04/04/2016
Isabel Martínez Reverte presentará Hoy su libro La matanza de Atocha
Madrid, 24 de enero de 1977. Cinco muertos y varios heridos es el terrible balance de un atentado terrorista contra un despacho de abogados laboralistas cometido en la calle Atocha de Madrid por un comando de extrema derecha
Madrid, 24 de enero de 1977. Cinco muertos y varios heridos es el terrible balance de un atentado terrorista contra un despacho de abogados laboralistas cometido en la calle Atocha de Madrid por un comando de extrema derecha. Los fallecidos son los abogados Luis Javier Benavides, Francisco Javier Sauquillo y Enrique Valdelvira; el estudiante Serafín Holgado y el administrativo Ángel Rodríguez Leal. Los heridos, todos graves, Miguel Sarabia, Alejandro Ruiz-Huerta, Luis Ramos y Dolores González Ruiz.
Casi cuarenta años después de la matanza, en la plaza de Antón Martín, una escultura en bronce del pintor Juan Genovés recuerda a los asesinados. Se llama El Abrazo. El lugar es simbólico: a unos metros está la casa donde ocurrió todo. Igual que esa escultura, el libro que ahora publica La Esfera ?en el que el escritor Jorge M. Reverte y la periodista Isabel Martínez Reverte han hecho una exhaustiva investigación y una brillante recreación de los hechos?, pretende ser un recordatorio y un homenaje a aquellos jóvenes a los que arrebataron la vida por luchar por sus ideales y por una España que estaba creando su futuro.
UNAS PALABRAS DE LOS AUTORES
Hoy los portales de Atocha 55 y 49 están cerrados y todo parece indicar que van a ser rehabilitados.
Allí no vive ni trabaja nadie. El monumento cercano se basa en otra
obra simbólica de Genovés, el cuadro que todos los antifranquistas conocían como Amnistía y más tarde pasó a llamarse El abrazo
Su historia es la de una Época. turbulenta de España.
Amnistía pretendía ser el símbolo de la reconciliación nacional a
través de un proceso que el PCE quería e imaginaba pacífico y que luego se conocería como la Transición. Así lo aceptaron todos los que apoyaban la reforma en general.
Del cuadro se hizo un cartel del que se imprimieron 25.000 ejemplares antes de 1973.
La policía destruyó los que pudo.
Su autor pasó una semana en una celda de la Dirección General
de Seguridad.
El cartel prohibido aparecía colgado en cualquier centro antifranquista.
En Atocha 55 había uno en la sala de reuniones. Semanchó de sangre de los abogados. Por ello se levantó el monumento con el motivo del cartel de Genovés.
La idea de convertir el cuadro en escultura como homenaje a los abogados surgió de Comisiones Obreras. Enroló en la operación al Ayuntamiento de Madrid y se levantó en 2003.
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Jorge M. Reverte e
Isabel Martínez Reverte