21/06/2016
Buen balance del Programa de Prevención de la Violencia de Género para los adoslecentes
Cerca de 20.000 adolescentes alaveses han participado desde 2002
“Combatir la discriminación contra las mujeres requiere algo más que medidas policiales y judiciales. Exige un compromiso social, de toda la ciudadanía, un cambio de mentalidad, actitudes y comportamientos en las relaciones entre varones y mujeres; nuevas formas de convivencia donde el reconocimiento como iguales impida manejar formas discriminatorias de trato entre las personas”. Esta declaración de intenciones de Cruz Roja es el origen de un programa que en el año 2002 fue acogido tímidamente por los centros escolares del Territorio Histórico de Álava, apenas tomaron parte 316 alumnas y alumnos de cinco colegios, y que hoy es ya un referente que incluso forma parte del proyecto pedagógico anual de los centros.
Desde su puesta en marcha se ha logrado la participación de 19.395 adolescentes, un 48% de ellos varones, con interés por trabajar para erradicar esta lacra social. El objetivo de esta iniciativa en la que vienen trabajando de forma conjunta Cruz Roja de Álava y la Fundación Vital es influir en la configuración de la identidad de género y de las relaciones interpersonales, construyendo alternativas tanto a las identidades tradicionales como a las relaciones de poder que se han dado entre varones y mujeres. Además, se pretende ofrecer pautas para la construcción de relaciones igualitarias y democráticas basadas en el diálogo y la negociación. Se trata de educarles en la cultura de la paz, el respeto, la no violencia, especialmente de género, proporcionándoles las habilidades necesarias, tanto sociales como de comunicación, y enseñarles a resolver los conflictos y establecer relaciones de una forma no violenta a través de la mediación, la negociación y el diálogo.
Para lograrlo, el programa utiliza técnicas participativas de trabajo en las que las y los participantes hagan evidentes los sentimientos que les provocan las relaciones de desigualdad y propongan alternativas de comportamiento. Partir de la experiencia de cada participante y del grupo, contar con sus reflexiones, fomentar el diálogo, la escucha y el debate y ofrecer alternativas a sus posiciones favorecen este tipo de aprendizaje.
Cuatro sesiones de trabajo
El programa, dotado con 44.000 euros para el próximo curso, está dirigido a escolares alaveses de 3º y 4º de la ESO (15-16 años) y Bachiller (17-18 años), centros de Iniciación Profesional, de Formación Profesional, de internamiento de menores, así como cualquier entidad o asociación que lo pueda solicitar. Se articula en torno a cuatro sesiones de una hora de duración cada una en los centros escolares entre los meses de septiembre y mayo. Durante la primera sesión, y normalmente sin la presencia de los profesores del centro para crear un entorno de confianza, se trabaja acerca de la socialización de género. De este modo, se reflexiona sobre las diferencias que existen entre género y sexo y se fomenta el análisis crítico de la influencia que los estereotipos tienen en cada persona.
En una segunda sesión se trata de hacer partícipes a las y los adolescentes y fomentar la reflexión de la discriminación que puede recibir una persona por razones de género. La tercera cita del programa, aborda directamente la cuestión de la violencia de género. Ese día se identifican las formas de violencia del agresor, así como las que recibe la víctima, y se pretende fomentar la reflexión sobre esa violencia y disminuir la tolerancia de la sociedad a la hora de justificar e invisibilizar el problema.
El programa se cierra con una sesión en la que el protagonismo recae en la relación de pareja. Se analiza teniendo en cuenta los elementos que la diferencian de otras relaciones; se trata de deshacer el concepto de las relaciones entre sexos basado en el poder, y se identifican las relaciones de pareja cerradas o desiguales formulando reglas para construir relaciones enriquecidas basadas en la igualdad. Asimismo, se trata de fomentar la habilidad de resolver los problemas mediante fórmulas no violentas.
“No hay que bajar la guardia”
La directora de la Fundación Vital, Josune Albizu, ha destacado el esfuerzo de ambas entidades por desarrollar iniciativas en favor de las y los alaveses y, en concreto, “durante estos últimos quince años mediante la puesta en marcha de las campañas escolares de prevención de la violencia de género”. Se trata, ha añadido, de “una iniciativa ya integrada en la oferta de muchos centros educativos alaveses gracias a la cual cerca de 20.000 escolares de Álava se han educado en la cultura de la paz, el respeto y la no violencia, especialmente de género, aprendiendo a resolver sus problemas y establecer relaciones de una forma no violenta”. Asimismo, ha insistido en el empeño de la Fundación Vital por “no bajar la guardia en esta importantísima apuesta por ofrecer a nuestros jóvenes una educación en valores como la convivencia, el respeto y la igualdad”.
Por su parte, la presidenta del Comité Provincial de Cruz Roja Española en Álava, Estíbaliz Arnaiz, ha afirmado que su compromiso en materia de igualdad de género se centra “en la sensibilización sobre el abandono de actitudes sexistas, en la prevención de la violencia de género, en el reconocimiento del papel de las mujeres y niñas en el contexto social y en propiciar la participación de las mujeres en los diversos ámbitos de la sociedad”. Por esta razón, “y gracias a la colaboración e implicación de la Fundación Vital, pretendemos ayudar a jóvenes, educadoras, educadores y familias, a plantearse -desde una visión reflexiva y crítica - las diferentes formas de discriminación que existen y persisten en nuestra sociedad actual, y a descubrir maneras coherentes que fomenten la construcción de una realidad más justa para todas y todos”, ha concluido.