04/05/2018
El Ayuntamiento de Burjassot rebaja su deuda a la mitad en cinco años, amortizando 11 millones de euros en deuda
Esta drástica reducción de la deuda ha supuesto que el nivel de endeudamiento del Consistorio de Burjassot se sitúe en estos momentos en el 58%, una cifra muy por debajo del 110% que está permitido por ley. Desde el año 2013 esta cantidad se ha visto reducida desde el 109.33% al 58.71% de este ejercicio 2017. Otro de los indicadores de la situación económica del Ayuntamiento es el Periodo Medio de Pago, una cifra que ha sufrido una modificación sustancial, pasando de tener un promedio de 317 días en años anteriores a 40.23 días en el primer trimestre de 2018.
Las cuentas del Ayuntamiento de Burjassot, tal y como apunta el informe de la liquidación del presupuesto de 2017 de la Intervención Municipal, cumplen, además, con el objetivo de estabilidad presupuestaria y la regla de gasto, y sitúa la capacidad de financiación del ayuntamiento en torno a los dos millones y medio de euros.
Para el Alcalde de Burjassot, Rafa García, “el Ayuntamiento de Burjassot presenta en estos momentos una situación económica muy positiva, hemos sido capaces de seguir prestando los servicios municipales y gestionar con racionalidad los recursos para conseguir que nuestra institución esté en la mejor situación económica y financiera posible. No es fácil hacer ambas cosas al mismo tiempo, pero hemos logrado sanear la institución y esperamos que en muy poco tiempo podamos destinar a otras cosas que no sea la deuda los remanente de años futuros, ya que somos conscientes que prácticamente tenemos a las puertas del siguiente ejercicio la liquidación del préstamo de proveedores para poder hacerlo”.
“Estamos orgullosos de nuestra gestión, poniendo por delante a las personas, por delante los servicios fundamentales, aunque sigamos teniendo que dedicar ese esfuerzo a pagar la deuda financiera, nuestra gestión ha sido rigurosa y racional, y así vamos a seguir en los próximos años para poder continuar defendiendo las necesidades de los ciudadanos por delante de los bancos, ya que los servicios municipales siguen su curso normal”, apunta García.