17/09/2018
Cómo entregar el anillo de Pedida
Una joya especial para un instante especial
Antiguamente la ceremonia de pedida giraba en torno a la petición de autorización al padre de la novia por parte del novio o de la familia del novio, para celebrar el matrimonio. Con el tiempo los usos y costumbres sociales han ido avanzando abandonando esa especie de tutela de la novia por un encuentro de las dos familias para conocerse, respetando la voluntad del novio y la novia.
Incluso en la actualidad entre las parejas millennials se ha convertido en un momento íntimo ente los dos que se produce buscando un momento y un lugar sugerente de la historia de su relación: desde revivir el lugar y momento en que se conocieron, hasta realizar ese viaje tantas veces comentado pasando por el concierto de la banda o artista del que son fans. Pero por encima de las circunstancias de lugar y de tiempo casi siempre está presente el detalle que materializa ese momento y ese compromiso: los anillos de pedida.
El cine ha popularizado el gesto del novio hincando la rodilla en tierra y ofreciendo a la novia la sortija a la vez que le pregunta si quiere casarse con él. Esta imagen se ve repetida y actualizada actualmente en vídeos de Youtube en los que tanto ellas como ellos son los que piden el matrimonio a su pareja; podemos ver vídeos en los que deportistas lo piden aprovechando un evento deportivo, soldados en mitad de un desfile, con amigos y amigas organizando un Flashmob en un lugar emblemático de la ciudad en la que viven, en un concierto o simplemente en una fiesta de amigos.
Pero para que todo salga perfecto, además del si como respuesta a la pregunta, es preciso dedicar un poco de tiempo y atención para elegir las sortijas de compromiso y nada mejor que pedir el consejo de un especialista, como es el caso de JORGE JUAN JOYEROS, que nos podrá guiar y aconsejar sobre modelos, materiales, diseños y diamantes a engarzar. El Anillo de Pedida de mano no es una joya cualquiera, representa el deseo de compartir la vida con la persona a quien se ama. La experiencia demuestra que el acto de adquirir esta joya conlleva un alto grado de ilusión, siendo por ello que es muy necesario tener la seguridad plena de haber comprado la joya que realmente deseamos regalar como pedida de mano.
Por estas razones es bueno ser prudente y paciente, no dejándose llevar por aquello que a priori nos haya gustado en el primer sitio que visitamos. Es necesario comparar y buscar aquellos diseños que, con ayuda de algún familiar, amigo o amiga de nuestra novia o nuestro novio, sepamos que va con su personalidad y que será de su satisfacción. Y junto con esto hay que asegurarse que le atiendan de manera profesional dándole el mayor número de explicaciones posibles, así como que junto al anillo le entreguen el certificado gemológico correspondiente donde se acrediten todas las características del diamante, siendo que éste deberá ir firmado por un gemólogo titulado.