06/03/2017
Los municipios de l’Horta Nord concluyen las 253 actuaciones del primer plan de Inversiones Sostenibles
- El 31 de diciembre finalizó el plazo de justificación de las obras con cargo al plan impulsado por la Diputación de Valencia en 2015 que ha supuesto para la comarca una inversión de 9,6 millones de euros y la generación y/o conservación de 350 puestos de trabajo
- Para el presidente de la institución, Jorge Rodríguez, este resultado demuestra el potencial del municipalismo para dar respuesta a las necesidades de las personas al pasar “de las palabras a los hechos”
Esta decisión supuso para los 23 municipios de L’Horta Nord una inyección adicional de casi 10 millones de euros con los que poder llevar a cabo aquellas obras que consideraban necesarias para mejorar la calidad de los servicios e infraestructuras del municipio, pero que inicialmente se habían quedado fuera de sus presupuestos por falta de disponibilidad económica, pese a tratarse en muchos casos de reivindicaciones históricas. Inversión que, al tiempo, posibilitaba la generación o, en su caso, la conservación de hasta 350 puestos de empleo directo en la zona, consiguiendo de este modo un notable impacto social.
Los ayuntamientos tuvieron un primer plazo de apenas dos meses, entre octubre y diciembre de 2015, para presentar los proyectos y, una vez adjudicadas las obras, disponían de tiempo hasta el 31 de diciembre de 2016 para ejecutarlas, con un plazo adicional de 10 días para justificar que se habían realizado y pagado. Todo un reto para la Diputación y para los consistorios que, pese a lo ajustado, se ha saldado con un 100% de ejecución. En palabras de Rodríguez, “este nivel de ejecución, similar en todas las comarcas valencianas, demuestra el potencial del municipalismo y que la maquinaria institucional puede dar una respuesta rápida a proyectos que merecen la pena”.
Resolver “problemas reales”
Los 9.622.606,86 euros que finalmente se han invertido a través del PIFS en los municipios de L’Horta Nord han servido para mejorar el asfaltado de las calles, las redes de agua potable, las canalizaciones para evitar inundaciones o la accesibilidad de las aceras y los edificios públicos, pero también para rehabilitar escuelas y centros sociales, adecuar instalaciones deportivas o mejorar el equipamiento y los servicios en general de los ayuntamientos y municipios.
En resumen, “actuaciones que escapan del concepto de obras faraónicas de otra época y se centran en resolver problemas reales de los ciudadanos, en muchos casos reivindicaciones de los ayuntamientos que llevaban años sin atenderse, bien por falta de recursos o simplemente por desinterés”, explica el presidente de la Diputación, Jorge Rodríguez. “Lo más destacado del PIFS es que, más allá de las buenas intenciones, hemos conseguido pasar de las palabras a los hechos y, además de conceder a los alcaldes y alcaldesas la autonomía para decidir las inversiones, se ha logrado que esas inversiones se ejecuten y hoy sean realidades que pueden disfrutar los vecinos de los municipios valencianos”.
Por tipo de inversión, de las 253 actuaciones, el 23% correspondían a direcciones y proyectos de obra y el resto, 194, a inversiones directas en bienes y servicios municipales. De éstas, 91 (47%) han ido destinadas a la rehabilitación o ampliación del equipamiento, con 33 intervenciones en instalaciones deportivas, 11 en edificios o espacios culturales, 11 en equipamiento social, 9 en instalaciones educativas, 6 en edificios administrativos o institucionales y 21 han ido destinadas a la mejora de otro tipo de instalaciones (sanitarias, turísticas o lúdicas, entre otras).
La actuación en la vía pública, mediante la reurbanización, asfaltado o pavimentación de calles y la mejora de carreteras y caminos ha sido el objetivo de 47 de las obras realizadas (24%), mientras que 16 se han destinado a la intervención en zonas verdes (8%). El resto de las inversiones han ido destinadas a realizar mejoras en las redes de abastecimiento de agua y de saneamiento (8%) y en el alumbrado público (5%) así como a la aplicación de las nuevas tecnologías, al objeto de informatizar o modernizar servicios municipales (8%).