28/10/2016
Atentos al cambio de hora
En la madrugada del sábado al domingo ganaremos una hora más al tener que retrasar el reloj
El horario que vamos a dejar, el de verano, que comenzó en marzo y concluirá este fin de semana, ha permitido ahorrar energía por valor de 300 millones de euros, o lo equivalente a un 5% del consumo, según cálculos del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo.
Esta medida, aplicada en España desde el Gobierno, pero originada en una directiva europea, no es universal. Fuera de Europa y Norteamérica, solo un puñado de países como Irán o Mongolia cambian la hora.
Fue Benjamín Franklin en el año 1784 el primero en pensar en el ahorro de luz diurna. Se despertaba muchas veces a las 6 de la mañana, cuando el sol estaba luciendo más de lo habitual, por lo que se dio cuenta de que si todo el mundo se despertara antes, se ahorraría mucho aceite de su lámpara. Esta es la primera referencia que se tiene con respecto al ahorro con el cambio horario.
El cambio de hora a gran escala comenzó a realizarse en la I Guerra Mundial. Alemania fue el primer país en reducir las horas de iluminación artificial para ahorrar carbón, en 1916. Poco a poco, fueron adoptando este cambio diferentes países. En España se empezó a realizar, como Estados Unidos, en 1918.
En 1940, Franco decidió que la hora de España sería la de la Alemania de Hitler, como hicieron otros países. Finalmente, el cambio de hora se empezó a aplicar con regularidad a partir de 1973, durante la crisis del petróleo.
A pesar de que en 1918 España comenzó a cambiar la hora de forma oficial, también hubo un tiempo en la historia en que cada provincia tenía su propia hora local. Asimismo, durante la guerra civil hubo dos horarios, el del bando republicano y el del nacional. Así, para los republicanos la guerra acabó una hora antes.