21/04/2014
Las alergias controladas permiten donar sangre
La llegada de la primavera es, para algunos, la más temida por sus problemas de alergia al polen y a otras partículas del aire. Cada año crece el número de personas afectadas por las alergias. Ésta es una respuesta exagerada de nuestro sistema inmunológico frente a cualquier sustancia extraña que considera potencialmente peligrosa. En ese momento, el organismo pone en marcha una serie de mecanismos de reconocimiento, detección y producción de anticuerpos para combatir a los agentes invasores.
De la misma manera, las personas que padecen asma en forma leve o asintomática y debido a ello requieren únicamente el uso de aerosoles esporádicamente, pueden realizar su donación sin ningún tipo de inconveniente. En el caso de rinitis alérgica y otras alergias menores, el único requisito para donar es que el donante se halle libre de síntomas el día de la donación.
La consecuencia fundamental de la disminución de donaciones de sangre en primavera es que, cuando llega esta época y afloran las alergias, muchas personas que quieren donar no pueden hacerlo porque están haciendo uso de fármacos contra la alergia. Sin embargo, el donante siempre debe comentarlo con el médico que está al frente de la donación de sangre indicándole las circunstancias personales y él sabrá aconsejarlo oportunamente.