13/01/2021
Hay empresas que bajan el precio de la luz
Día a día, durante este mes de enero, surgen titulares sobre la subida del precio de la electricidad y sus repercusiones en la factura de la luz de familias, autónomos y pymes. Hasta el día 11, las cifras hablan de que ya se alcanza el 36% de subida con respecto al mes de enero del año pasado y una incidencia del 19% de subida en las facturas de una persona usuaria tipo, según denuncia FACUA-Consumidores en acción.
Las razones que se esgrimen son de diversa índole, desde la necesidad de cambiar la regulación del sector eléctrico, el cambio de la fiscalidad, el poder del oligopolio eléctrico o los efectos de la climatología adversa de este comienzo de año. En está última razón apunta el hecho de que la demanda eléctrica peninsular, en los días que van del 4 al 10 de enero, se incrementó un 15,09% con respecto a la precedente y fue un 5,48% superior a la de la misma semana del año pasado, según datos facilitados por el operador del sistema eléctrico, Red Eléctrica de España (REE).
En relación a otra de las razones, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha emitido un comunicado en el que asegura que está analizando los precios de los últimos días en un contexto de demanda creciente de electricidad y gas a causa del temporal de frío "sin precedentes, para ver si es necesario algún tipo de actuación ante los recientes "incrementos significativos" de los precios en los mercados de electricidad y de gas en España en comparación con los registrados en las semanas anteriores.
El organismo regulador recuerda que es el responsable de supervisar el buen funcionamiento de estos mercados energéticos y de garantizar la existencia de un comportamiento competitivo por parte de los distintos agentes que intervienen en dichos mercados.
Y es este apunte el que me lleva a pensar que el precio de la electricidad para los consumidores no depende solo del “mercado”, sino sobre todo del modelo de empresa.
Hay empresas que bajan el precio de la factura de la luz
Cuando estos días todos los medios anuncian que 11 millones de consumidores van a sufrir el aumento del precio en la factura de luz que se ha disparado hasta un 36%, en este mes de enero, EMASP, una cooperativa de consumidores de energías renovables, baja un 1,8% el precio con respecto a enero de 2020 y un 0,7% más barato que el último trimestre de 2020.
La razón radica en que las empresas de economía social, como es esta cooperativa, priman los intereses sociales sobre los fines especulativos y financieros de las grandes empresas del oligopolio. Indudablemente las tarifas de esta cooperativa también fluctúan en función de los costos del mercado, y tal como ha sucedido en años anteriores, los precios han aumentado según han ido bajando las temperaturas y nos hemos acercado a días más fríos.
Pero el objetivo de la cooperativa no es el lucro especulativo sino que sus socios paguen un precio justo por la electricidad que consuman, ayudándoles a disminuir el gasto en su factura.