20/03/2020
El seguro de alquiler frente a la incertidumbre
¿Cómo funciona el seguro de alquiler y para qué sirve?
Las economías locales se ven afectadas por dichos factores, especialmente en cuanto a la interrupción de la producción y el distanciamiento social voluntario. Frente a este panorama, tanto particulares como emprendedores y comerciantes están teniendo dificultades para cubrir sus gastos; entre ellos, se encuentra el pago del alquiler. Este artículo se enfocará en un tipo de servicio muy utilizado por propietarios para asegurar estabilidad en tiempos de crisis: el seguro de alquiler.
Las relaciones de producción están cambiando. Las empresas y los profesionales prefieren cada vez más la autonomía en materia de negocios y prestaciones. Les conviene, según dicen, no depender de las economías de terceros para solventar las propias. Justamente por eso, el mercado de alquileres está siendo volatilizado. Si bien la demanda sube día a día, a la gran mayoría de los inquilinos se les dificulta realizar los pagos en tiempo y forma. En algunos casos, estos directamente se encuentran repentinamente en situación de insolvencia y optan por evadir los pagos correspondientes en lugar de afrontarlos.
Por su parte, las asociaciones de propietarios han optado por una alternativa que prevé este tipo recesiones. Se trata del seguro de alquiler, un tipo de instrumento comercial cuya versatilidad contempla las variaciones del mercado y las necesidades particulares de quienes lo solicitan. El mismo previene distintos escenarios que puedan producir la falta de pago por parte del inquilino y atiende además a los intereses particulares del solicitante de manera eficaz y sin demora. Más importante aún, el seguro de alquiler toma como propias las facturas por desperfectos y se ocupa de recuperar la propiedad y de cobrar las rentas adeudadas por el inquilino.
Prestaciones y beneficios
Las prestaciones ofrecidas varían según el plan y los requerimientos particulares del solicitante, ya que no es lo mismo alquilar a una pareja que hacerlo a una familia, una empresa o un negocio. Siempre conviene asesorarse, teniendo en cuenta las características y el tipo de alquiler del que se trate. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, podemos hablar de cuatro ejes fundamentales para cuidar de cualquier bien inmueble.
- En primer lugar, la tranquilidad de saber que el ingreso producto de ese alquiler no será interrumpido: se asegura el pago de los alquileres correspondientes hasta la recuperación del inmueble (o durante su puesta a punto tras algún tipo de agravio por parte del inquilino)
- En segundo lugar, este tipo de seguro también costea el daño producido; no solo los alquileres durante la refacción, sino la refacción misma.
- En tercer lugar, brinda y cubre el asesoramiento legal necesario para lidiar con la defensa jurídica en caso de construcciones no consentidas y otros infortunios legales de la misma índole.
- Finalmente, aunque no menos importante, brinda asesoramiento general respecto al estado del inmueble y un seguimiento continuo que tiene como objetivo prevenir cualquier tipo de maltrato a la propiedad o falta de pago de sus servicios.