la gobernabilidad de las instituciones forales y municipales, sobresale el 37% que prefiere no contestar a la pregunta. A partir de ahí se observa una gran división en las respuestas: por ejemplo, el 23% opta por pactos entre partidos nacionalistas, el 20% por pactos transversales en función de los resultados y el 17% por gobiernos en minoría.