12/11/2015
JESÚS MOYA CASADO, AUTOR DE LA PRIMERA TRADUCCIÓN DE “EL QUIJOTE DE LA MANCHA” AL VALENCIANO
ENTREVISTA:
Esta afición de coleccionar, Quijotes, ¿como empezó?
En el año1986, mi mujer, Mariangeles, me regaló una edición enciclopédica ilustrada por el maestro Mingote. Desde entonces no he dejado de adquirir nuevas ediciones.
¿Económicamente esta afición puede costar mucho dinero?
No, ni muchos menos. La mayoría de estos libros son de librerías de viejo, rastro e Internet. Es cuestión de paciencia y buscar.
¿Cual sería el más curioso?
Hay varios: Una edición sudamericana plagada de errores; otra, también sudamericana que pasa para ser la más pequeña del mundo; otra edición clandestina en idioma armenio... son muchas.
¿Y el más valioso?
Quizás sea un facsímil de la primera edición que se imprimió en Bruselas en el año 1612.
Actualmente, ¿cuántos volúmenes en diferentes idiomas o formatos componen su colección?
Entre todas, 130 ediciones distintas.
¿Alguna además del castellano, en idiomas españoles?
Sí, tengo ediciones en vasco, catalán (edición de 1886) y gallego.
¿Y ninguna en valenciano?
Efectivamente. Ninguna en nuestra lengua. Existe una edición de Editorial Bromera muy resumida y en edición juvenil, también tengo constancia de una edición que se creía desaparecida escrita en valenciano del año 1785, pero que, después de varías gestiones no he podido conseguir que se vuelva a reeditar.
¿Fue esa la razón que lo impulsó a emprender esta aventura?
Así es. En este caso se unían los impulsos naturales de un coleccionista al que le falta una pieza y el amor inmenso por lo valenciano y lo valencianista. En todas las traducciones de Don Quijote, no importa quién ha sido el traductor, la importancia lo adquiere el idioma al que ha sido traducido; y esto era lo que yo pretendía: dotar al idioma valenciano de esta traducción de tanta importancia para cualquier lengua hablada y escrita.
¿Usted era consciente de que esto le llevaría mucho tiempo?
En verdad, creí que sería un poco más sencillo de lo que en realidad ha sido. Son nueve años en total de un trabajo, creo, muy intenso y extenso. Casi ochocientos pies de página explicativos de muchas palabras y acciones que esta obra tan compleja comporta, pero creo que el resultado ha sido muy fructífero.
¿De cual de las muchas versiones que tiene partió para hacer la traducción?
Han sido varías. Pero fundamentalmente tres: al querer ser muy respetuoso con el original, he utilizado la primera edición en todos sus errores y erratas; una edición de Martín de Riquer, sin lugar a dudas la primera autoridad mundial en la obra cervantina y después una del académico Francisco Rico
Una curiosidad, para que los lectores se hagan una idea de la magnitud de su obra.
¿Cuántos folios ha necesitado, a la hora de ponerla en limpio?
El libro, cuando salga de la imprenta, constará de, aproximadamente, 600 páginas más nueve ilustraciones. La documentación y papel utilizado sería imposible de calcular tal cantidad
¿Ha contado usted en algún colaborador?
Hubiera sido imposible que este trabajo viera la luz de las librerías sin la colaboración absolutamente inestimable de la corrección que ha efectuado el escritor y profesor Joan Benet Rodríguez Manzanares. Sin su colaboración este trabajo no se hubiera podido llevar a cabo; es un verdadero placer el leer Don Quijote en valenciano, parece que hubiera sido escrito para esta lengua, y esto hay que ponerlo en le haber de Joan Benet. Además, y esto es primicia, las ilustraciones serán inéditas; se han hecho expresamente para esta edición y han corrido cargo del ilustrador José Miguel Alguer, Técnico Superior de Artes Plásticas y Diseño Gráfico publicitario por la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Valencia; premiado en multitud de exposiciones. Es decir, todo uno lujo.
¿Piensa usted que todo este trabajo llegará a publicarse?
Estamos totalmente seguros de que así será, en estos momentos, se está trabajando en toda la cuestión de la edición.
¿Ha recibido usted en este punto apoyo por parte de personas o instituciones? Efectivamente. Contamos en un nutrido grupo de personas que están trabajando en todo este maravilloso proyecto, hay una comisión encargada de todos los detalles en todos los campos que comprende este trabajo: edición, publicidad, mecenazgo, presentación, impresión, etc.
¿Piensan hacer una edición amplia?
La última decisión que se ha tomado en la comisión de trabajo, ha sido que la primera edición de “En Quixot de la Mancha” sea de 500 ejemplares, en una buena calidad en cuanto a la impresión y la misma se pretende que esté numerada bajo acta notarial. Igualmente, creo que se conseguirá que salga a la venta a un precio muy asequible ya que todos los que estamos participando en este trabajo lo hacemos sin ningún tipo de remuneración.
Las últimas líneas son por entero de usted Sr. Moya.
Solo nos queda decir que la ilusión, el amor y el cariño por todo lo valenciano y el valencianismo, así como la atracción literaria por el personaje universal de nuestro mejor escritor, es lo que no ha llevado a trabajar sin descanso y en el deseo de suplir la falta de una traducción en la nuestra querida lengua valenciana. Muchas gracias a todos.
Aquí queda una aventura ingente, un trabajo inmenso, por dos razones primordiales, mejor dicho por dos amores, uno a la obra máxima de Cervantes y otro a la dulce lengua valenciana.