21/05/2018
Carta abierta de Apartval (Asociación Empresarial de Apartamentos Turísticos de la Comunidad Valenciana)
También tiene sentido pensar que el crecimiento de estos últimos años, sin ser exclusivo del sector, tiene mucho que ver con los apartamentos. Ni se han abierto tantos hoteles en la ciudad, ni la gente duerme en las copas de los árboles.
Pese a todo, el alojamiento tradicional sigue mejorando cifras. Tanto de ocupación como de precios. Dicho esto, el sector hotelero evoluciona favorablemente. Obviamente, evolucionará mejor si tiene menos competencia. Esto tampoco es demagogia, sigue siendo lógica.
Pero hay una cosa que debe preocupar. Creemos que si desaparece la mayoría de apartamentos la ciudad mejorará. No obstante, habrá que estar preparados para asumir que el restaurante de la esquina tendrá que reducir plantilla. Y también la tienda de Souvenirs. Puede que ambos cierren. Y los Mercadona del centro se darán cuenta de que ya no venden tantos zumos. Y el hijo de la vecina, que ha acabado Turismo, tendrá menos oportunidades para encontrar un puesto de trabajo decente en su ciudad. Es más, se podrá sumar a los que ahora trabajan en el sector y dejarán de hacerlo a la hora de optar por otro puesto. No quiero pensar que los barrios dejarán de estar como están. Que tendrán los mismos servicios como cuando pasean doce mil personas más cualquier día de la semana.
¿Bajarán los precios de los alquileres? Yo creo que sí. Es lógica, de nuevo, que saldrán al mercado tradicional todos los pisos dedicados a esto. Y que ahora, los propietarios que invirtieron en su día en este modelo empezarán a tener rentabilidades más bajas. Y no hablo del ‘coco’. No hablo de grupos de inversión multinacionales que están comprando la ciudad (¿alguien podría decirme dónde están? Yo conozco muy pocos). Hablo de los propietarios que en su día compraron una vivienda, o incluso un edificio, lo reformaron, se endeudaron y mejoraron la calle reparando la ruina que yacía en ese solar. Esos también deberán bajar las rentas. Y si les llega para pagar el préstamo hipotecario, perfecto. Y si no les llega, pues se equivocaron y no debieron haberse metido a emprender.
Los vecinos gozan de toda la legitimidad del mundo para reclamar ante las administraciones sus derechos. Claro que sí. Y nosotros estamos con ellos. No se puede dejar la responsabilidad de gestionar una vivienda a cualquiera al que no le importe nada más que poner su piso en Booking.com y cobrar a los turistas. ¿Y la post-venta, qué? Sí, la resolución de incidencias. ¿Y la declaración de IVA? ¿Y los seguros sociales?¿Y la responsabilidad civil? ¿Y las molestias en la comunidad…?
Quizá le doy más valor a la palabra de lo que debería. Pero poseo la convicción de que todo desencuentro se elimina con diálogo. Con la voluntad de encuentro. Existen medidas sin vuelta atrás. La desaparición por decreto de esta oferta será difícilmente recuperable. Deberíamos haber abordado el asunto de otra manera. Entre todos. Los vecinos. Los hoteleros. Las administraciones (sobre todo el Ayuntamiento de nuestra ciudad). Nosotros, que nos dedicamos a esto. Ah, y Toni, que tiene la cafetería en el centro. Quizás él también tendría que decir algo.