13/07/2020
La psicología después del confinamiento
En medio de los distintos retos que supone volver a una renovada normalidad, la psicología después del confinamiento tiene un rol primordial en este proceso de readaptación social, y es de lo que hablaremos a continuación.
Muchos profesionales de la psicología afirman que el individuo tendrá manifestaciones de depresión, estrés, insomnio y ansiedad como resultado del confinamiento. Por ello adquieren un papel importante centros de atención psicológica como el Centro Serendipia, por mencionar alguno, dado que estas manifestaciones pueden estar presente por meses, incluso años, si no son atendidas adecuadamente.
Cómo el confinamiento nos afecta psicológicamente
Desde un punto de vista de la psicología para adultos, las afectaciones por el confinamiento tienen muchas aristas y podemos ver algunas de las más importantes a continuación:
Estrés post-traumático
Es la consecuencia de una elevada intensidad emocional que, a nivel mental, quebranta la salud de un adulto o afecta el desarrollo de un niño.
Se manifiesta de muchas formas, a menudo como insomnio, pesadillas, miedo, angustia, ansiedad de comida, etc. También puede haber otras manifestaciones, de carácter muy específicas que deben ser identificadas por un profesional.
Depresión
Es un estado de profunda tristeza, baja autoestima, negatividad y pesimismo. Se manifiesta como una falta de interés por todo.
La depresión puede mostrar varios niveles dependiendo de factores como la muerte de familiares o personas cercanas, entre otros.
Ansiedad
Se puede definir como un sentimiento de inquietud y miedo o temor como reacción a una condición de estrés, por ejemplo al enfrentarse una situación difícil en el hogar, el trabajo, de estudios o ante una toma de decisión importante, o un cambio significativo en nuestro estilo de vida.
Debido al confinamiento, la ansiedad puede generar situaciones de pánico, manías, fobias, etcétera, motivadas no solo por este hecho en sí, sino también por la expectativa que puede suponer la vuelta a una nueva vida normal, tal vez, hasta incierta.
Adicciones
Como consecuencia del confinamiento, las personas pueden desarrollar dependencia a fármacos, drogas o, incluso, actividades. Es el caso de los juegos de azar, el sexo o la pornografía, entre otros, son algunos ejemplos de ello.
Después del confinamiento, el individuo mantiene estas adicciones y, al adaptarse a la vida social, deberá lidiar con ellas.
Las anteriores son solo algunas de las posibles consecuencias con las que tendrá que luchar la psicología después del confinamiento; sin embargo, existen algunas recomendaciones que pueden ponerse en práctica para solventarlas.
Recomendaciones para combatir los efectos psicológicos del confinamiento
A fin de reducir los efectos psicológicos del durante y después del confinamiento, es aconsejable poner en práctica las siguientes recomendaciones:
- Asumir el confinamiento y la cuarentena como la auténtica realidad.
- Organizarse en medio de este nuevo entorno de vida, planificando la nueva cotidianidad.
- Ser selectivo con el consumo de información. Sobre todo en cuanto a redes sociales.
- Aprovechar la tecnología para mantener el contacto social, por ejemplo, a través de aplicaciones de contactos personales como Zoom, Skype, Google Meeting.
- Realizar esos pendientes caseros que han sido postergados por falta de tiempo.
- Ponerse o mantenerse en forma practicando ejercicios en casa. Leer en informarse sobre psicología para adultos para estos casos.
- Mantener el cuidado y la higiene personal y aplicar las recomendaciones básicas para la prevención del contagio.
- Compartir más con nuestros seres queridos. Estamos confinados en nuestro hogar, no aislados de los demás en casa.
- Buscar ayuda profesional (tipo Centro Serendipia, por ejemplo) para paliar los efectos psicológicos del confinamiento.
- Ser consciente de que el confinamiento es temporal y mantener la esperanza.