06/11/2019
Humanos y flores, historia compartida
El papel de las flores en el siglo XXI
Las primeras flores usadas por nuestros ancestros solían utilizarse como parte de los rituales funerarios ya fuesen como amuletos o porque eran portadoras de poderes divinos. Con el paso de la evolución y el predominante imperio egipcio, se convirtieron en fundamentales en sus aspectos culturales y sus tradiciones, creando incluso el capitel lotiforme identificativo de esta civilización.
Tanto los griegos como romanos también inundaron de flores sus edificaciones e incluso ligaron a cada dios una flor y una cualidad, por ejemplo, la rosa simbolizaba a Afrodita y la belleza.
En la Edad Media no dejaron de ser menos importantes y además de embeber de las anteriores culturas, también formaron parte de identificativos propios de la época como los escudos de armas, todo tipo de festividad y por supuesto, para representar a figuras religiosas.
En los monasterios se empezaron a cultivar los primeros huertos tanto de flores ornamentales como medicinales. Aunque hay que esperar hasta el siglo XVI para que comiencen a ser estudiadas tanto para saber su función en el organismo, como para diseñar remedios medicinales con una cierta base científica. Ese es el origen de los primeros jardines botánicos. A partir de este siglo, su estudio, tratamiento, lugar que ocupa en la cadena evolutiva de las especies, métodos de cultivo y todo lo relacionado con las flores y su conocimiento, se dispara hasta llegar a la actualidad, en donde encontramos dos panoramas diferentes.
El papel de las flores en el siglo XXI
Hoy ejerce gran importancia su tratamiento genético para poder adaptar especies no autóctonas a cualquier tipo de terreno, incrementar la producción o permitir su cultivo sin importar la estación, contribuyendo así a la demanda del público, pero desequilibrando todo el proceso natural y los resultados.
Por otro lado, el desequilibrio ambiental las ha colocado en el punto de mira en aspectos tan básicos como la alimentación o la producción de artículos sostenibles, ya que cada año se reduce el número de ellas debido a la desaparición de las abejas y la ausencia de polinización. Los alimentos orgánicos, los productos ecológicos de empresas como be.green en España, y en definitiva cualquier sector que necesite a estos insectos para conseguir un fruto, son testigos del deterioro de la cadena natural y la ausencia de flores polinizadas a medida que pasan las estaciones.
De una manera u otra, la evolución del hombre ha ido siempre acompañada de las flores, ya fuesen por su simbología, por sus dotes decorativas o sus beneficios medicinales. Es ahora, cuando el ser humano tiene en sus manos seguir compartiendo la historia con ellas y obtener los beneficios que el respeto al medioambiente ofrece.