12/08/2016
Nueva campaña de la Policía Municipal de Alcorcón para prevenir accidentes por alcohol y drogas
El objetivo es claro: concienciar de los peligros del alcohol en la conducción y evitar delitos relacionados con la Seguridad Vial y, como consecuencia última, la disminución de fallecidos por accidente de tráfico.
Dirección General de Tráfico (DGT), pondrá en marcha una Campaña especial de
vigilancia de la tasa de alcohol y presencia de drogas a través de controles
situados en diferentes puntos de la ciudad, y que se realizará desde este viernes,
día 12, y hasta el próximo domingo, 14 de agosto.
El objetivo es claro: concienciar de los peligros del alcohol en la conducción y
evitar delitos relacionados con la Seguridad Vial y, como consecuencia última, la
disminución de fallecidos por accidente de tráfico.
La principal razón de la puesta en marcha de esta campaña, que se enmarca en el
Plan Nacional de Seguridad Vial para el año 2016, se debe a que el alcohol está
presente como factor concurrente o desencadenante en un tercio de los accidentes
mortales, y su presencia en la conducción dependiendo de su tasa, multiplica entre
2 y 15 el riesgo de sufrir un accidente.
Conducir después del consumo de sustancias psicoactivas es un hecho frecuente
en España, alcanzando al 17 por ciento de los conductores españoles. Aparte del
alcohol, casi un 11 por ciento de conductores conducen tras haber consumido
alguna sustancia (drogas de abuso) que pueden afectar la capacidad para una
conducción segura. El cannabis (THC) y la cocaína son las dos sustancias más
frecuentemente halladas.
A medida que la concentración de alcohol en la sangre (BAC) aumenta en el
conductor, la tasa de incidencia de accidentes también se incrementa.
Sanciones
La detección de droga en sangre conlleva una sanción administrativa de
1.000 euros y la retirada de 6 puntos en el carné de conducir. En cuanto al
alcohol, la sanción asciende a 500 euros y la detracción de entre 4 y 6
puntos. Y si se es reincidente, la multa asciende a 1.000 euros.
Todos los usuarios de la vía, y no sólo los conductores, tienen la obligación, por ley,
de someterse a las pruebas de detección de alcohol y drogas cuando se hallen
implicados en un accidente de tráfico o hayan cometido una infracción