16/12/2015
“Las 7 virtudes de la humanidad”, una apuesta por 125 autores noveles que editan su obra en papel
Tras la sorpresa causada en los dos años anteriores, durante el acto de presentación del libro resultante del concurso de relatos organizado por Defoto Libros, había cierto interés, sobre todo entre los asiduos, por descubrir qué habrían preparado en esta ocasión los encargados de organizar el evento. Lo único seguro es que habría música, proyecciones y la entrega de premios se realizaría en el refectorio del Monasterio del Puig de Santa María.
Todo lo demás… había que acudir para descubrirlo.
Y lo que descubrieron los más de cien asistentes al evento celebrado el viernes 11 de diciembre, a partir de las 19.30 horas, fue que tras la sesión de música en la puerta del monasterio a cargo de La Charanga Mecánica, dos guías se pusieron en movimiento para iniciar un recorrido por el interior del recinto, acompañados de los participantes en la presentación del libro.
La primera parada fue en el Museo de la Imprenta. Tras recorrer las distintas estancias, siempre detrás de José Escobedo, que con su paraguas abierto señalaba el camino a seguir por el grupo, llegó la primera entrevista: a la creadora, presidenta y no se sabe muy bien qué más, del grupo Defoto.
Mª José Bermúdez habló de los orígenes del concurso y de la editorial, pero sobre todo de su marido Tono Escobedo, quien fue el impulsor de la idea y la persona que escribió los primeros libros editados por Defoto. Su espíritu, que continúa presente en cada proyecto, volvería a aparecer en los momentos finales de la entrega de premios, con la proyección de unas imágenes de su vida y sus amigos.
Nuevamente paraguas en mano y el público detrás.
Tras subir al primer piso, los visitantes recorrieron el ala este del claustro, donde pudieron disfrutar de la exposición permanente de originales, reproducciones y algunas imágenes procedentes de los fondos del museo.
Escuchada la frase recurrente que daba pie a cada parada, homenaje al Berlanga de Bienvenido Mr. Marshall, y una breve explicación sobre el espacio en el que se encontraban los invitados, llegó la segunda entrevista, en este caso a la pintora Tere Unsain, que ha sido la encargada de las ilustraciones del libro.
Tere habló de la colaboración entre artistas, de la importancia de sintetizar conceptos —algo evidente en su trabajo: unas manos como elemento temático, el blanco y el negro como líneas sobre un fondo uniforme—, del papel del Arte en nuestros días… y de la satisfacción de ver un espacio como el claustro del monasterio con tanto público en la presentación de un libro.
Quizá la visita más espectacular de la noche fue la del patio interior del claustro. Al aire libre, con acceso a través de los 36 ventanales decorados con los escudos de poblaciones valencianas, pero, sobre todo, iluminado. Una imagen poco habitual, el patio de noche luciendo con todo su esplendor.
Y allí, entrando en el último momento tras un atasco, aparecieron Sonia Córdoba y Alberto Valverde, los ganadores del concurso el pasado año, centrado en Las 7 bellas artes, quienes además este año se han sumado al certamen actuando como jurado.
Sonia y Alberto explicaron su particular método de trabajo, teniendo en cuenta que ella vive en Alicante y él en Bilbao, su intercambio constante de capítulos, ideas o sencillamente frases… hasta darlo por válido. O ese aprendizaje que han acumulado en el último año, en el que también ha visto la luz su primera novela, después de no pocas peripecias editoriales, y ya trabajan en la segunda.
Y, por último, destacaron la importancia de un concurso como el dedicado a Tono Escobedo, porque después de trabajar en una novela de 700 páginas, lograr contar una historia con sólo 200 palabras es todo un desafío… y un ejercicio perfecto para mantenerse en forma.
Al igual que en los dos años anteriores, el refectorio del monasterio fue el lugar elegido para la entrega de premios, que contó con la presencia de la alcaldesa de El Puig, Luisa Salvador, quien fue la encargada de abrir el turno de intervenciones, sumándose al tono serio pero con sentido del humor que había presidido todo el acto.
Tras la intervención del director del certamen, José Escobedo, se procedió a la entrega de las accésits y los siete primeros premios, el último de los cuales fue también el ganador absoluto de esta tercera edición: Pablo Echeveste Guzmán, por La honestidad tenía un precio.
Antes del primer premio absoluto, un pequeño receso para proyectar un vídeo homenaje al fundador de la editorial, Tono Escobedo, con música en directo de La Charanga Mecánica, que también recibió un detalle por su colaboración. Y como colofón, la tradicional foto de familia puso fin al acto oficial.
Luego, un piscolabis en el propio refectorio, con tiempo para comentar los autores con el público, los organizadores con los políticos y, en definitiva, acercar el mundo del libro a los asistentes, no en vano el acto se enclava dentro de la Semana de Gutenberg que organiza el Ayuntamiento de El Puig.
Fue un piscolabis generoso, entre amigos, para disfrutar... un auténtico vino de Honor.
Informa y fotos: Sabín